sábado, 28 de diciembre de 2013

¡Soy inocente...! Je, je, je

Ja, ji, jiiiii, a mí el Día de los Inocentes me va... ¿Qué no sabes de qué te hablo...? Jopelines, es el día en el que puedes gastar bromazos al por mayor... sin que el personal se mosqueé. Oye y te juro por la cruci que mola gastarle un bromazo de órdago al sapo rastrero de Nacho ( mi hermano, of course). Je, je, je. Bueno, ejem., sin que salga del planeta tierra, vamos, así entre tú y yo, hoy me he colado de rondón en su cuarto y mientras el tipo estaba sopa le he pintado en pleno papo un cuore más bien azulón... Con gotitas de sangre y todo. Ahhhhh, con tinta inde-le-bleeeeeeee, eso sí.  Sí, esa que no se blaaaaaa.  Jo, jo, jo... es que me parto, jopelines... ¡Ehhhhhhh..... ! ¿Qué haces tú aquí...? ¿Cómo....? ¿qué..? ¡Que no se va, pedazo de cretina... Ehhhh... que no hay que ponerse así solo por una bromita.  ¿Bromita? ¡Que hoy es el día de los Inocentes, joé....! Como te pille te espachurro. Chuuuuu, chuuuuu, chuuuuu ... un respeto. que soy tu hermana pequeña..... Nooooooo, no me tires de la coleta, que tengo la oreja izquierda como al bies. ¡Guauuuu... guauuuu, guauuuu! ¡Quitáte de en medio Baby...! ¡So abusón.!¡Pappaaaaaa...... Mammaaaaaaa. Abuuuuuuuuuu! ¡Mira que come me atices....! ¡Zaaaasssssss! Buaaaaaaa... Sniffff. sniffff. sniffff. Corto y cierro.


Marta

viernes, 27 de diciembre de 2013

Me pido a Brad Pitt

¿Mi estómago..? Bueno... regulín, regulán, regulón... vamos, dando saltos de emoción con solo pensar que aún nos queda la cena de Nochevieja, la comida de Año Nuevo...y el roscón de Reyes. Si aún tengo en la retina la sombra del difunto turkey y en el gaznate cuarto y mitad de turrón. Ufffff.... ufffff... esto es un sin pararrrrrr...  Ahhhh... y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y que los reyes ya están cerca: "Señores magos, ojo al parche, el año pasado me pedí ser princesa... y el anterior también, pero nobody me hizo NI REPAJOLERO CASO, así que este año paso del tema princesil, vamos que ya NO QUIERO SER PRINCESA, ni tener sangre azul, ni velos, ni varitas, ni tutús" ¿Que qué quiero ahora...? ¡Pues me pido a Brad Pitt! AHHHH y como este regalo tampoco me lo traigan, ¡me hago republicana, jopelines! Que una cosa es una cosa y seis son seis. ¿Y Ángelina...? La Jolie que se quede con los camellos, joé.

Marta ( Pitt ) Ortíz. Y punto

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Buaaaa....uffffff.... jolín. Feliz Navidaddddddd.

Puffff, puffffff...ayyyyyyyyy. Servidora, vamos yo, tengo palabra y si digo que NO COMO pavo pues NO COMO pavo y punto. Jolín. Claro que cuando digo que COMO turrón... pues COMO turrón joé. Así que me he levantado con el estómago a la altura del tobillo, supongo que del peso de tanta almendra molida, porque sí me puse bombiza... Lo juré y perjuré y una siempre cumple lo que promete. Bueno... bien... casi siempre... Mira que eres chinchona, jopelines ¿Qué qué cené? Para empezar, me trapiñé una tableta entera de turrón de chocolate, media de Jijona y un pelín de turrón de Cádiz, eso sí, entre pan y pan; y luego, para acabar la faena, me metí entre pecho y espalda un par de polvorones. Ahhh... y todo eso, en plan farruco, mirando al frente para no echarle ni una ojeadita al alado, léase pavo, léase turkey,  más bien fiambre... Y es que la mia mamma le dio matarile al pobre bicho, ¡buaaa.......! y solo para cenar. ¿Ce-naaarrrrrrrr....? Ohhhhhhh....perdón, adieu..... bye bye , arriverderchi, auf wiedersehen.... Dejen paso.... que voy... a vo-mi...............tarrrrrrrrr.

Tu pobre amiga Marta
Y su estómago más bien fané

martes, 24 de diciembre de 2013

Ufffff... hasta los mismísimos de renos y pavos...¡Feliz Navidad!

¡Uahhhhhhh, me he equivocado de casa...! grité ayer como una loca al entrar en la que yo creía my home. Por que aquella no era mi casa. ¿O sí...? Tras el primer soponcio, - ese de ser o no ser, estar o no estar- eché una ojeadita a la puerta del ascensor, que aún seguía que si me abro que si me cierro,  miré el número del descansillo... miré mi llave... y la cara de la Baquero que me miraba con ojos de gusarapo desde un rincón. " ¿Cómo que te has equivocado de casa? Hija, de verdad, últimamente estás fatal!. Y sí,  lo reconozco a veces estoy del ala, ¿pero quién narices iba a reconocer la casa propia llena de muérdagos, pinos, angelotes, cajas, cajitas, bolas, bolitas y renos a mogollón?  A mi madre este año se le ha ido la pinza y ha llenado de renos hasta el salón. Oye, y  todo lo ha conseguido en un plis plas, porque cuando ayer por la mañana servidora salió pitando hacia la rue,  todo estaba normalito... vamos que no había ni un mísero reno asomando la cornamenta desde el hall. Que sí, que ya sé que es Navidad, joé, pero es que una cosa es una cosas y seis son seis. ¿Exagerar yo....? Para empezar,  nos ha endosado un  Santo Claus cantarín montado en un trineo arrastrado por renos a los que se les enciende la nariz que pone de los nervios  a la chucha pulgosa de Baby. ¿Quién va a ser? Mi perra, joé. Vamos, que a cada jua, jua, jua de Santa la chucha responde con un guau, guau, guau y un ufffffffff... uffffff  lobuno que le hace hasta tiritar. ¿Pensará la pobre que está en pleno Ártico? Yo creo que al final le va a dar un perrenque de tanto ladrar. Ahh.... también ha puesto un pino lleno de flores... con renos; y un ramillete de no sé que, con pinitos de cartón y un reno. Y cuatro angelotes tocando la lira, a los pies de una panda de renos y  montañas y montañas de espumillón y velas...con renos...al por mayor.  
Ahhh... no.... eso no es lo peor.... Cuando servidora - hasta los mismísimos de tanto despendole renil- estaba ready para evaporarse hacia el jardín  me di de narices con Ignacio I el Grande,  my father,  y traía bajo el ala... un pavo.  ¡No si a lo peor me ponen pavo para cenar! Pues te juro por la cruci que de esta me hago vegetariana... Ahhhh.... y esta noche solo pienso comer turrón. ¡Sí, hasta ponerme bombiza! Jopelines, joé

Feliz Navidad.....

Marta
Save the turkey and  Renos go home

viernes, 20 de diciembre de 2013

Entre el arrechucho, el oleaje y la estatua (de la libertad). Uaaaaaaaaaa

Después de ponerle a my father la cabeza como un bombo: "mira que venir a New York para ir de museo en museo", "anda que hay que ser", "pues si lo sé no vengo", que si esto o que si aquello, al fin Ignacio I el Grande (el pequeño es el mandurrio de mi hermano) decidió llevarme a dar una vueltecita por el puente de Brooklyn -que es lo más, casi tanto como la abuela de Rosita- y por la estatua de la libertad. Lo del puente de Brooklyn fue genial: gente que iba, gente que venía y Manhattan justo en frente. Ahhhh... y debajo el East River. Por un momento me vi como las protas de las pelis, con la melena al viento y con Brad Pitt a mi lado, mirando al más allá. Pero fue sólo un segundo, porque alguien me atizó en la cocorota y me dejó la melena como al bies. Era el mastuerzo de Nacho, el sapo apestoso que dicen que es mi hermano, que se nos había pegado en el journey. ¡Mira que es copiota, joé¡ Le miré con ojos asesinos y el tipo encima se rió. Un día le voy a soltar un languarinazo que va a aterrizar en Marte o más allá. Ya medio en volandas, porque había dejado mi coco aparcado junto al de Brad Pitt,  my father y yo y ESE nos fuimos hacia Battery Park. ¡Y yo creía que aquello era un parque de atracciones! Jopelines, joé. Pues no, allí sólo había barcos y más barcos... ¡Es que a la estatua de la libertad hay que ir en barco, so mema! oí decir justo en mi ear...Uffff, ufffffff. Le odio, le odio y le requeteodio. ¿En barco....? exclamé al borde del desmayo. Bueno... ejem.. ejemmm. a mí lo del barco como que no me va...es que mi estómago naufraga con mucha facilidad... y tanto traqueteo... y tanto aroma de pez... Me empezaron a temblar las rodillas y se me puso la tripa del revés. ¡Bueno sí, vomité y lo puse todo hecho un asco... Y qué...! O es que tú no vomitas nunca. Además, como dijo mi padre: "eso a los peces no les molestara" ¿Molestarles? Si llegamos a tierra con medio mundo pecil tras nuestra estela. ¿Comerán los peces donuts o pratzels...? o a lo peor es que allí la people vomita cantidad.  Iba yo con la cara más bien verde oliva y el ojo más flácido que un calamar cuando llegamos a los pies de la dichosa estatua. Era alta muy alta... jopelines si casi no se adivinaba la corona... ni la antorcha... Busqué con my eyes  el ascensor? ¡Ascensor.... llamé! Pero el tío andaba missing. ¿Qué hay que subir a patita por una escalera estrechita... llena de people...?grité  ¡Ah no, por ahí  no pienso pasar!  Mi progenitor me miró con ojos de lechuguino invernal y me espetó en mi mismísima nariz: ¿ Cómo dice usted señorita? ¿Qué me has hecho venir hasta aquí y ahora no quieres subir...? Subir... subí, sudando la gota  gorda y mosca cual mamut lanudo escocés. Y sí, me dio el arrechucho en mitad de la escalera... Sí, otra vez... Y entre Uffff, pufff, y auuggggggg, augggggg abandoné aquel recinto a toda prisa, mientras mi hermano gritaba a los cuatro vientos que de esta terminaba en chirona por dejar hecho un asco un monumento nacional. Ahhhhhh... y no quiero más risitas, ni cuchicheos... Y de esto,  te juro por la cruci, que no pienso decir ni una palabra más NUNCA JAMÁS.

