viernes, 28 de octubre de 2011

Y me cayó la del pulpo

Pues sí, como me lo barruntaba la tal Purita dio señales de vida. Si mujer, Purita, la de Pilates. Jopé y para que te cuento las cosas si luego no te acuerdas. Bueno, el caso es que la muy muerma llamó a mi madre con un tonito de ay por Dios, por Dios... y le dijo algo así como que parecía que a mí sus clases no me interesaban, que si una no estaba preparada para el ejercicio en concentración,  que a lo mejor todavía era pequeña, que si esto, que si aquello... Ah! y que si pensaba volver tendría que llevar una especie de protector bucal... Vamos, un bozal. Y a la Baquero que no sabía ni media de mi episodio pilatil, lo del protector no le gustó ni un pelo y puso de vuelta y media a la tal Purita. "Pero bueno, pero lo que hay que oír", oí que gritaba muy farruca la Baquero. Claro que cuando escuchó algo así como: "Oiga, comprenda que su niña  no puede ir vomitando por ahí... " mía mamma se temió lo peor y dando la conferencia por finiquitada gritó un MARTAAAAAAAA que temblaron hasta los cimientos del edificio. Me enfrenté a la Baquero con mi mejor sonrisa. ¿Te suena, no? Le miré con mis ojitos más tiernos y le juré por mi hermano, yo cuando miento siempre juro por Nacho, que es un sapo rastrero,  que aquello era una exageración, por favor, por favor... que si había vomitado había sido solo una miajita, y además  que a mí lo del Pilates hasta me gustaba. Je, je, je. Oye y te creerás que después de todo mi despliegue de arte dramático la muy gumia no me creyó. Y me gritó que si yo me comportaba como una cría, que si era una inmadura, que a ver cuando iba a crecer...Y yo le respondí alto, muy alto, pero para mis adentros..QUE NUNCA JAMÁS... al menos por ahora. Y es que en el fondo a mí eso de hacerse adulto me da un poco de cosa. ¡Joé, si luego se pasan la vida gimoteando... !Y además,  en el fondo a mí como que me apetece seguir siendo cría un ratito más... Pero ni se te ocurra contarlo por ahí, porque si dices que yo te lo he dicho lo negaré, lo negaré y lo negaré. ¡So mangurria!

lunes, 24 de octubre de 2011

Ayyyyy, ayyyy, ayyyy...

No, si te lo dije. A la muerma de mía mamma no se le ocurre ni una sola idea decente. El viernes la muy plasta termino llevándome a Pilates. Que si esto es bueno para tu espalda, que así luego no tendrás dolores de cabeza, que si esto, que si aquello... Pero bueno, es que la espalda no es mía en exclusiva, grité yo. Porque servidora  no había soltado ni media, ni había chamullado un quejido, ni un triste ayyyy, ni un que dolor, que dolor, que dolorrrrr. Fue el pelma del traumatólogo al que le dio por incorporarme al listado de espaldas rotas, así en un plis plas, sin el menor miramiento  con mi condición de joven promesa. ¿Oye y tu crees que la Baquero  hizo caso de mis quejidos? Pues no,   mía mamma que con ese del embarazo se ha creído la madre del año, me dijo que chitón, que ya valía de quejas y tirando de mi como si yo fuese mismamente Baby, me arrastró hasta su gimnasio y me metió a empujones en la sala pilatil.  Eh,oiga señora, un respeto con mi espalda, gritaba yo, alto, muy alto, pero para mis adentros... Pero la muyyyyy, ni se inmutó.  A veces hasta me da pena del pobre peladilla - llamo así al nuevo futuro bebé Ortiz para chincharle a mi madre-  y a la Baquero se le ponen los ojillos como tiritas, largos y estrechos...pero despiden rayos y centellas. Y allí me dejó más sola que una mosca tuerta, frente a una tipa bajita,  rodeada de unos cachivaches que daban repelús. Claro que cuando la doña se me acercó y me dijo que me subiese a aquella especie de cama, con barrotes incluidos, y me largó que si íbamos a empezar a hacer esto y lo otro  y a estirar la espalda y el hombro y también la pantorrilla, y me torció un brazo hacia atrás y quiso que me barbilla diese con mi tripa, mi estómago hizo acto de presencia y vomité todo lo vomitable sobre un suelo de loneta más bien azul, al menos hasta entonces.Y mientras Purita, que así se llama la doña, iba y volvía de su vahído, yo me largué rauda cual centella hasta casa de Cari y allí estuve hasta las 7 de la tarde, hora en la que volví a mi casa hecha un ocho para dejar constancia de que eso del Pilates a mí no me va. Y después de quejarme lo indecible y de gritar a los cuatro vientos que aquello era una tortura china, que así no se trataba a una hija, la Baquero empezó a mirarme cariacontecida, con ojos de grulla asiática. Y yo tan fresca. ¿Dará señales de vida la tal Purita? ¿Seré yo la única en el mundo mundial que además de tener gafas y aparato dental tiene la espalda hecha mixtos? Suerte la mía...

