lunes, 30 de enero de 2012

La rebelión de las treceañeras

Jopelines, lo admito, me he pasado una semana languida cual acelga pensando en Marcos y en su traición. El muyyyy landrú. Claro que si se ha creido el infiel de Marcos que voy  a estar triste a perpetuidad por sus cochinos huesitos va de ala. Hasta allí podía llegar la cosa. Que se chinche y rechinche que el mundo está lleno de macizos. Y si él mira con ojos lánguidos a esa paviosa-gigantilla-ojos birriosos de 2ºF, pues yo le voy a poner unos ojitos de cuco  a Borja, ese amigo de mi hermano que está tan cachas como Superman. Joé, ya me siento mejor.  Al principio Marta sonsa se quedó como al biés, claro que después atacó Marta guerrera y aquí estoy hecha una estrella -no,  todavía no me han hecho princesa- pero una no estaba  por la labor de lloriquear por un chico ni un minuto más.
Flip, flop, flip, flop. Dos flexiones más y estoy como nueva. Y ahora me voy a atizar una raya en el ojo, larga y negra como la de Nefertiti. Le voy a birlar a la Baquero una barra de labios roja cual amapola, para ponerme los labios cual rosetón y me voy a atizar una manita de brocha que voy a dejar pálida a la misma Beyoncé.
Ah, y qué sepas que eso de que las chicas somos el sexo débil es asquerosamente falso.Se lo debió inventar algún mastuerzo para tener a su chica  acochinada. Así que a partir de ahora que se preparen los chicos que les vamos a dar palpelo. ¿Te apuntas? Pues unéte al club de las mujeres Kio-Kio, unas tipas de lo más guerreras que darán que hablar.

Jope, también tuvo algo de bueno la traición de Marcos. He hecho nuevas amigas: dos Martas, Andrea, Emma y Celia, me dieron marcha cuando estaba mustia cual merimé.  

Ah y escribidme joé que no puedo estar yo todo el día larga que te  larga y vosotras mudas cual cimpiés.
Por cierto Marcos, lo tuyo y tu Margarittaaa, me la trae al pairo.

viernes, 20 de enero de 2012

Marcos es mío, mío y mío que lo sepas

Sí, lo reconozco, desde que me he convertido en casi princesa no le he hecho ni repajolero caso a Marcos. Marcos, sí mujer, mi casi novio. Claro que yo no pensaba que el muy mastuerzo le iba a poner ojitos tiernos a esa bobalinda del 2º F de la ESO.  La muy cursi se llama Margarita y tiene una melena lacia cual acelga que le llega hasta el mismísimo culo. Ah y unos ojos verdes tirriosos y además mira como al bies. Y la muy mandurria es la primera de la clase, y también juega al tenis y al golf y salta el plinto y es alta como una gigantilla. La odio, la odio y la odio.  Y a Marcos también. ¡No te mola! ¿Qué como lo sé? Joé porque les espío. El otro día me camuflé en el cole cual rosetón, me aposenté tras una columnata y empecé mi labor de vigilancia. Tres minutos después los muy lerdos pasaron ante mis narices y  ni siquiera me vieron. A mí, a súper Marta. ¡Ayyyyy Margarita, que te la cargas! Y el muy memo de Marcos la miraba como si fuese una porcelana china y la muy sonsa florida le sonreía con cara de gusarapo.

Marcos, pedazo de infiel,  que sepas que esta no te la perdono y como pille a tu Margarita por banda la voy a deshojar en un plis plas. Te lo juro por la cruci. Y el que la hace la paga.

Marta vengadora

martes, 17 de enero de 2012

¿Y de mis reyes qué?