¡Navidad... navidad... dulce Navidad...!

Marta. Y punto... en boca.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Rosita, su abuela y el pavo de thanskgiving

Ja,ja. Je, je, je. Ji, ji, ji. Ufffff....es que me parto... Desde que recibí el e-mail de mi amiga Rosita contándome la historia del pavo estoy je, je, je, je.... estoy que no vivo en mí. Ji, ji, ji... Jopelines, sí ya sé que no os he contado mi viaje a la estatua de  la Libertad. Bueno... hummmmmm, uffff, ya os lo contaré otro día. No, no es que esté harta de largar mi viaje a EEUU, qué va.... ya sabes que lo mío es darle a la húmeda sin parar.  Lo que pasa es que se me acumula la verborrea en el gaznate y no doy más de sí o de mí o de lo que sea, joé.
Te juro por la cruci que estaba dispuesta a contaros mi viaje en barco a la Estatua de Libertad junto a my father y al mandurrio de mi hermano - se nos  pegó como una lapa el muy sinsorgo; mira que hay que ser...-, pero es que cuando Rosita me contó que se les había rebelado el pavo...bueno en realidad, su abuela, el despiporre fue total, así que hasta me olvidé del puente de Brooklyn y de la estatua más bien free. Es que la abu de Rosita, je, je, je es lo más.... A la señora Lupe, que vive en México D.F., de vez en cuando le da por darse un garbeo por la Gran Manzana,  "para ver a su hija y a sus nietos. ¿A mi yerno? De ese, mejor no hablar", le cuenta a todo el que quiere oírle. A la abu Lupe New York como que no le va, dice que se vive mejor en México, porque allí al menos "hablan en cristiano!" y a ella lo de espitinglear se le da fatal y encima no pilla ni media, así que a New York va sólo de cuando en vez y siempre haciéndose de rogar. Este año, después de que su hija Rosa le llamase mil veces: "Venga mamá, no dejes de venir en thanksgiving , la  doña se plantificó en Ardsley con su moño bien repeinado y cara de raspa, dispuesta a pasar zansguibin "en paz".  La palabra paz puso los pelos de punta a la familia Rodríguez, porque según dice Rosita  cuando llega su abuela siempre se monta la mundial. Pero esta vez parecía tranquila, risueña, hasta chapurreaba en inglés. Todo iba bien, vamos normal, hasta que Doña Lupe dando un paseíto  por el jardín se topó con un pavo de tamaño regular que se le aposentó a su vera y le lanzó una mirada larguísima.  "Rosa, mi hijita" - le dijo a la madre de Rosita que ya ha pasado la cincuentena y es más bien carrozón, " pero has visto que ojitos tiene... Si es que tiene la misma mirada que tu padre...". Vamos, que el pavo en cuestión le recordaba a su difunto Antonio, y aunque everybody le insistió una y mil veces en que el abuelito, con su mostacho bicolor,  no tenía cara de pavo", a ella aquella mirada pavuna le removió el corazón.  Dice Rosita que la última vez que la vieron andaba sentada frente al horno, con cara de horror.  Y allí le perdieron la pista, porque cuando el día anterior a Thanksgiving la madre Rosita se dispuso a darle al bicho matarile, la abuela y el pavo andaban missing. Vamos que habían volado,el pavo se entiende, doña Lupe no. ¿Oye Rosita has visto a la abuela? le preguntó su madre a mi amiga. ¿La abuela...?  Estará con el pavo, digo yo.  Y justo entonces le dio el barrunto de que su abuela había emprendido una fuga intergaláctica para salvar al alado de su funesto final. Al grito de: Oh, Jesús, oh, Jesús, la family al completo emprendió la búsqueda de la abuela y del pavo, of course. Tras rebuscar por el jardín, mirar en el garaje y poner patas arriba media urbanización, acabaron por  llamar a la poli, vamos a los poli-blue:  ¿Dice usted que su madre creía que el pavo era su padre?  les preguntó un poli gordo, más bien moscón, mirando insistentemente la botella de whisky que asomaba del aparador. "Oiga, no, ejem. eso, eso.... no.... musitó un tanto azorada la fallida matarife, "eso era para el pavo... al whisky."  Los poli se intercambiaron una mirada risueña. Se oyeron varios ejem. ejem.. bueno, vale.... bien... y después de hacerle caminar un par de veces, "bien recta" sobre las losetas del salón,  al final dieron la voz de alarma: Se busca mujer, de 82 años, acompañada de pavo... y bla, bla, bla... Dos horas después la foto de la huida apareció hasta en las noticias de las 3. Buscaron a doña Lupe hasta en Las chimbambas, pero la abuela no apareció. Ni tampoco el pavo.  El día de thanksgiving andaban todos llorando a moco tendido junto a la mesa del salón, unos de hambre y otros de preocupación (dice mi amiga que solo comieron una pizza fría porque el horno no andaba para bollos- ni para pavos,  digo yo) cuando sonó el timbre de la puerta... y aquello parecía mismamente una manifestación. Allí, frente a ella, estaban en comandita medio cuerpo policial, un retén de bomberos,  el comité de la asociación protectora de animales; ahhhhh y la prima de mi padre con su marido,  sus perros, gatos, loros y demás. Sí, también estaba Doña Lupe,  tan pichi, junto al alado al que había salvado del degüello. Ahhh y todos llevaban una pancarta bien grande: Save the turkey. Y la abuela, en plan farruco,  le preguntó a su hija muy seria: ¿Sí o no? Cualquiera decía que no ante aquella avalancha humana. Así que abuela y pavo, pasito a paso fueron pa dentro, con la cabeza bien alta, y se pusieron bombizos de pizza fría. Sí, el pavo también.  Ahhh y me dijo Rosita que el turkey de vez en cuando levantaba el ojo y miraba a su abuela como si fuese una porcelana china o una cajita de cloisonné. ¡Ummmmmmm, ummmmmmmmm....! Jopelines, ahora que lo pienso, ¿no se le ocurrirá a la mia a mamma poner pavo en Nochebuena..?. porque servidora entonces también puede montar la mundial.  Y el que avisa no es traidor.


Tu amiga Marta. Y punto
"Save the Turkey"


miércoles, 4 de diciembre de 2013

¡Y los dinosaurios existen. Joé!

Y no, no estoy hablando de tu tía Enriqueta. Mira que hay que ser malpensada,¡narices!. Yo hablaba del museo de Ciencias... - burra, que se llama de Historia Natural, mete baza el gusarapo de mi hermano- bueno pues el de Historia Natural -(le odio, le odio y le requeteodio)- fue la repera. Joe, te juro por la cruci que me dejó el coco como al bies. No te mola, si tiene hasta dinosaurios de verdad. Buenos, esqueletos de dinosaurio, se entiende, pero de esos gigantes que salen en las pelis... Sí, esos que tienen el morro en Manhattan y la cola en Singapur.  Narices, si por tener, tienen hasta arqueopterix, una especie de pájaro-dinosaurio del año catapún que según largó mi santo padre era la bomba mundial. Yo, así, entre tú y yo, les vi un poco birriosos, unas cuantas plumas aquí y una especie de pico allá, eso sí, todo bien incrustado en piedra. Pero Ignacio I el grande, vamos my father, me aseguro que aquello era la pera mundial. Vamos, lo más.  Yo, al principio iba con cara de acelga pocha, mira que estar en New York e ir de museo en museo, jo-pe-li-nes, iba largando a los cuatro vientos. Y al quinto también. Pero, poco a poco, se me fue quedando cara de besugo, con los ojos bien abiertos, y el cuore lleno de emoción. ¿Me estaré convirtiendo en una de esas cursi lindas que lo aprueban todo y las Ciencias también?, me pregunté a mí misma. ¿Quien tú?, se carcajeó Marta Mustia en mi mismísimo colodrillo.  ¡No hija, no te preocupes, que tú eres más bien cerrojo!, insistió con muy mala milk mi otro yo. Seguía  la muy mastuerza despiporrándose viva, cuando le/me miré con ojos de celacanto, vamos de odio total, pero en cuanto la Baquero vio que empezaba a poner cara de raspa y comenzaba a torcer el ojo izquierdo hacia mi interior, - ¿cómo si no voy a pegarle/me un sopavirón,- se puso como una pantera y poniéndome un dedo en el entrecejo me soltó una de sus cantinelas favoritas: ¡Ah no, se-ño-ri-ta, aquí también no! Más vale que my father, que ese sí que es la bomba mundial, antes de que la cosa llegara a mayores me prometió llevarme esa tarde al puente de Brooklyn y luego a Battery Park, y de allí a la estatua de la Libertad. Así que una, que en el fondo es una cochina vendida, juró comportarse bien,  como una señorita de Merimé, vamos como una cursi de merde. Y lo cumplí, que una tiene palabra. Y sonreí... Y hasta me comí una hamburguesa pringosa llena de kétchup... Ya sé que no me gusta el kétchup, joé, pero luego me limpié los dedos en la mochila de mi hermano...je, je, je... Y hasta le pase la mano por el colodrillo... con mi mejor intención.


Ahhh y tengo news de mi amiga Rosita... Al parecer este año se les rebeló el pavo en thanksgiving, ¿o fue más bien su abuela Lupe?, pero eso te lo contaré otro día....que hoy tengo una cita con Martín. tilín.

Bye, bye. Arrivederchi. Auf wiederhesen, Adieuuuuuuuu.....  ¿Y cómo se dirá adiós en chino...? ¿Y en ruso? ¿Y en búlgaro...? ¿Y en vietnamita...? ¿Y en portugués?¿Y en guaraní. Pues sí, quiero convertirme en una poliglota total.  

Tu amiga Marta. Y punto.

martes, 26 de noviembre de 2013

Muda for a while

No, no creas que en el Metro-poli-tannnn terminó mi aventura USA. ¡Qué va...! Lo que pasa es que he tenido un desencuentro por un "allí quitame esas pajas" con el bobolindo de mi hermano, y  la muyyyyyy de la Baquero me ha dejado muda, vamos sin ordenador, "hasta que aprendiese a comportarme como "una señorita". Y eso, por darle un par de patadas de nada a Nacho en la espinilla, y por convertir su chandal en una masa mugrienta, dos horas antes de su partido de baloncesto. Y por... ¡Pero si todo era una broma, joé! ¡Pero si estábamos jugando, jopelines! ¡Es que algunos no tienen sentido del humor! largué yo a grito pelao por las cuatro esquinas. ¡Ahhhhh. Y no quiero oírte decir ni un taco más! añadió la muy cenutria mirándome con ojos de hielo. Oye, que joé no es un taco, repliqué yo haciéndome la listilla. Iba a añadir que jopelines tampoco, cuando la señora de Ignacio I el Grande, vamos la mía mamma, añadió: !Ah sí, pues ahora te quedas sin ordenador una semana más!.

