lunes, 28 de noviembre de 2011

¡Quiero ser princesa! Y punto.

Jo, estoy in-dig-na-daaaaa. Más bien indignadííiiiiiiiiisiiiiima. ¿Por qué? Jopelines, porque yo también quiero ser princesa.  ¡Qué narices! A ver, se puede saber por qué yo, Marta Ortíz Baquero, no puedo ser princesa. Pero si hasta tengo el mismo apellido que Leticia.... Ah!, además, quiero ser una princesa  como esa de Mónaco, una tal Carlota que es un bellezón de aquí te espero. Y también quiero ser simpática, y lista, listísima, vamos una pitagorina de tomo y lomo.  Y tener un castillo y... un príncipe. Ya por pedir. Además, hasta tengo nombre de princesa, M A R T A, y pelo de princesa, y ojos de princesa... Sólo me falta el tí-tu-loooo. Jopé, pero cuando se lo cuento a mi abu se ríe, me toca la frente y susurra: Esto debe ser cosa de la gripe. Venga hija, como vas a ser princesa tú. Y yo le miro con cara de limoncello y le suelto: Uy, pues como las demás... Y mi abu se enfurruña y se calla, pero me escudriña con ojillos  de tirabeque y murmura algo sí como: Vamos qué chica y quiere ser princesa a estas alturas de la vida... Qué alturas ni que bajuras, sigo yo dándole la barrila ¡Abu, pero si aquí puede ser princesa cualquiera! Si hasta Belén Esteban es la princesa del pueblo.Y ella, me da la espalda como si tal cosa  y sigue viendo Sálvame. ¿Es o no es para indignarse?Y yo me pregunto: ¿Habrá oposiciones a princesa? ¿Te darán el título en Internet? ¿Habrá lista de aspirantes, como las misses? A lo mejor tengo que escribirle al rey... porque él hizo princesa a Leticia ¿no? ¿Leerá el rey mi blog? Bueno, pues si lo lee que lo sepa Señor rey,  yo,  también quiero ser princesa. Y punto.
Oye, a lo mejor tú también quieres ser princesa. Podíamos formar un club: Futuras princesa, S.A.  ¿Que qué necesitas? Pues ser chica, porque si fueses chico tendrías que ser príncipe, ser adolescente, porque no te van a hacer princesa con más años que Matusalén (como mi abu) y que diga que sí el rey (creo). Oye, porfa, no dejes de escribirmeeeeee.Voy a cerrar el blog que acaba de entrar el cenutrio de mi hermano con cara de grulla y ganas de contillear. Adioosssssss. La futura princesa de Internet. (Creo que todavía nadie tiene ese título, así que ni se te ocurra copiármelo).

lunes, 21 de noviembre de 2011

Bichitos a go gó

¡Soy la pupas! ¡Maldita sea! ¿Por qué tengo que atraer a todos los virus del mundo? ¿Y a las bacterias? ¿Y a los insectos? Si hay un mosquito me pica a mí. Y si hay un tábano, me muerde cual pantera las pantorrillas.  ¡Puaff que horror! No sé que bichito asquerosos me ha picado ahora, pero llevo cinco días tirada en la cama, sudando cual posesa y con la cabeza hecha fosfatina. Vamos, que cuando he intentado levantar la cocorota de la almohada parecía mismamente que tenía colocado encima el Empire State. Si mujer, ese edificio tan grande de Nueva York. Una que es más bien optimista, al principio pensaba que sería por el peso de la materia gris,  porque otra cosa no, pero lista soy un rato, pero mi abu me ha devuelto a la cruda realidad sin anestesia ni nada. "Hija, esto es la gripe", me ha soltado la muy desaprensiva, así por las buenas.
Así que Griposa I, la reina del virus sigue aquí hecha mixtos, con los ojos llorosos, la nariz llena de mocos y la cabeza a la virulé. Pues no, no he ido al cole... ¡Te chinchas! Y sí, he visto la tele... ¡No! ¿Cómo voy a tragarme esa bazofia de Sálvame? Eh, tú, un respeto, que una tiene la gripe pero todavía no está leli. No, escucha, he descubierto una serie que mola cantidad: The Closer. Si es de detectives y la protagonista es una tipa, Brenda, que tiene una boca tamaño buzón, pero que manda cantidad.  Ah y tiene un bolso grandísimo, y un gato... Y es listísima. Vamos una pedazo de detective de tomo y lomo. ¡Achíiiiiis...! ¡Accccchíiiiiiiis...! Bueno, ya te seguiré contando . Venga mujer, como te voy a pegar la gripe por e-mail.