¿A tí los reyes te han traido lo que les habías pedido? Oye pues a mí nasti de plasti.  No te mola. Y mira que lo había pedido con interés, y les había mandado una carta llena de florecitas y festones y dejé comida para los camellos y un trozo de roscón para los reyes y mangué un poco de licor de café de ese que se pimpla mi abu. Joe, el año que viene lo tienen crudo, que se vayan a cenar a su repajolera casa. Porque a mí,  al margen de una bragas de algodón, grandes cual tienda de campaña que me trajeron en nombre de mi abuela -y mira que yo había pedido un tanga rojo-  un libro súper chulo: El herbario de las hadas, de parte de mi padre y un vestido relamido cual acelga, con un lazo en pleno  culo, -con perdón- de parte de la Baquero, no he recibido nada más. No, no me han hecho princesa. Pero pienso insistir hasta ponerme morada. Pienso gritar a los cuatro vientos que esto es una injusticia y que una también tiene sus derechos. Y pienso gritar alto, bien alto. Además, cada vez somos más aspirantes. Mira la lista, Marta y Sandra también están ahí. Claro que mia mamma, que a veces se pone un poco farruca, dice que bastantes cosas tienen los reyes en qué pensar, que si Urdangarín esto,  que si Urdangarín aquello. Vamos, como para ocuparse de mis derechos dinásticos. Jopelines, pues que al menos que me contesten ¿no? Digo yo.
Eso sí, algún cenutrio, léase lerdo-Nacho- me dejó una corona dorada de plasticucho, tipo chino, con una tarjetita también dorada en la que se podía leer: Para la princesita de esta casa. Ah, y junto a la corona también había una varita. Joé que yo quiero ser princesa y no hada, le solté al muy mastuerzo, mientras se desternillaba vivo. No si no me chincha la corona, me fastidia el despiporre. Pues a lo que iba, los reyes no me han mandado  ni una simple cartita de esas que te dan las malas noticias con muy buenos modos, una tipo.. Muy señora mía, lamentamos informarle de que su petición este año no puede ser atendida, si es tan amable vuelva a pedirlo el año que viene.
Claro que por lo menos alguien me escribe. Me han escrito tres Martas, a este paso terminaremos formando una ONG, Martas sin fronteras. Y en la lista de princesas cada vez somos más: Sandra López y Marta García son dos nuevas aspirantes.
Ah, pero que se chinche el mundo en general, porque que sepas que cuando Marcos me vio tan triste y languida cual lenguado,  me regaló un colgante. Sí, un colgante en forma de corazón.  Ayyyyyyyyyyy (suspiro).

domingo, 1 de enero de 2012

2012. Este es mi año

Jo, a mí lo del 2012 me mola. No sé pero tengo el barrunto de que este va a ser mi año. A lo mejor hasta me hacen princesa porque una, que es de ideas fijas, piensa pedírselo a los Reyes otra vez. Así que se vayan preparando, los Reyes claro, que servidora les va a dar una murga de aquí te espero,  que no pienso estar aquí esperando toda la vida. ¿O no? ¿Que qué tal Nochevieja, y Navidad..? Puaffff, el mismo rollo de siempre. Me pongo hasta las cejas de langostinos, me atiborro de mazapanes y polvorones; me pongo bombiza  de turrón de chocolate y al final acabo vomitando junto al árbol de Navidad, o mismante en el árbol. Bueno, no siempre la historia termina así...  hay veces que vomito en la puerta de la cocina, en el hall, en el baño o en el cuarto de mi hermano, eso suele ser siempre sin querer. Je, je, je. Es que soy de vómito fácil. ¡Que niña tan repugnantita! soltó el gilipuá de mi hermano antes de que mi padre le atizase un pescozón en el mismísimo occipucio. Porque yo en plena vomitona no tenía el body para insultos. Claro que esta me la paga. Será mastuerzo el muy cretino, aprovecharse de la debilidad ajena.
¿Y a ti que tal te ha ido? Lo has pasado bien o como siempre. Jopé cuéntame algo que aquí la única que larga soy yo y empiezo a estar hasta los mismísimos. ¿Oye que piensas pedirle a los Reyes? Hazme una lista y la intercambiamos. ¿Qué cómo? Joé, pues escríbeme al blog.

Marta 2012, a un paso de ser princesa