¿Qué si ya soy una señoritinga de esas de la época de Merimé?  Nasti de plasti. Es que mi abu, que estaba al quite, me echó una manita: "Vamos, hija, dale un respiro a la chiquilla. Que tú, a su edad... Y entonces se me pusieron los ojos como tiritas y miré a la Baquero con ojos de hurón. ¿Qué ella a mi edad quééééééééé?, espeté yo, intentando averiguar todos sus secretos. Pero mi abu no soltó ni media y la Baquero desapareció en el híper espacio en un plis plas. Uhhhhhhhh. Uhhhhhhh, musité para mis adentros. ¿Aquí hay gato encerrado? me dije para mí. ¡Aquí hay tomate y medio! me respondió mi otro yo. Y por una vez, y sin que sirva de precedente, le di la razón. Así que he estado tan concentrada dándole vueltas al cerebelo sobre los secretos ocultos de la adolescencia de la mia mamma, (narices está muerma también ha sido adolescente una vez) que la Baquero se ha creído que servidora ya estaba dispuesta a convertirse en una cursilinda total, vamos como esa mema de la Margaritina que me ha robado a mi ex, y me ha levantado el castigo.  Pues sí, sin más. Mira que hay que ser inconstante, me dije para mí. Es que un castigo es un castigo, insistí. Y de lo más profundo de mi cocorota surgió un rugido, tipo aullido: Tía, tú eres una completa gilipúa. Pues si era mi otro yo, y por una vez... Vamos, que le di la razón.

Y aquí estoy de nuevo, dispuesta a contarte mi visita al Museo de Ciencias. Porque el plasta de my father se puso farruco y a pesar de mis quejas:  ¿Otro museo? ¿Y el puente de Brooklyn? ¿Y la estatua de la libertad? ¿Y Central Station?,  no dio su brazo a torcer. Así que al día siguiente, aún no había olvidado mi encuentro japonés, cuando me vi en una fila, rodeada por ciudadanos del país del sol  naciente (¿Quiénes van a ser? Japoneses, joé), rumbo a unas mandíbulas inmensas, porque sí en el Museo de Ciencias hay dinosaurios de tamaño natural.

Psssss. pssssss. corto y cierro. ¡Mamá que ya voy.... ! ¿En el ordenador yo...? ¡Que infundios.... ! Pero si estoy estudiando mates. Es que hay que ser desconfiada, joé.

Tomorrow more.

P.D.: Por cierto, me han llegado rumores de que desde EEUU me andan vigilando, oye y desde Rusia también. Ahhhh, y así, entre tú y yo, alguien me sigue los pasos desde China. ¿Serán amigos del malvado Chang?

Marta y punto.

martes, 5 de noviembre de 2013

A los pies del Metro-poli-tannnnnnn

Que sí, que ya me acuerdo de que no había terminado la  historia, joé. Ya vaa...... Ya va..........
Bueno, pues andaba una dale que te pego con su otro yo: "pero si es que eres lerda total", me decía Marta mustia; "pero mira que dejar que te arrastre una banda de japoneses, con lo minis que son", "pero si es que no estás en los que estás..." que si esto que si aquello, cuando de pronto de lo más profundo de mi gaznate salió un aullido tal que así: ¡Que te calles de una repajolera vez o te doy un tapabullón!, a la vez que me ponía en postura de combate, vamos dispuesta a darle/me un languarinazo con medio tirabuzón. Oye, y aunque no te lo creas, allí, a los pies del Metropolitan, a cuarto y mitad de la Quinta Avenida,  por un segundo se hizo un silencio sepulcral, claro que duró eso, un segundo, porque de pronto se oyó un chillido desgañitado: Uhhhhhhhhhh, she is crazy... a la vez que el personal corría en tropel escaleras abajo, mientras me miraban con ojos de huevo duro. ¿Pero bueno, es que en este country una no puede discutir con una misma, repliqué yo. Estaba a punto de soltar que entre Marta Mustia y yo había como un desencuentro total, cuando una panda de tíos cuadrados vestidos de azul se lanzaron sobre mi chepa y me dejaron hecha un burruño. Jopé, estos deben ser Los hombres de Harrelson, grité para mis adentros... y para mis afueras, vamos a gritos total. Y fue entonces cuando oí la voz de mi santo padre, Ignacio I el Grande, que venía a sacarme del entuerto. Please, please, she is my little daughter. I can explain you... Jopelines, pero si my father espitiqueaba inglés.  Después de un cuarto de hora de sorry, sorry, sorry, she is not dangerous at all, she is only a child. We are foreigners and I will take care of her, uno de los guardias, que era chileno, se apiadó de mí. Yo le miraba con ojos de cabra degollada, mientras Ignacio I el Grande, intentaba solucionar el misunderstanding. ¡Pero señor, es que la niña no puede ir amenazando a la gente, y menos frente al Metropolitan! ¿Lo entiende, no? Es que aquí hay unas normas, que hay que cumplir. Entonces metió baza de nuevo Marta Lanzada y se explayó a modo, tratando de explicarle al poliblue que una solo se pega consigo misma, vamos que no soy dangerous para nada.  La mirada de uralita del tipo no paso desapercibida para my father, que me puso una mano en la bocaza y después de darle las gracias un millón de veces: thank you, thank you, thank you.... -sin percatarse de que el tipo hablaba un español de aquí te espero- y de doblarse otro millón, mismamente hasta el suelo, me metió de un tirón en el museo, mientras los polis me seguían la pista con ojos de halcón. Nada más cruzar el umbral de la puerta mi padre me agarro por la cocorota y poniéndome un dedo en la boca me soltó a bote pronto: ¡Marta, quédate muda! Muda total. Y así, amordaza cual rothweiler, recorrí el Metropolitan, de la mano de Ignacio I, el grande. Mi padre había quedado con my family en la sección de Egipto, así que hacía allí nos dirigimos. Ohhhh, ahhhhh, murmuré yo al verme rodeada de sarcófagos multicolor. Ehhhhhh, uyyyyyyyyyyyy, seguía yo monosilabeando, mientras me quedaba petrificada ante las vitrinas con collares, vasijas, miniaturas..... ¿Y eso.... eso que es....? le pregunté a Ignacio I, que no andaba para muchas bromas, mientras me estopeaba cual columnata ante  unas pequeñas casitas, sin techo, eso que sí, con figuritas de vacas, bueyes, palmeras, barras de pan, carniceros, panaderos, pescadores... Eran como casitas de juguete del año catapún. Me quedé medio ensimismada...  Era como jugar de nuevo con muñecas. Andaba una soñando con su más tierna infancia, cuando la muyyyyyyyy de la Baquero se puso en jarras en mis mismas narices y con la vena de la sien del tamaño de un limón, me espetó a grito pelado. ¡O sea señorita, que la has vuelto a montar! Y yo allí, impávida, cual Nefertiti, me puse de lado y le miré con un solo ojo. ¿No estábamos en el país del Nilo? Pues eso.  Jopelines,  más vale que mothers no hay más que una. Que si llega a haber tres.....

Ahhhhh... por cierto,  allí al fondo, como dos pasmarotes, también estaban el cenutrio de mi hermano, que se despiporraba vivo,  y mi abu, la sonotone, que me lookeaba como al bies... ¡Y qué culpa tengo yo de llevarme mal conmigo misma, joé!

Marta. Y punto.

lunes, 4 de noviembre de 2013

¡Odio Halloweeenn....!

Sí, ya sé que everybody estaba esperando que una largase el final de lo del Metropolitan, pues mira, por medio se me cruzó Halloweeeeeennnnnnnnn y me dio como un flux. Es que una está hasta los mismísimos de tanta careta, de tanto colmillo y de tanta sangría. ¡Que no, que no me gusta. Joé! Que a mí lo de los sanguinolentos me deja patidifusa y el ver las streets repletas de tipos patituertos... brujas cochambrosas y aprendices de Frankenstein me pone el colodrillo al bies. Jopelines con tanto muerto andante y tanta murga.... Es que hay que ser....

Marta, (según larga por medio mundo el sapo apestoso de mi hermano) la RARA.

domingo, 27 de octubre de 2013

Y el Metropolitan... era un museo. Joé.

