martes, 19 de marzo de 2013

¡Vaya sopavirón!

Tenía tal mosqueo el otro día - mira que me pongo farruca con esos mandurrios que tratan a sus hijos cual paquete de Ajax- que salí del cole rauda cual centella sin volver la vista atrás. Iba yo solita, a lo mío, dale que te pego al tema de la maleta, cuando me soltaron un sopavirón que me dejaron el colodrillo tal que al biés. Al principio no supe de donde venía el machuchón, claro que en cuanto logré recolocar el cerebelo en posición de firmes, me encontré face to  face con Los Sinsangre, sí con los seis. No creas que me agalliné, que una es muy suya, me metí los dedos en la boca, soplé cual huracán y lancé tal pitido que dejé al personal casi sonotone, vamos sordo total. Y ahí los quería ver yo, con las manos en las orejas y la cabeza casi en los pies. ¿Que si les aticé? Les di palpelo y creo que de esta no volverán más, porque mientras andaban medio descuajaringados en plan alfombra, con la marca de mi zapatilla en el papo, les coloque una pegatina en la frente, tipo tirita,  con la siguiente leyenda:  Hasta aquí llegó el patadón de Marta; Ah y les hice una foto y la he colgado en Facebook. ¿Que se van a mosquear de verdad? Pues que se mosqueen y si quieren más que vuelvan. Que una es una y seis son seis.

Súper súper Marta

miércoles, 13 de marzo de 2013

¡Que no somos una maleta. Joé!


¡Estoy hasta los mismísimos! Me pone de los nervios ver como nos mangonean los adultos. Juezas, incluidas, sí. Que una  tipa y un tipo se tiran los trastos  y ya no se quieren más, pues el pato lo pagan siempre los hijos. Y es una pena, jopelines. Pero una cosa es una cosa y  seis son seis. Vamos que es de bochorno ver cómo a  los más pequeños los arrancan a viva fuerza de la casa de su madre y los mandan al más allá, léase Mexico mismamente, sin poder ni siquiera despedirse de la sua mamma. Joé, es para llorar. Y también es la bomba ver como la policía encierra a los niños en coches como si fuesen criminales, y se los llevan hechos un mar de lágrimas junto a personas con las que NO QUIEREN ESTAR. Como si no tuviesen nada mejor qué hacer -la poli, se entiende-  con la cantidad de chorizos que andan deambulando por  ahí ¿Quién les ha preguntado a estos niños con quién quieren vivir? ¿Han tenido en cuenta dónde están sus amigos, su cole, su cuarto, su mascota...? ¡Qué padre o madre comilfó puede querer llevarse a sus hijos lejos, muy lejos, sólo para fastidiar a su ex!. Y encima eso lo hace una jueza. ¿Tendrá hijos? ¿Le gustaría que se los llevasen contra sus deseos a Las Chimbambas y no volver a verlos más? Casi mejor  que no.

Yo me rebelo que lo sepan y aunque sólo pueda utilizar la palabra, quiero decirlo bien alto:   ESO NO SE HACE. TENEMOS DERECHOS y no sólo los padres, ni las naciones. No somos un mueble, ni una maleta, ni un hijo de quita y pon.


Marta súper cabreada

viernes, 8 de marzo de 2013

Servidora ufana cual rana

¡Felicidades a todas.....! ¿Por qué? Joé, porque hoy es el día de la mujer trabajadora y nosotras currantas somos un rato. Todas, oye sin quitar una. O es que no es currar levantarte a las del alba, desayunar como los pavos: glu, glu, glu, lanzarse a la rue antes de que pongan las calles acarreando una mochila que pesa un kintal. Eso por no hablar del tajo de verdad, vamos de nuestro laboro en el centro del saber, porque yo, que sepas, estoy de libros hasta los mismísimos. Joé, pero si tengo el coco hecho gaseosa. Sí ya sé que para algunas estudiar es muy fácil, pero para mi es algo así como correr la maratón con chanclas y saltando a pata coja marcha atrás.  Vamos una misión tan imposible, como la de Tom Cruise.

Claro que una también tiene sus habilidades... ¿Te acuerdas de mi misión con Los Sinsangre? Sí,  un éxito total, con decirte que después del último vapuleo los tíos no han vuelto a aparecer. No, no es que me tengan miedo, es que el plomo de don Narciso se ha puesto farruco y ahora tenemos el cole  tan protegido que parece Fort Knox. Pero yo, por si acaso, sigo ojo avizor.


¡Happy day!

Marta