viernes, 11 de noviembre de 2011

11 del 11 del 11

Joé, a ver cuando llega el 12 del 11 del 11... Es que una está hasta el colodrillo del personal.  ¡No te mola! Es que media Humanidad se ha vuelto majara con eso de la Once. Que si pones la tele, y anuncio, que si vas por la calle y la people persiguiendo cual loca cabra el cupón. ¿Cómo si les fuese a tocar? ¿A todos? Pues eso.  Todo el mundo de los nervios y una, aquí, tan aburrida cual ostra tuerta. Que si voy al cole, que si me duermo en las mates, que si me hago un ocho en gimnasia, que si miro de reojo a Marcos, que si le atizo un cocotón a Cari por mirar lo que no debe. Oye niña, Marcos es tabú. ¡Eh, listilla, que si ella no puede mirar, tú tampoco.
¿Yooo? Yo no juego a la loto, ni a la lote, ni a la lata... Es que no soy ni un pelín supersticiosa, ni  estoy tan zumbada como el personal que cree en los papelitos, en los números, en el tarot... Servidora, es decir yo misma, no ser traga toda esa morralla del horóscopo,  ni de las brujas buenas... ni de las malas. Y eso que haberlas haylas. Mira, mismamente aquí tengo a la Baquero.
¡Pataplún! Jopelines mami que languarinazo... Pero venga mujer que lo decía en broma. ¿Bruja tú, bruja tú? ¡Cómo que además me quedo sin paga! Si ya me tienes seca cual mojama.Y sin ver la tele por rechistar. ¡So madrastrona! Si ya decía yo que hoy no era mi día.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Trato o truco

No, no te creas que me había olvidado de ti. Es que la muy muerma de mía mamma me había castigado sin tocar el ordenador ni siquiera una miajita. La muyyy...Y todo por un quitame allí esas pajas...Vamos por una tontería... No, esta vez no vomité, ni me enganché a la tele sin control, ni toqué sus pinturas. Ni ha llamado el dire del cole... Ni ha insistido la tal Puri... Que va. ¿Bueno, me vas a dejar que te lo cuente o no? El caso es que la gumia de la Baquero, léase mi madre, se puso como una pantera la noche de Halloween. Bueno, más exactamente al día siguiente. ¿Qué por qué ?  Por un despiste...
Una, es decir, yo misma, dormía  placidamente en mi poltrona cuando a mi abu le dió por entrar en mi santa sanctórum. Y a mi pobre abuela le dio un flux y pegó un grito de esos de antes de la guerra y cuando recuperó el aliento, sólo pudo articular un. "Hija, ven, hija, ven... ¡Qué desgracia, qué desgracia tan terrible...". La Baquero acarreando al chincheta - con su tripa ya no está como para correr la maratón- recorrió el pasillo en un plis plas y entró en mi cuarto con el bofe mismamente a la altura del cogotillo...Y entonces oí un Martaaaaaaa estruendoso que me trajo del más allá al más acá, y allí, justo enfrente de mí aparecieron mi abu y la Baquero, con peladilla incluida y el ruín de Nacho y Roberto, uno de sus cutreamigos. Este bobolindo, sí, mi hermano, siempre se las apaña para hacerme quedar como una cenutria ante la concurrencia.
Bueno, el caso es  que a una salió de casa vestida de brujita, "un disfraz muy propio para una jovencita",  según la súper-mega-cursi de mi progenitora,  pero en cuanto llegué al descansillo cambié mi atuendo por otro más propio. Y me convertí en Marta hecha fosfatina. Si, ya sabes, ropas semiquemadas, manchas de cuasi-sangre...Vamos, que te voy a decir a ti que también te has disfrazado. Claro que yo me olvidé de quitarme  el disfraz... Estaba tan molida después de tanto trato o truco que al llegar a casa  mismamente me desintegré sobre el asfalto.Y mi abu me encontró tirada cual alfombra,  rebozada en yodo hasta el colodrillo, con una mancha morada del tamaño de Cuenca en pleno ojo y un puñal kilométrico que me atravesaba la cocorota de parte a parte. Ah y para rematar la escena  justo a los pies de mi cama estaba despanzurrada la pulgosa de Baby  con un hacha de tamaño regular en pleno espinazo.
Pues sí, a mi abu le dio un patatús y tuvieron que traerle las sales y llamar a urgencias... Y yo que sé... Joé,  pero si es sólo  un disfraz, gritaba yo a los cuatro vientos... No, si esto le pasa por ver tanto la tele, insistía yo, mirando con ojos de acero a mi abu. Anda, que siempre tengo yo la culpa de todo, rezongué. Esto me pasa por tener una abu del tiempo de Semiramis... me oí decir.
Y allí me pilló la Baquero. No, no me castigó por el disfraz, que va, ni por dejar el cuarto mismamente como una lonja. Ni tan siquiera por convertir a Baby en un chucho criador de malvas.  Me castigo por "mi falta de respeto con mi abuela". Así  como suena. 
"Oiga señora que estamos en el siglo XXI, mascullé alto bien alto, para mis adentros. Oiga que una ya es un personaje...Que si esto, que si aquello... Pero la zurrimurdi de la Baquero ni se inmutó. Me quitó el ordenador y punto.
Claro que hoy Nacho I me ha levantado el castigo. Y lo primero que he hecho ha sido poneme a cotillear a diestro y siniestro.  ¿Hablaaamossss?
Por  cierto a mi abu ya se le ha pasado el repente.