My father cumplió su amenaza. Después del episodio faunil - y que conste que hay algunas, y no miro a nadie,  que no se creen que el cochino Poes sea un gato acuático- Ignacio I el Grande, mi padre, decidió que había llegado el momento de volver a Manhattan. ¡De hoy no pasa, hoy vamos al Metropolitan! ¿En metro....? ¿En metro.....? grité yo, cual cabra loca al recordar mi primera experiencia metril (si no la recuerdas, te dejo que metas tu nariz en Marta y punto). ¡Jua, jua, jua....! se despiporraba vivo  el cenutrio de mi hermano. ¡Jua, Jua....! Si la niña... - y dijo ni-ña con mucho retintín- cree que el Metropolitan es el metro de Nueva York. Je, je, je.  Ante el despiporre fraterno, mi santo padre se encargó de explicarme que el Metrotal en cuestión era una museazo de esos de aquí te espero. ¿Museo....? ¿Museo.....? grité yo. ¿Pero es que no tenemos suficiente con el Museo del Prado...? My father  me miró con ojos de uralita y una se quedó muda cual siluro (¿o será silura). Así, entre tú y yo, tengo que reconocer que a mí los museos ni fu ni fa, vamos que más bien fi. Que sí, que ya sé que soy un poco burra, jopelines, pero es que entre tanto cuadro, entre tanto despiernados
- bustos, que se llaman bustos, pedazo de animal, me soltó Marta mustía haciéndose la importante- a una le entra como complejo de chinche. Mi padre un tanto mosca porque no quisiera ir en metro, ni en museo, dijo que chitón y que allí se hacía lo que él decía. Y punto. No, si al final, me iba a copiar mi verborrea hasta mi mismísimo progenitor. ¡No te  mola! Podría contaros nuestro viaje hacia Manhattan, pero casi mejor lo dejo, porque hay historias que es mejor no recordar. Imagina a my  father lento cual tortuga, a dos millas por hora, rodeado por el resto de drivers a punto del patatús. Todos, absolutamente todos, echaban llamaradas de fuego por los ojos, a la vez que soltaban sapos y culebras (por la boca, que todo hay que aclararlo, narices) Vamos,  seguro seguro que en Nueva York no le van a nombrar el driver del año. A lo mejor le nombran el danger del año. Eso sí.  Bueno, al fin,  después de mucho frenazo, acelerón, de cantidad de Hummmssssssssssss, ayyyyyyyyyyyyssss, eisssssssssssss, y sorry, sorrry, llegamos a una especie de ¿templete griego?de tamaño gigantesco, en el centro de Manhattan. Pero qué copiones, joé largué yo a los cuatro vientos, mientras mi hermano me pillaba por el colodrillo y me metía a empujón vivo en el politan en cuestión. Iba yo con unos morros de aquí te espero- porque una, por si no te acuerdas, quería patearse la 5ª Avenida a lo grande, vamos mil y una vez, pero mi abu - ay señor, señor- eso lo decía ella, no yo- me dio un cachetito y me soltó algo así como: ¡Vamos, hija  sé más madura !, que me dejó a cuadros. ¿A ver si mi abu ahora iba a convertirse en un clon de la Baquero? Y eso... de verdad de la buena que me preocupó, así que me dio como un flux y me quedé peripatética en el centro de una sala llena de retratos en piedra de Marco Aurelio, de Augusto, y de no sé quién  más (mucho ojito, todos emperadores romanos) cuando de pronto llegó como una marabunta humana de tipos bajitos, de ojos rasgados, con cámara en ristre, que largaban algo así como conichiwa, arigato, sayonara..... que me arrastraron en un pis pas hasta la puerta de salida. Yo gritaba cual posesas: ¡Esto es un secuestro...!  ¡Papáaaaaaa! ¡Mammmmmmá! Pero nadie me hizo ni repajolero caso. Así que pataleando a dos palmos del suelo llegué a la puerta de salida y allí me quedé, más sola que la una, sentada como una pavisosa. En cuanto se me pasó el arrechucho, estaba verde cual lechuga y con el corazón al cien mil, pillé el móvil y llamé... hasta a mi hermano. Jopelines, pero el muy mustio andaba missing. ¿And my father? My father... the same. ¿Y cómo podía servidora volver a entrar en aquel  centro del saber, si los tickets los tenía mi santo padre y una no tenía en el bolsillo más que un cochino moquero,  ehhhhhhhhhh?

Adivina, adivinanza... Más news in the future

Tu amiga Marta

lunes, 21 de octubre de 2013

Una animalada total

Sí, que lo sepas, no sé me ha olvidado lo de la fauna neoyorkina, qué va... Es que a veces me vuelvo crazy y la olla me sale disparada hacia el más allá. Pero como mi amiga Andrea no me pasa ni media, siempre está ojo avizor- el otro día me soltó que para cuando lo de la fauna, que ya estaba bien de largar que si esto, que si aquello, que si lo de más allá  y de fauna nastis de plastis.

Bueno, ahí va una de fauna total. Ya te conté que la prima de mi padre, Ms. Marina,  tenía algo así como un zoo en el jardín, bueno en el jardín y en la casa, porque Honey, un chucho peludo que iba largando la melena al por mayor, dormía en el sofá. Sí, justo en ese en el que luego te sientas. Así que un día me levanté de allí que parecía mismamente el Yeti, con unas pelambreras rojizas que me colgaban de los brazos, de las piernas y  del mismísimo c-u-l-o; por algo una había sentado allí un par de horas. Y ni te cuento como se puso mi abu, que se pasó allí acurrucada media tarde intentando descifrar que narices decían aquellos tipos que aparecían en la tele y que se parecían tanto a los de Ley y Orden, claro que espitingleaban a mogollón. ¡Pero hija, con lo bien que les entiendo yo en Madrid! soltaba mi abu, más bien moscona por ese empeño de los neoyorkinos de hablar en inglés. ¡Cómo si alguien les entendiese! soltaba a todo aquel que quería oírle, incluida la prima de mi padre y su marido, un tipo pelirrojo de dos metros de altura... y de anchura, que había nacido a la altura de Bafal o algo así. Dos días después entendí que el tipo hablaba de Buffalo, a cuarto y mitad de las cataratas del Niágara, vamos de Niagara Falls, que servidora también espitinglea a lo grande.

No, lo de Honey no era nada - y yo me quejaba de Baby- comparada con la vida del minino, un tal Poes, que andaba renqueante intentando evitar al chucho, que lo mandaba de un golpe de pata al otro lado del salón, en cuanto el felino asomaba el bigote. Así,  que el pobro (es masculino, o no?) había cogido por costumbre refugiarse en el lavabo y allí se pasaba las horas muertas. Sí justo en el lavabo que usaba yo. Es que hay que ser.... Joé....

No, yo no decía ni mu, salvo cuando me lavaba los dientes, o las manos o me quería repeinar para estar tan guapa como un San Luis (son cosas de mi abu), entonces sí que me ponía como una energúmena y echaba al bicho a grito pelado. ¡Out, out, out! Joé, pero el muy mugriento, que pasaba de mí, como de aquí a Manhattan (aquí, vamos Madrid),  le fue cogiendo gustillo a eso de estar a mi vera y un buen día que andaba una dándose una ducha de aquí te espero, en una ducha atómica en la que salía agua del techo, de la pared, del manubrio y te ponía los pelos hechos un asco, aunque no te los quisieras lavar, noté algo así como un roce a la altura de la espinilla. Ohhhhh, uyyyyyyyyyy, grité yo pensando en una araña asiática, pero al mirar hacía abajo, con los ojos llenos de jabón, me encontré con el cochino gato, con los pelos lánguidos cual acelgas,  tumbado a mis pies. Y encima el tipo sacaba la lengua y me rechupeteba la pierna. ¿Pero por dónde había entrado aquel minino? Por donde va a ser, por la gatera que había en la puerta del baño. Ahhhhhhhhhhh, lancé un alarido cual cabra loca. Ahhhh, volví a gritar. Un segundo después, entraron por la puerta a toda pastilla, Honey, el loro, - un tal Mig-  la tía Marina, mi madre, mi abu y todos, ¡todooooooosssss! se metieron hasta  la ducha intentando descubrir qué narices pasaba allí. Yo, con los ojos cerrados, seguía dale que pego al alarido, cabreada cual mamut lanudo, por aquella invasión animal. Bueno, casi animal, mi abu sigue siendo mi abu, lo de la Baquero ya es otro cantar. Pero hija, que no es para tanto, me soltó mi madre. ¿Cómo....? ¿Quéee.....?  aullaba yo en porretas vivas, vamos en cueros total. ¿O es que tú te duchas vestida? Y allí mismo juré por la cruci mil veces que allí servidora no  pensaba ducharse ni un día más. No, ni aunque apestase cual mofeta, ni aunque llevase los pelos lánguidos cual minino. Ni aunque apareciese por allí Brad Pitt y me invitase a comer en un burguer. Y pensaba cumplirlo.  Que una tiene palabra. Bueno, ... si llega a aparecer Brad Pitt una se ducha vestida  en el jardín.

Marta. Y punto.

sábado, 19 de octubre de 2013

Y se me fue la olla. Otra vez

El otro día, cuando iba contando mis andanzas por New York y estaba a puntito de largaros mis aventura con la fauna local,  me dio como un flux y me lié a hablaros de mi amiga Rosita, sí esa que espitinglea como los mismísimos yanquis. Y es que no "cupe en mi de gozo" - esta es una frase más bien antigua que dice mi abu, pero que a mí me mola mogollón- al saber que tengo friends en las Américas. Joé y es que no es para menos. "Friends en las Américas..." Joé, joé, joé. Sí, lo reconozco estoy ufana cual rana. Claro que todavía sigo esperando a que alguien me envíe un cochino mensaje y me diga como narices se dice parteperas al otro lado del charco. Que es que lo mío es el Lenguaje, así con mayúsculas y darle a la húmeda al por mayor... así que me rechincha que la gente no me entienda, pero aún me fastidia más no entenderles yo a ellos. Si es que se te va la olla, pedazo de cenutria, me ha largado Marta mustia en mi mismísima oreja. Si es que tú crees que la gente de hace caso, pero pasan de ti, como de aquí a México D.F., ha recalcado la muyyyyyyyyy pavisosa, para machacarme aún más la neurona.  Lo tuyo es envidia cochina, le he answerado yo, mosca cual fly lanuda, a la vez que le lanzaba un languarinazo con doble tirabuzón que me ha atizado en medio del colodrillo. Uyyyyyyyyy ha gritado mi otro yo. Uyyyyyyy, he gritado yo seguidito, poniéndome la mano a la altura de la nuca. Nunca aprenderé que una no puede atizarle a su otro yo, así como así. Como mucho como mucho, puedes ponerle de hoja de perejil,  pero nada de sopavirones que luego se te queda el coco al jerez.
Es que últimamente no doy una. ¿Ultimamente....???  Je, je, je. ¡Que te calles que te atizo! Dame, dame si te atreves... ¡Narices, qué duro es tener que estar todo el día discutiendo con una misma! Y luego se extrañarán de que pierda hasta el oremus. (Esta frase también se la he copiado a mi abu, porque suena tope chic)

¿Pero no ibas a hablar de la fauna de New York?

Gluppppp. Bueno, ejem...., pensándolo bien,  lo dejaré para otro día.