jueves, 20 de octubre de 2011

Una espalda de quita y pon

No, si una es como la mucama de esta casa. Tanto dale que te pego a la fregona, tanto tener que acarrear a este chucho pulgoso, léase Baby, tengo la espalda hecha mismamente mixtos. Y no va la muy gumia de mía mamma y le da por llevarme al traumatólogo. Y si al principio aquel  tipejo con su ridículo bigotito, me cayó mal, ni te cuento lo que pensé del muy muermo al salir de aquella birriosa consulta. Anda que al muy... (chiiiiii, como en la tele) le dio por decir que servidora tenía algo así como una corricolosis, o silicolosis o estipolosis... Bueno, puede que dijese escoliosis y la Baquero, además de endosarme un carrito con ruedas de los tiempos de Mari Castaña, vamos de los tiempos de mi abu,  con flores y lazos y unas ruedas del tamaño de Gibraltar, y, después de soltarme la cantinela de que "así no iría tan  cargada al cole", va y me apunta a clase de Pilates. Como si una no tuviese suficiente con llevar gafas de culos de vaso y un repelente  aparato dental .  Y aquí me tienes cargada con la cartera y la bolsa de cuasi deporte rumbo al más allá. Y del Pilates mañana te cuento. Voy a crear una liga de damnificadas del body, vamos de todas aquellas que no nos parecemos a Britney Spear ni por casualidad. Y si no somos mariposas, a lo mejor podemos aspirar a ser lady oruga ¿no?
Si quieres formar parte de mi club no dejes de apuntarte a: "Damnificadas del body. com" Ah! y que conste que yo soy la presidenta. Adiooosss... Te espero...

martes, 18 de octubre de 2011

¡Hola, soy Marta, ¿te acuerdas de mí?! Pues anda que… Yo tampoco sé quién eres. ¿María?, ¿Ana?, ¿Luis? ¿Ignacio…?

 ¡Nachooooooo…! Sal ahora mismo de mi cuarto, pedazo de cenutrio.  Pues no, no pienso dejarte leer lo que estoy escribiendo. ¡Que te vayas! Que llamo a papá. ¡Papppaaaaaa…!
Llamo a mi padre a gritos para que Nacho salga huyendo cual buitre leonado. Ja, ja, es un viejo truco de cuando mi padre aún me hacía caso…de cuando yo era todavía la niña de sus ojos.  Y es que últimamente las cosas han cambiado. Ya te contaré.
Chisss, espera  un momento, no te vayas que voy a cerrar la puerta con llave, para que este muermo que vive en mi casa  y que dicen que es mi hermano desaparezca en el hiperespacio. Bueno, ya está.
Jopelines,  después de tanto tiempo de estar callada como una puerta,  me ha vuelto a dar un ataque de verborrea y estoy dispuesta a largar y largar cual cotorra panameña.  Sabes lo que te digo ¿no? No, no hablo de las cotorras, ¡serás mandurria!, hablo de cuando necesitas soltar ipso facto, que bonita palabreja, todo lo que llevas dentro… Todo lo que te ha pasado en verano, las broncas con tu madre o tu hermano; los ligue de tu abu  o los planes de tus padres de aumentar la natalidad mundial.
Ah, no te lo había dicho, a la muy merma de mía mamma le ha dado por traerme un hermanito… Y como le digo yo, pero señora, a su edad, pero si podría ser su abuela… Y la Baquero  me mira con esos ojos de kriptonita que me congelan hasta las pestañas. Narices que familia…pero como se le puede ocurrir a un par de adultos comilfó,  tener un enano a estas alturas de la vida.  Y como yo les digo, pero es que no os habéis coscado de que el mundo está crazy cual bambalina, e insisto, pero bueno y que pasa con todos esos niños que viven solos en África, o en China o en las chimbambas… Por qué no os ocupáis de esos también, so mastuerzos. Pues oye ni por esas. 
Lo mejor de todo es que la Baquero empieza a tener unas dimensiones siderales, que si la tripa se le va por allí, que si el culo se le va por allá. Y yo para chincharle le digo muy bajito, como en un susurro: anda  y tanto gimnasio y tanta dieta para qué… Y mía mamma me mira con ojos de grulla, vamos, como siempre.
Así que visto que el mundo está del revés y yo voy a tener que pasarme media vida cuidando al nuevo vástago de los  Ortiz,   llevando a pasear a la meona de Baby - Baby es mi perra-  o escuchando las peroratas de la zurrimurdi de mi abu que se ha vuelto a echar un novio con más arrugas que Tutankamon, a partir de ahora no me va a quedar más remedio que volver a hablar conmigo misma y contigo, si quieres.
Y no pienso morderme la lengua, que estoy hasta los mismísimos de ser prudente y discreta, así que  Marta la Rara ataca de nuevo y vengo  dispuesta a soltar todo aquello que me pase por la cabeza, que si mi profe es un bobolindo, pues va y lo digo, que si ese libro es un rollazo, pues también, aunque el autor sea uno de esos que llenan las librerías. Ah! Y no  pienso dejar de investigar los misterios más misteriosos, se ponga como se ponga Ignacio I el Grande, mi padre, que narices, que tengo que sacarle partido a mi olfato detectivesco. Por cierto, ¿has oído hablar del fantasma de la calle Padilla? ¿No….? Pues yo te lo largo, tengo todos los detalles… pero te los daré otro día que ahora tengo que pasear a Baby.
¡Vamos, meona, vamos a la calle…! Y como te mees en el descansillo te enteras. Baaaabbbbyyyy, que te he dicho…
¡Maammaaa! Pásame la fregona.
Un día me lío la manta a la cabeza y acabo con este chucho pulgoso. Me tiene hasta… Jo.
Adiós, hasta mañana… Volveré para  contarte todas mis cuitas.
Marta