Marta. Y punto.

martes, 24 de septiembre de 2013

Marta loves Mexico

No, si yo no paro de cotorrear, que si un viaje por aquí, que si un viaje por allá... Andaba yo a  punto de a largarle al people, aquello de una de fauna total- la prima de mi padre de Nueva York  anda tan crazy que te puedes encontrar al loro en la cama, o al gato durmiendo en el lavabo - y te juro por la cruci que es verdad- cuando me he acordado  de Rosita...Sí, Rosita, la hija de unas vecinos mexicanos de mi ¿tía? Marina que también estuvieron en nuestra fiesta de bienvenida. Me acabo de acordar, porque me ha mandado un e-mail con una fotos en las que estoy horrenda como always y con cara de papagayo oriental, danzando entre los cedros del jardín de my aunt. Ella, morenita y con su  pelo azabache sonríe, mientras que servidora, pálida cual  acelga pocha, parece a punto de vomitar. ¡Que rabia jopelines, en las fotos siempre salgo como un cruce entre Frankenstein y mi hermano Nacho, je, je, je. Mira que estás horrorosa, me ha soltado el sapo apestoso de Nacho, mirando mi ordenador por encima de mi cocorota. Es que te pareces... Te pareces..., seguía el muy mustio dale que te pego  a su cantinela. Me parezco a ti, pedazo de cenutrio, le he largado yo, cerrando a NOB de golpe. ¡Pobrecito...! ¿Quién va a ser, jopelines? Pues mi ordenador. Después de mandarle a freír monas con viento fresco, - a mi hermano, como voy a mandar a hacer gargaras a NOB, ¿¿¿¿¿????- he vuelto a mirar el e-mail de Rosita, mi nueva amiga mexicana. Rosita siempre ha vivido en Nueva York, y espitinglea  como los mismos americanos, ah y cuando habla español tiene un acento como más marchoso,  como si estuviese cantando. Yo no conozco Mexico, pero me encantan los nachos, las quesadillas, los jalapeños y la cochinita Pibil, porque cerca de casa de mi amiga Cari hay un restaurante mexicano que se llama Viva Mexico y a veces su father nos invita a picotear.
Bueno, a lo que iba, que una se lia como las croquetas. Rosita, cuando me la presentaron, me miró con ojos de huevo y me dijo que ya me conocía, que este verano había estado en México y había leído mis aventuras  ¡Qué no te lo crees? ¡Oye, que no me estoy tirando el moco, que te juro por la cruci  que es verdad! Te juro y rejuro que me dijo que en su país también han cotilleado mis andanzas y algunos se saben mis dimes y diretes al dedillo. "Claro- me dijo Rosita- eso que sueltas unas words que no hay quien te entienda; y ese...  diccionario final es de... jua, jua, jua". Creo que quería decir que era de risa. Jopelines, la cosa tiene narices, así que yo dale que te pego al cerebelo`para explayarme a tope y que me entienda el mundo mundial y luego algunos no pillan ni media.  Pues que sepáis que esto no se va a quedar así, ah nooooo. Que para eso una es la presidenta de la  RAO ( Real Academia de la Lengua Ortiz). Así  que si alguien no entiende mis palabros pues que me pregunte, joé. A lo mejor  podemos  montar un diccionario trilingüe mexicano-español-martil.  Porque a mí también me gustaría saber como le llaman en Mexico, en Colombia, en Chile, en Perú, en Argentina o en Guatemala a un cenutrio total. Vamos a un tonto del bote. Eso, por poner un ejemplo. Y que quede bien claro que cuando una dice un repente, quiere decir un flux y que un mastuerzo, es un bobolindo, un sinsorgo, vamos el parte peras de mi hermano. Y con eso termino por hoy mi clase de Lengua. He dicho.

Marta trilingüe.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Rumbo al más allá

¿Qué quieres saber cómo continuó la historia? Pues espera que ahora te cuento. Estaba una en Manhattan, hecha unas castañuelas de tanta emoción, vamos en mi salsa -con el colodrillo al biés de tanto mirar parriba, pero en mi salsa-  cuando el muermo de  my father pilló el trole y con eso de que teníamos que ir a casa de su prima que nos esperaba a cenar, y que era una descortesía llegar tarde y que si esto y que si aquello... nos embutió a todos en el coche que había alquilado en el aeropuerto y puso rumbo al norte. Bueno, más bien rumbo a la calle 42, porque Ignacio I el Grande no andaba muy ducho en eso de virar y revirar por Manhattan, y cruzar tres calles le costó toda una eternidad. Mi abu, que andaba hecha fosfatina y con la pata izquierda renqueante de tanto subir y bajar por la Quinta Avenida, iba tan pichi: ¡Mira que gente más maja!, si hasta nos saludan al pasar! Joé, abu, estás sonotone total, le repliqué yo, saludarrrrrr.... lo que están es echando pestes de papá que conduce en plan tortuga. Y es que entender yo no entendía ni papa de lo que decían, pero tampoco hacía falta ser Obama para saber que cuando uno saca el puño por la ventanilla, babeante y con los ojos a punto de salirse de las órbitas, no te está diciendo bye bye. Los coches nos adelantaban por la derecha, por la izquierda... y hasta hubo un taxista que estuvo a puntito de pasar por encima de nusaltres. Vamos una pasada total. Mi padre sudaba, mia mamma cerraba los ojos y Nacho no decía ni mú. Yo empecé a ponerme de los nervios cuando vi como los rascacielos se quedaban atrás, allá a lo lejos. "Jopelines, venir a Nueva York para esto", empecé a rezongar yo para mis adentros, para mis afueras y para el mundo en general. "Es que hay que ser de lo que no hay", insistía una lanzándole miradas de fuego al driver, vamos a my father, pero el tipo no se inmutó.  Tres cuartos de hora después habíamos recorrido dos manzanas y  dos horas más tarde, trás atravesar dos docenas de bosques, llegamos a Ardsley. Allí vivía la tía Marina. Joé, no se podía ir a vivir un poquito más lejos, gruñía yo, cuando una regordeta sonriente, se abalanzó sobre mi y me machucó el body con un abrazo interminable. "Tú tienes que ser Marta, ¿a que sí?" No me dio tiempo ni de responder, porque tras ella corrían dos chuchos gigantescos, tres gatos, dos conejos y  un loro, y todos, toditos se lanzaron sobre mí. Andaba yo tirada por los suelos, con cuarto y mitad de chucho lamiéndome la oreja, cuando Nacho, my brother, vino en mi rescate. "Vamos, tía tú siempre dando la nota". Le miré con mis ojos de hielo, pero el tipo ni se congeló. La prima de mi padre había invitado a una barbacoa a media humanidad, aquello era un festejo de los de verdad. El jardín estaba atiborrado de people, incluído un bellezón rubio, con ojos casi transparentes y sonrisa Profiden. Sí, ya sé que tengo un novio de los de verdad....¿Y qué? Le sonréi, me sonrió, pero yo, que con lo del jet lag andaba más pallá que pacá, después de ponerme bombiza de salchichas, al final me quedé flácida cual lenguado, dormida en un butacón, bajo un arce gigantesco. ¿Que como lo sé? Joé, porque al día siguiente seguia allí, hecha un burruño y con Honey, uno de los chuchos de mi tia, ¿o mi abuela? o yo que sé,  tumbado encima de mí. "No, si pierdo de vista a mi chucha - hablo de Baby, of course- para que me rechupetee otra pulgosa"... es que... Andaba yo dándome la barrila, y rebuscando entre los arces, al rubito de la noche anterior, cuando a  lo lejos oí decir a Ignacio I: Y esta mañana todos al Metropolitan. ¿Cömmoooooo? ¿Quéee.....? Ahhhhhh. no... servidora no pensaba ir en metro nunca más.

Marta on the road

Nuevo capítulo: una de fauna total.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Voy volandooooo.....

Bueno o mejor no, porque una tiene el estómago todavía tal que al biés. Oye no,  no es que una sea una tipa vomitiva, o vomitona, o yo que sé. Es que si hubiéramos nacido para volar, tendríamos en la espalda un par de alitas. ¿O no....?.

Ah, por cierto, no pienso soltar ni media de lo de novio (corazón, corazón, corazón), porque eso es una cosa pri- va- da, vamos personal y otras también tienen novio y no dicen ni mu.

Vale, bien, empezaré a desembuchar lo de mi journey a New York, pero luego no os quejéis... que cuando a una le dan carrete luego no sabe parar. Casi mejor me salto el viaje de ida, más que nada porque también vomité, ¿a  ver si la azafata de ida era también la de vuelta y por eso me embutió en aquel traje mugriento? Bueno, corto el rollo y a otra cosa mariposa.

Después de pasar horas y horas y horas, sentada en un asiento más bien birrioso, con una alemana tamaño bulldozer en el asiento de atrás que me dejó la riñonada al jerez, al fin puse pie en Nueva York, o en New York, vamos en la gran manzana. ¿Por qué le llamarán manzana, en vez de fresa o ciruela claudia? Tengo que investigar. Cuando nos dieron suelta en el avión, yo me lancé hacia la terminal en plan kamikaze, - con una pata renqueante eso sí, porque se me había quedado dormida de ir siempre en la misma postura,  y no te cuento como iba mi abu, doblada cual croasen- Estaba como loca por ver Manhattan, y por subir 18 veces seguidas al Empire State Building, porque seguro que allí no aparecía la pava de Patricia López... pero entonces llegó la primera sorpresa. ¿Papí, a qué hotel vamos?, le pregunté yo a mi progenitor, y my father me miró con ojos de huevo. ¿Hotel...? de que hotel hablas. No, no íbamos a ir a un hotel justo al ladito de Central Park, un parque inmenso que por tener tiene hasta zoo, para lanzarme de cabeza a una cama king size y ponerme bombiza de donuts.   My father me la había vuelto a jugar.  Ignacio I el grande me soltó así como así que de hotel nothing de nothing, vamos que íbamos a quedarnos en casa de una prima suya que vivía  muy cerquita de Manhattan. ¿Cerquita? pregunté yo, más bien moscona. Sí, a 40 millas o algo así, me respondió la Baquero sin cortarse ni un pelo. ¿Cómo....? ¿Quéeeeeee........? Que no voy a poder caminar por la 5ª Avenida antes de cenar? ¿Ni desayunar cerquita del Empire State Building?   Pues de aquí no me muevo, grité yo a los cuatro vientos, dispuesta a hacer una sentada sobre mi maleta de aquí a la eternidad. El primer machucón me lo soltó el cenutrio de Nacho, el sapo apestoso que dicen que es mi hermano, y cuando estaba a punto de recibir un sopavirón por parte de la línea materna, intervino un poli tamaño armario ropero y le espetó a my father: "Quick,  Hurry up", vamos,  que allí no se podía parkear. No, no cedí ni un milímetro, seguí impertérrita mirando al frente, así que tuvieron que llevarme en plan paquete, maleta incluida. Eso sí,  me llevaron a Manhattan, porque una ya estaba dispuesta a dejar de respirar. Pues sí, recorrí  la QUINTA AVENIDA a pata coja de arriba abajo, de abajo arriba  y vuelta a empezar. "Lo del Empire State lo dejamos para otro día", me soltó my mother, porque insistió en que se nos estaban haciendo las mil. ¿Prometido? pregunté  con ojos de musaraña a mi padre. Prometido, me aseguró Don Ortíz. ¡Jopelines que edificios tan inmensos! si casi no tienen fín! grité para mí, para ti y para todo el que quiso oírme. Me quedé como embobada mirando hacia arriba. Me pasé tanto rato mirando al cielo que luego me tiré dos días con la nuca apalancada en la espalda, vamos como esas cursis que miran con la nariz hacia el techo, en plan gigantillas.

Próximo capítulo: Rumbo a Marina' s home.


Vuestra amiga,


Marta

domingo, 8 de septiembre de 2013

Valeeee, ya va......

Buagggggg...... os juro por la cruci que empezaré a largar en cuanto acabe de vomitar. Es que.... es que.... aún tengo el estómago dando saltos. ¿Alguien ha oído hablar de las turbulencias....? ¿Nooooo....? Pues es algo así como un tiovivo pero a lo bestia. Iba una tan ufana en su asiento de turista, ese en el que no te caben las piernas y no te dan ni un cochino cacahuete para llevarte al diente y además, puedes tener un compañero de asiento orondo cual elefante africano que te deja sin respiración (eso ya lo contaré otro día), cuando los tres vasitos de agua que me había largado la azafata hicieron efecto y tuve que deslizarme por un pasillo birrioso rumbo a ese armarito que ellos llaman W.C.  Estaba una..... bueno como estaba... cuando la azafata anunció a voz en grito: Ajústense los cinturones.... entramos en turbulencias.  ¿Ajustarme? Lo único que pude ajustarse fueron los cordones de la zapatilla. Y eso no sirve, joé. Y hala para arriba, para abajo, para la izquierda para le derecha y vuelta a empezar. Pues sí, lo has adivinado, mi estómago fracasó y acabé vomitando por doquier, al por mayor, al por menor y en rebajas. Vamos, que lo puse todo hecho un asco. Salia yo del cuartito rebozada en una masa infecta, cuando la azafata me echó el ojo. Y después de aullar un: Ohhhhhhhhhhhh interminable, me embutió en una especie de traje de buzo transparente y me trasladó a mi asiento para que: "Ya no me volviese a mover de allí en todo el viaje! Y me lo dijo así, con todo el morro. Cinco horas después llegaba servidora  a Madrid hecha unos zorros, y así sigo. Jopelines.

Próximo capítulo: Una foca morsa  me machaca el riñón.

Besitos, Marta

jueves, 15 de agosto de 2013

Marta rumbo a Manhattan

Bye bye chicas.... y chicos (corazón, corazón, corazón) ¡Me voy a las Américas tomorrow, vamos mañana!  Sí, voy a estar en Nueva York y voy a cotillear a lo grande. Pienso subir seis veces al Empire State Building y otras seis a la Estatua de la Libertad. También voy a ir a Central Park y a la Quinta Avenida y a Chinatown. Bueno a Chinatown a lo mejor no, no vaya a ser que me encuentre con la family de los Chang y me den pal pelo. ¿Que si os voy a contar mi viaje....? Nasti de plasti. Sólo le contaré mis cosas a María, si cumple su promesa y larga ella primero. ¿Y a los demás? A los demás no pienso contaros ni media que una está hasta los mismísimos de cotorrear a lo grande pero consigo misma. Que una cosa es una cosa y seis son seis.

Marta viajera

domingo, 11 de agosto de 2013

Marta cerrojo. Y punto

Psssssssss... que sepas. Si tú no cuentas yo no largo ni media.

Marta. Y punto.

jueves, 8 de agosto de 2013

Si largas, largo. Te lo juro por la cruci

¡Qué panda de ingratas, joé! ¡Si guapitas, ingratas, así como lo oís! Mira que yo dale que te pego largando para  media Humanidad. Que si tengo nuevo novio, que si el fantasma de Padilla 13 me pone los pelos como escarpias, que si os cuento mis andanzas con el tal Félix Cuadrado, ese teacher falsario que me ha traído a mal traer... Y vosotras mudas cual cerrojo. Es verdad que de vez en cuando mi compi Andrea - esa que saca sobresalientes a mogollón- snifff, snifff, quien pudiera- me manda unas letritas y me da ánimos, pero el resto del personal o está mas sordo que mi abu, que está sonotone total o pasa de mí como de aquí a Alfa Centauro. ¿¿¿¿???? Que va a ser, pues una estrella que anda allá por las Chimbambas. Y luego diréis que la cenutria soy yo. No te mola.

Para que lo sepáis estoy hasta los mismísimos de darle que te pego a la húmeda, así que este año no os pienso contar ni media de mi veraneo, ni siquiera deciros que estoy con my family en Vinaroz, poniéndome bombiza de langostinos y con color más bien zulú después de pasar seis horas diarias tostándome al sol.  Embadurnada de crema hasta las cejas, eso sí, porque la Baquero siempre está ahí, con el frufrú en la mano y ojo avizor Ahhhhhhhh, por cierto, tampoco pienso contaros que Martín, mi Martín (corazón, corazón, corazón, mua, mua, mua) también está aquí....¿Qué no sabes quien es Martín? Jopelines, entonces para que os dejo yo leer mis andanzas? Es que.... es que...hay que ser de lo que no hay. Joé.

Bueno, si no queréis largar no larguéis, pero si me contáis lo de vuestro novio, yo os contaré lo del mío (y no pienso decírselo a nadie, lo juro por la cruci). Ahhh y a lo mejor un día de estos desembucho lo de mis notas, que eso sí que es un top secret total.  ¿Pero qué dices bobalinda. Vas a largar lo de tus cates así como así? Bobalinda yo, mastuerza... si la culpable de mis cates eres tú. Psssss. silencio. ¡Mira que te suelto un tapabullón!No, mujer que no te lo digo a ti, se lo digo a Marta mustia, vamos a mi otro yo, que está en plan plomizo. ¡Andá que tú...! ¡Que te calles, joé, que estoy parloteando en el blog!

Claro que si nadie me escribe no pienso contaros que me largo a las Américas, ¡chincha y rechincha!, porque al momio de my father le ha tocado un viaje a Nueva York con family incluida, y nos vamos a dar un voltio todos juntitos por Manhattan. Sí, y con abu incluida,  cualquiera la deja en Valdelapera después de la que nos montó cuando nos fuimos a Estambul. Si todavía sigue hablándole a mi padre de usía.

Lo dicho, si tú largas, yo largo.

Marta flyingggggg. kissses. kisses. kisses

lunes, 8 de julio de 2013

Stop. Prohibido el paso a sopilacias, mandurrias y grasosos en general.

Sí ya sé que eres una cotillona de aquí te espero y que andas muertita por saber al dedillo los dimes y diretes de mi nueva aventura, Marta y Punto. ¿Qué como lo sé..? Porque eres mi amiga, jopelines y no como esa sopilacia  de Patricia López, esa sonsa  que me tienes hasta los mismísimos. No te mola que la muy mastuerza también se ha colado como de rondón en mi nueva investigasao. La muyyyyy... A la próxima le voy a soltar un tapabullón que le voy a dejar el colodrillo tal que al biés.  No a ti no, a ella, joé

Pero venga acelera y dale al link, que  no me voy a tirar aquí toda la tarde dale que te pego a la tecla, que he quedado en la piscina con mi nuevo amore, ohhhhh, ohhhhhh, ohhhhhhh y pienso darme un chapuzón de órdago. De esta no salgo del agua hasta que no este tan arrugada como la Baquero, je, je, je, je.  Ah y te pongas como te pongas no pienso largar ni media de los exámenes. He dicho.

Tu amiga Marta

Para leer Marta y Punto,  clica aquí  //www.megustaleer.com/extras/842/index.html

jueves, 4 de julio de 2013

¡Yo soy Marta. Y Punto!

Llevo dos meses encerrada en mi chiscón dale que te pego a los libros. Estoy blanca y lánguida cual acelga pocha y tengo el cerebelo tal que al biés. ¿Que por qué? Jopelines, porque la mia mama se puso farruca allá por mayo: ¡O apruebas todasssssssss o te pasas el verano en Valdelapera. Sí o sí!. Oye y a mi me dio como un perrenque con solo pensar en el pueblo de mi abu, porque Valdelapera es una birria de pueblo total. ¡Que narices, pero si no tienen ni cine, ni heladería, ni piscina. ¡Ni Corte Inglés...! Es que hay que ser... Además, tiene mosquitos tipo helicóptero que te acribillan en un pis pas y te dejan el body en plan colador.  Mi abu dice que es por el calor,  ¿calor...? Pero si en vez de Valdelapera tenía que llamarse SOFOQUINA EXPRESS. Vamos, que aquello es como el Sáhara en agosto, pero sin arena, eso sí.  Claro que  cuando llueve, llueve  y hasta las ranas llevan aletas. ¡Si cuando volví de Semana Santa tenía agallas! ¿Exagerada yo.....?

Bueno a lo que iba, ante la amenaza materna me enclaustre cual maceta casi a perpetuidad. Claro que estudiar no estudié, pero me metí en un lío de órdago a la grande con fantasma incluido, en el que hay por medio un grasoso, una panda de chinos, un teacher malvado y un psiquiatra que está pallá. ¿Te creerás que ha vuelto a aparecer mi amigo Li? Ahhhh y ahora tengo un nuevo novio de toma pan y moja.... ¿Quieres más informasao? Pues no te pierdas mi nueva aventura, MARTA Y PUNTO. Me han dicho las lenguas de doble filo que hoy piensan repartirla por las librerías. Es que aquí no hay quien guarde un secreto. Joé.

¿Que si he aprobado todas? Eso solo lo largaré en presencia de mi abogado. Es que hay que ser cotilla, jopelines. ¿Pero tú no has oído hablar del derecho a la intimidad? Pues eso.

Tu amiga Marta.
Y punto

martes, 14 de mayo de 2013

No estoy para nadie

Estoy hasta los mismísimos de chapar y chapar. Joé, no tengo tiempo ni para sorber el moco.
La mía mamma que está en plan supermadrastrona ha decretado mi encierro a perpetuidad, así con todo el morro. "Y vas de cole a casa y de casa al cole" y sin rechistar, me largo la muy momia después de que catease un par de asignaturas de esas más bien birriosas: que si las mates por aquí, que si la Lengua por allí, que si un insufi en inglés que si un no presentada en música... Jopelines, me siento como una esclava zulú. Si, para blogs está una. Y además, como nadie me cuenta ni media, parece que en este mundo mundial la única que es la reina del insufi es servidora. Y eso no es justo. Joé.

Marta enclaustrada

jueves, 11 de abril de 2013

De ranas, chaparrones y chubascos.

¡Atchíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiis! Tengo un catarro de los de antes de la guerra y aún sigo sacándome ranas de las katiuskas.  ¡Qué Semana Santa...jopelines! Sólo se le ocurre a la mía mamma mandarme a pasar la Semana Santa a Valdelapera con mi abu cuando el tempero -sí mujer el tipo que habla del tiempo en la tele- auguraba chaparrones y chubascos. ¿Chubascos...? Joé, eso no era llover eso era mala milk. ¿Y quién dice que el cielo es azul?.¡Mentira es negro o más bien gris marengo! Que lo he visto con estos ojitos, a través del paraguas, eso sí. Y si en verano el pueblo de mi abu ya es un rollazo total, ni te cuento que jolgorio cuando te está cayendo la mundial. ¿Y qué narices  hace una en un poblacho con veinte maduros, diez perros, quince gatos, y las cataratas de Iguazú desplomándose sobre tu cabeza? Atchíiiiiiiiiiiii. Pues qué va a hacer, ver la televisión, ponerse bombizas de torrijas y darle al móvil, porque en el cochino pueblo de mi abu por no tener no tengo ni ordenador. Así que tiré de móvil y hablé con medio mundo, parloteé con el hemisferio norte al completo y con cuarto y mitad del hemisferio sur. Por chamullar, hasta chamullé con el cenutrio de mi hermano que se había largado a Berlín a pasar unos díitas con sus compañero de clase, "en un viaje de fin de curso". ¿De fín de curso? me quejé yo a la mia mamma por esa asquerosa discriminación. ¡Pero si estamos en abril!, insistí, pero la Baquero, como siempre no me hizo ni repajolero caso y miró a su niñito como si se tratase de una cajita de cloisoné y le metió en la maleta, por si las moscas,  un salchichón. ¡A ver si el pobre iba a pasar hambre!  Atchiiiiiiiiiiiis. La muyyyy. Y hala, yo a Valdelapera. Claro que si yo he tenido lluvia, bobo Nacho ha vuelto convertido en cubito de hielo, porque en Berlín otra cosa no hará pero frío hace un rato. Así que el muy lerdo ahora tiene el moco el plan estalactita, la nariz roja cual pimiento morrón y los labios llenos de pupas como si se los hubiese restregado con nanas. ¡Que se chinche por suertudo! Pero te juro por la cruci que  como esto siga  así, pienso quejarme al Defensor del Menor que una cosa es una cosa y seis son seis. ¡Atchiiiiiiiiiiiiiiis!

Marta acuática

martes, 19 de marzo de 2013

¡Vaya sopavirón!

Tenía tal mosqueo el otro día - mira que me pongo farruca con esos mandurrios que tratan a sus hijos cual paquete de Ajax- que salí del cole rauda cual centella sin volver la vista atrás. Iba yo solita, a lo mío, dale que te pego al tema de la maleta, cuando me soltaron un sopavirón que me dejaron el colodrillo tal que al biés. Al principio no supe de donde venía el machuchón, claro que en cuanto logré recolocar el cerebelo en posición de firmes, me encontré face to  face con Los Sinsangre, sí con los seis. No creas que me agalliné, que una es muy suya, me metí los dedos en la boca, soplé cual huracán y lancé tal pitido que dejé al personal casi sonotone, vamos sordo total. Y ahí los quería ver yo, con las manos en las orejas y la cabeza casi en los pies. ¿Que si les aticé? Les di palpelo y creo que de esta no volverán más, porque mientras andaban medio descuajaringados en plan alfombra, con la marca de mi zapatilla en el papo, les coloque una pegatina en la frente, tipo tirita,  con la siguiente leyenda:  Hasta aquí llegó el patadón de Marta; Ah y les hice una foto y la he colgado en Facebook. ¿Que se van a mosquear de verdad? Pues que se mosqueen y si quieren más que vuelvan. Que una es una y seis son seis.

Súper súper Marta

miércoles, 13 de marzo de 2013

¡Que no somos una maleta. Joé!


¡Estoy hasta los mismísimos! Me pone de los nervios ver como nos mangonean los adultos. Juezas, incluidas, sí. Que una  tipa y un tipo se tiran los trastos  y ya no se quieren más, pues el pato lo pagan siempre los hijos. Y es una pena, jopelines. Pero una cosa es una cosa y  seis son seis. Vamos que es de bochorno ver cómo a  los más pequeños los arrancan a viva fuerza de la casa de su madre y los mandan al más allá, léase Mexico mismamente, sin poder ni siquiera despedirse de la sua mamma. Joé, es para llorar. Y también es la bomba ver como la policía encierra a los niños en coches como si fuesen criminales, y se los llevan hechos un mar de lágrimas junto a personas con las que NO QUIEREN ESTAR. Como si no tuviesen nada mejor qué hacer -la poli, se entiende-  con la cantidad de chorizos que andan deambulando por  ahí ¿Quién les ha preguntado a estos niños con quién quieren vivir? ¿Han tenido en cuenta dónde están sus amigos, su cole, su cuarto, su mascota...? ¡Qué padre o madre comilfó puede querer llevarse a sus hijos lejos, muy lejos, sólo para fastidiar a su ex!. Y encima eso lo hace una jueza. ¿Tendrá hijos? ¿Le gustaría que se los llevasen contra sus deseos a Las Chimbambas y no volver a verlos más? Casi mejor  que no.

Yo me rebelo que lo sepan y aunque sólo pueda utilizar la palabra, quiero decirlo bien alto:   ESO NO SE HACE. TENEMOS DERECHOS y no sólo los padres, ni las naciones. No somos un mueble, ni una maleta, ni un hijo de quita y pon.


Marta súper cabreada

viernes, 8 de marzo de 2013

Servidora ufana cual rana

¡Felicidades a todas.....! ¿Por qué? Joé, porque hoy es el día de la mujer trabajadora y nosotras currantas somos un rato. Todas, oye sin quitar una. O es que no es currar levantarte a las del alba, desayunar como los pavos: glu, glu, glu, lanzarse a la rue antes de que pongan las calles acarreando una mochila que pesa un kintal. Eso por no hablar del tajo de verdad, vamos de nuestro laboro en el centro del saber, porque yo, que sepas, estoy de libros hasta los mismísimos. Joé, pero si tengo el coco hecho gaseosa. Sí ya sé que para algunas estudiar es muy fácil, pero para mi es algo así como correr la maratón con chanclas y saltando a pata coja marcha atrás.  Vamos una misión tan imposible, como la de Tom Cruise.

Claro que una también tiene sus habilidades... ¿Te acuerdas de mi misión con Los Sinsangre? Sí,  un éxito total, con decirte que después del último vapuleo los tíos no han vuelto a aparecer. No, no es que me tengan miedo, es que el plomo de don Narciso se ha puesto farruco y ahora tenemos el cole  tan protegido que parece Fort Knox. Pero yo, por si acaso, sigo ojo avizor.


¡Happy day!

Marta

domingo, 17 de febrero de 2013

Marta contra Los Sinsangre

Jopelines, la mia mamma al final me pilló el armamento y, después de ponerse como una loca y de gritar a los cuatro vientos que una estaba como las maracas de Machín, tiró la merde de Baby que yo había reservado para el bombardeo y me dejó una semana sin ordenador, "por guarra".

¿Pero para qué guardas semejante marranada? me preguntó la Baquero con cara de chichinabo. Yo intenté explicarle el caso de Los Sinsangre, una panda de macarrones que nos robaban los bocatas, los paraguas y hasta los deberes... ¡Ahhh sí...! exclamó la muy desconfiada, ¿o sea qué los deberes también...? Mira Marta, a otro perro con ese hueso y quiero todos tus deberes al día. ¿Me has oído? ¡Cómo no te voy a oír, si me estás dejando sonotone total con tus aullidos!, le grité alto, muy alto, pero para mis adentros. Luego murmuré que aquellos tipos se iban a enterar, que  les iba a dar una tunda de aquí te espero, que iba a organizar una batalla campal. Y la tipa me oyó, joé. Ehhhh, gritó la Baquero a punto del repeluzno, no quiero oír ni una pa-la-bra de que le pegas a nadie. ¡A nadie! , repitió la muy muerma. ¡Y a Los Sinsangre, tampoco! Luego se dio la vuelta dejándome con la palabra en la boca.. Vamos que no pude decir ni mu.

No pensaba reanudar yo aquel día el ataque de Los Sinsangre, encima sin armamento, pero eso de que me dé órdenes la Baquero... es que me pone de los nervios, así que si ella no quería ni oír hablar de guerras, yo iba a organizar la mundial.  Me dirigí al colegio en plan chulapa, mirando al personal por encima del hombro; tanto mirar hacia arriba me comí dos bordillos y casi me machucó un pie.

Cuando llegué frente a la verja del cole los vi. Estaban afanándole el bocata a Luli, una gordita de 1º de ESO, a la que encima le soltaron un machucón. Ehhhhh, ehhhhhh, grité yo como una posesa. ¡Quietos parados que aquí estoy yo!. ¡Anda, mira, si viene por allí esa birriosa, la reina del kung-fu! ¿La birriosa era yoooooo? Me lancé a por aquel tipo en plancha, le largué un patadón y el tipo trastabilleó y se dio un mangazo que ni te cuento. Entonces, me senté sobre su espalda, le doblé el brazo y se lo dejé a la virulé. ¡Birriosa yo, eh patituerto! le solté a aquel mendrugo.

Los cinco Sinsangres restantes se quedaron quietos parados, mudos por la impresión...  ¡Al que se acerque le machacó! insistí yo ya crecidita. Oye y con las mismas los tipos salieron corriendo raudos como conejos. La verdad es que no esperaba yo causarles tanta impresión. Estaba yo ufana cual rana, cuando alguien tiró de mí. ¡Vamos chica, deja al chico en paz! ¡Pero habrás he visto a esta cría, esta debe ser de la banda de Los Sinsangre!, les oí decir. No te mola, era una pareja de municipales que andaban de ronda frente al colegio.  Ehhhh, ehhh, ehhhhh, me quejé yo, que los Sinsangre son esos que se están dando el piro en sus mismas barbas, jolín.  ¡Eso, eso...! ratificó la gordita.

Al final me dejaron ir, pero a puntito estuve de acabar en el trullo, por formar parte de una banda. Jopelines, es que una ya no puede ser una ciudadana modelo. ¡Narices! Y eso no es justo. Joé.

Marta guay

viernes, 8 de febrero de 2013

A la "merde" Los Sinsangre.

Ahora no dejo a Baby ni a sol ni sombra. Es cuestión de estrategia. Estoy preparando la munición para la batalla con Los Sinsangre. Así que me he agenciado unos guantes de plasticucho, de esos que tiene mi madre en la cocina para fregar, y una pinza bien gorda para taparme la nariz. ¿Que qué voy a hacer? Pues recoger la merde de Baby para bombardear al enemigo en cuanto asome el careto.

Claro que a lo peor tengo que ir repartiendo pinzas en mi maison, porque la Baquero ya va largando que qué olor tan nausebuando se ha colado en el salón, que si en mi cuarto huele a... ¡A merde! le he dicho yo, aunque ella me ha mirado con ojos de huevo duro y me ha soltado: !Vamos, Marta, no seas boba como va a oler a merde aquí! Pues será a perfume de violetas le he dicho yo. Y la mía mamma me ha lanzado una mirada de uralita pero no ha dicho ni mu. Y eso que hoy es mi primer día de recolección.

Más news tomorrow.

Marta guarri

miércoles, 6 de febrero de 2013

Yo, a mis casos... Y a otra cosa mariposa

Que sepas que después de mi último intento de alcanzar la realeza, sin éxito, of course, he decidido dedicarme a mis cosas... Vamos a mis casos...  Paso de príncipes y aledaños, para siempre jamás.

No, no es que me dé por vencida, jopelines, hasta allí podía llegar la cochina amistad, es que no quiero desperdiciar ni media neurona más en tontunas y eso de lo princesil es una gilipuayez total. ¿Pero hija, mira que ponerse así por una tontería? me largó mi amiga Cari cuando me vio con el ojo más bien al biés. ¡Con el lío que hay ahora en el cole y todo lo que tenemos que investigar! Oye y ahí sí que me tocó la fibra sensible... porque últimamente mi colegio es como una sucursal del Bronx.  ¿¿?? Sí, mujer, ese barrio de Nueva York que sale en todas las pelis de polis. 

¿Que por qué? Por que se nos ha apalancado en la puerta -del cole, se entiende-  la banda de los Sinsangre, unos mamelucos más bien modorros que nos traen a mal traer. Y es que los muy sinsorgos nos birlan los móviles, los bocatas, los paraguas y hasta los deberes... ¡Te lo juro por la cruci, joé! El otro día hasta le atizaron a uno de 4º un sopavirón que le dejaron los ojos a cuadros, vamos que le incrustaron las gafas en el cogote. Y una, que a veces tiene sus dimes y diretes con su otro yo, en pleno ataque de caspa largó: ¡A por los Sinsangre...! y atacó  ¿Y Marta mustia?  Esa lerda se dio el piro -como everybody- y me dejaron más sola que la una con los Sinsagre face to face. Mirarles les miré con mis ojos de centella y alguno hasta parpadeó, sobre todo cuando les lancé un par de patadones de kung fu y les ataqué con mis brazos en plan molinillo antes de salir por pies. ¡Es que eran unos 2.000, narices! Y quien dice 2.000, dice seis.

Pero de esta se enteran, porque estoy preparando una  batalla campal...  claro que esta vez no pienso ir sola, vendrá conmigo todo mi clan. Si te apuntas al reparto de sopapos pregunta por Marta Ortíz, vamos mismamente YO.

lunes, 7 de enero de 2013

La reina Ortiz.

los Hay cosas que no se hacen, jopelines, ni aunque estemos en Navidad, que una es buena y rebuena, pero tiene una memoriaaaa. Y a mí el  que me la hace,  me la paga, aunque sean los reyes magos. Joé. Pues no, nadie me ha escrito, ni me ha llamado, ni siquiera ha  llegado un paje con mi cetro y mi corona y mi nombramiento real. Y no será por que no lo haya pedido bien ALLLLTTTOOOOOOOO, ¿no? ¿Qué va a ser...? Pues que quiero ser princesa. ¡Narices! Al principio, el día 6 de madrugada,  rebusqué entre las cajitas, por si podía haber un cetro perdido por allí. Luego despanzurré el árbol de navidad por si se había quedado mi corona enganchada en una rama. Y ya al final, cuando no encontré ni una cochina misiva real, me pillé tal mosqueo que me puse tal que azul, no por la sangre no, jopelines, por aguantar la respiración. Así que abrí la ventana para ver si divisaba a la cabalgata  y allí a lo lejos les vi. Se iban todos tan panchos hacia el oriente, dejándome allí en un sin vivir. ¿Oye y de mi regalo qué...? grité yo a los cuatro vientos. Pero nadie se volvió, ni dijo ni esta boca es mía. Así que pillé mi zapato y lo lancé bien fuerte rumbo a Belén. Entonces si oí un: Ayyyyyyy y un  grñññññññññ, tipo camello, que viene a ser en cristiano un uffffffff, ufffffff, ufffff. No sé a quién le di. A lo mejor fue a un paje o a lo peor a un king. De esta me destierran para siempre jamás. Claro que como dice mi abu: ¿Qué quieres ser princesa,  mi niña, para que..?. Si  tú  ya eres reina, la reina de esta casa. Así que a los magos que les den. Ah y que sepan que en mi reino, el año que viene, se pasa aduana. Y punto.

Marta la resentida

sábado, 5 de enero de 2013

Me pido un príncipe. Joé

¿Que qué le pido a los Reyes? Pues qué va a ser... No, yo no quiero ni un boli, ni un móvil, ni una pulserita, ni siquiera un modelito súper súper, ni un CD de Justin Bieber, ni tampoco unos zapatos de tacón. Y eso sí que molaría, jopelines.  Pero es que una es de ideas fijas, así que conmigo que no se anden the kings con zarandajas porque yo lo que quiero es... Pues sí,  ser princesa, joé. Ya sé que me repito y que ando  todo el día dándole la tabarra al personal, pero es que cuando se me mete algo en la cocorota... Mi abu dice que tengo que el coco como la piedra berroqueña. ¿De grande...? No, de dura, narices. Así que si el rey no quiere que ande todo el día dale que te pego con el tema princesil, que me haga princesa de una repajolera vez. Y a otra cosa mariposa. ¿Y si no ? Insistiré e insistiré y aguantaré la respiración hasta ponerme morada, que una es de natural más bien cerril.  La Baquero  me mira como si fuese una extraterrestre y solo repite: ay, Jesús, ay, Jesús. Claro que el cenutrio de mi hermano dice que eso me pasa por montar una república, que una no puede ser princesa y presidenta, a la vez. Ahhhh ¿nooooooooo? ¿Y por qué...? Tú puedes ser bobolindo y cretino, ambos, vamos both,  y no pasa nada. Ehhhh, ehhhhh, ehhhhhh. Ufffffff, narices como me vuelvas a dar un sopavirón se lo cuento todo a tu rey para que te deje a dos velas.  Ahhhh y en cuanto sea princesa te destierro y te mandó a ultramar.  Así  que señores reyes magos, se lo advierto por última vez, si este año tampoco me traen lo que les pido, ya pueden volverse a oriente, sin hacer ni una paradita en mi casa y a los pajes y a los camellos que les den. ¿El turrón y las copitas de champán? Esas se las toman en...  en casa de la rubilancia de  la Margaritona que segura que a esa sí que le traerán lo que les pide. Mira que tiene suerte esa cochina zanguilarga.  Joé.

Marta Órtiz. (casi princesa)

miércoles, 2 de enero de 2013

Y ojo al parche con el 2013.

Señor 2013: Espero que con eso de que es usted nuevo por estos lares no venga con humos y pretenda darnos el año, como ha hecho el mustio del 2012 y es que servidora ha terminado de su antecesor hasta los mismísimos. Así que cuidadín cuidadín, que como se pase de rosca, pego un salto en el hiperespacio y me largo al 2014 y que le den. Y a otra cosa mariposa. Para remate final  encima estoy bombiza y tengo el estómago hecho mixtos. ¿Que por qué? Jopelines,¿por qué va a ser? por la cena de Nochevieja. No sé a tu madre, pero a la mía cuando llega el 31 de diciembre se le va la pinza y se lanza a la cocina en plan kamikaze y prepara dos mil platos o tres mil si le da tiempo. Esta noche, por ejemplo, nos endosó una pularda, tipo carnero,  rellena, of course,  y  cardo, con bechamel, y unos entrantes (croquetitas, canapés, jamón, espárragos, ensaladilla rusa y ensalada nacional,  de escarola eso sí y con ajo, joé). Ah, y  una sopita, para mi abu, y unas almejitas, para my father.  Y tonelada y media de polvorones y seis kilos de turrón y dos cajitas de bombones y un tronquito navideño que aún quedaba y había que aprovechar. Y luego se quejan de que una vomite. Joé. Eso sí, no me acerqué a la cocina ni por casualidad para no molestar, no seas mal pensada, y me dedique al arte de ponerme hecha un cuadro, vamos de pintarme como una puerta, que para eso es Nochevieja y el personal, con tanta comida y tanta bebida, ni siquiera se percata de que una va decorada cual árbol de Navidad. Andaba yo dándole al eye para tener la mirada más profunda, cuando oí un: ¡Marta, ayúdame¡ Y una que, a veces, es bien mandada se lanzó de cabeza a la cocina para echar una manita. ¿Una manita? Al final terminé pegándome con cazuelas, cazuelitas, sartenes, sartencitas y platos de todos los colores  y tamaños y encima oliendo a ajo. Y mira que lo odio.Joé. Así que después de semejante ajetreo, cuando llegué al comedor ya estaba de aromas comistriles hasta.... si hasta allí mismo; pero tenía que cenar por que si no luego dicen que una es rara. Así que me senté en mi silla y comí a trancas y barrancas todo lo que la muerma de la Baquero iba depositando en mi plato. Y lo que añadía mi abu, que siempre me ponía un poquito más, "porque estoy creciendo". Y una dale que te pego a la cuchara y al tenedor y al cuchillo y a la cucharilla. A la hora del Happy New Year yo tenía el estómago a la altura de la alfombra y dos segundos después ya estaba a punto de fracasar cual Titanic, así que tras el segundo cantico me di el piro hacia el baño, claro que  solo llegue a la altura del ficus del pasillo. Sí, ese que está verde y esplendoroso y tiene la ramas en plan jungla. Te juro que a veces hasta me sonríe. Será porque le trato bien, porque cada día está  más alto y más rollizo. ¿A ver si en vez de un ficus es una secuoia? me pregunté. ¿Una secuoia? Crece como un loco por tus vomitonas so guarra, me largó mi otro yo,  que empezó  el 2013 como siempre, vamos, mal. Claro que una, que es una chica comilfó, se apalancó la húmeda en el paladar y no le dijo ni media, que para eso era Año Nuevo. Ahora, cuando la pille mañana se entera. 

Happy New Year y Próspero Merímé.

Tu amiga Marta.