jueves, 31 de mayo de 2012

El CLAN de Súper Marta y Cía

Se buscan treaceañeros con olfato detectivesco para compartir aventuras.
Si lo tuyo es la investigación y quieres husmear misterios sin cuento y dar pal pelo a cacos, malandrines  y demás facineroso que se precien, incluidos los Chang, hazte de mi clan. Te aseguro acccccióooooooooon.

Súper Marta

martes, 22 de mayo de 2012

Qué lío con Li

Tengo como dos ojos achinados pegados en el mismísimo cogote. Joé. Este cochino Li ha venido dispuesto a darme la vara y ahora, mire por donde mire, sólo veo chinos y más chinos. Me empieza a patinar la neurona, pero es que después de la barrila que me dieron mi padre y el inspector Requejo con los peligros sin cuento que habíamos corrido mezclándonos con la mafia china, una que no es miedosa, sino pru-den-te, está más bien acoyonada. Y todo por culpa de ese traidor de Li. El tipo apareció un día en mi clase, y después de darle un par de lecciones de idioma, entró a formar parte de Detectives sin Fronteras. Jopelines, fue él quien entró a investigar en El Dragón de Jade, lo elegimos más que nada por el tema ocular, bueno también por el idioma, pero podía haber entrado yo misma haciéndome la china muda, -eh, sin risitas- si no hubiese sido porque tengo los ojos "del colol del cielo" y porque mi pelo es más bien rubio y como que en China para nada... Por eso entró el mambrú de Li. Y luego el muyyyyyy... nos contó una historia que ni Agatha Christie. Vamos, un cuento chino. Jolines, según nos largó después el inspector Requejo,  el tío resultó ser hijo del dueño de El Dragón, vamos un miembro del clan de los Chang, unos mafiosos de tomo y lomo. Y ahora el muy mangurrio vuelve al planeta Tierra ¿Qué querrá...? Yo por si acaso estoy ojo avizor y chino que se me acerca, chino al que le atizo un cocotón. Ayer por ejemplo, al salir de casa se me puso a la altura del ojo una tipa regordeta de ojillos de ojal  y antes de que dijese ni mu le hice un pase de kung-fu y la dejé patitiesa. Luego resultó ser la dueña de la tienda de comestibles de la esquina. ¡Una señora muy amableeeee.....! según la petarda de la Baquero, que me hizo bajar a pedirle perdón millón y medio de veces. Es que está estresada con los exámenes, le dijo mientras me miraba con ojos de huevo. Perdónela señora Ming. Yluego me soltó un chorreó de los de aupa. Que si estaba tonta, que si ahora me íba a dedicar a atizarle kung-fu al vecindario? Yo puse cara de naranja amarga y a puntito estuve de contarle lo de Li, pero luego lo pensé mejor y me quedé callada cual cerrojo. A ver si vas a largar lo de Li  y luego esta muerma no te deja salir de casa, me dijo mi otro yo. Y por una vez, y sin que sirva de precedente, estuve de acuerdo.  Así que a partir de ahora si quieres verme no busques a una tipa rubia, más bien bajita. Bueno bajita sigo siendo, joé, pero he cambiado de look: llevó una peluca negra, larga y lacia y unas gafitas de sol con corazones que me ha prestado mi amiga Cari.  Es más que nada por lo del incógnito. Vamos, para pasar desapercibida. Corto y cierro. Marta

jueves, 17 de mayo de 2012

Súper Marta y Cía al ataque

Es que... es que... no me lo puedo creer.  Li, el del lío del Dragón de Jade, ha vuelto al planeta Tierra. Y yo que lo daba por perdido en las Chimbambas.  Joé. El caso es que ayer al salir del cole íbamos Cari y yo a lo nuestro, vamos larga que te larga, hasta que mi amiga se quedó muda cual almirez. Y eso en ella es raro raro... Así que me volví a mirarle por si se había evaporado en el asfalto y la vi, lívida cual lenguado, mirando al infinito. Con las mismas, más que nada para que saliese del trance, le atice un tozolón en el mismísimo colodrillo que casi  le salto los empastes.  Tras un ohhhhhhhh prolongado, Carifoca empezó a gritar cual loca cabra: Era Li, estaba allí. Y servidora, amante de la precisión en el lenguaje, le increpó: Vamos, aclárate mona, ¿era Lí o estaba alí? A lo que Cari, rígida cual listón, me respondió: so lista era Li, Li Chang, de los Chang de toda la vida. Y estaba allí, mirándonos con ojos de huevo. ¿Pero cómo nos va a mirar con ojos de huevo Li, el ojos de ojal? estuve a punto de soltar,  yo en plan graciosilla, pensando en los ojos más bien rasgados del Niño de Rollito de Primavera. Pero visto el color de mi amiga,  más bien mustio, decidí quedarme muda a perpetuidad. El caso es que Li ha vuelto. ¿Tendremos a la mafia china pisándonos los talones? me pregunté. No me dio tiempo ni de rebobinar el cerebelo, porque de pronto ¡zas! me di de narices con una panda de chinos más bien bajitos que nos miraban con ojos asesinos. Tras un ahhhhhhhh y tres joés Cari y yo nos dimos el piro tan rápido como el tren bala japones. Corrimos y corrimos hasta que perdimos de vista a los  tipos de los ojillos rasgados.  Jopelines, esta vez nos hemos librado por los pelos le dije yo a mi amiga, que tenía mirada de urraca. Pero la muy muerma no estaba por compartir peligros sin cuento,  así que me soltó con muy mala milk:  Oye rica, que la que organizó el lío en El Dragón de Jade fuiste tú, así que apáñatelas como puedas. Y se fue.... La muyyyy..... Y aquí sigo yo, como de incógnito, con unas gafas de sol que le he mangado a mi hermano y una peluca negra y lacia cual acelga vigilando el vencindario. ¿Será verdad que vienen a por mí esos chinos traidores...? Corto y cierro.

lunes, 7 de mayo de 2012

Súper Marta y Cia solo para ti.


¿Quieres ser la primera en leer Súper Marta y Cia? Sí, leerlo antes de que llegue a las librerías. Pues te doy permiso para que cotilles mis aventuras, porque en el fondo me caes bien y joé para eso están las amigas ¿no? Oye, pero luego no vayas largando por ahí que si esto que si aquello, o lo de más allá. ¿Que qué tienes que hacer? Jopelines, pues clickar en uno de los links que aparecen más abajo. Sí, mujer en esos que están en azul. Ves como soy una tipa guay, aunque ALGUNAS digan que se me va la olla.  Ciaooo.  Marta

http://bit.ly/IFYtWH
http://www.bic-media.com/dmrs/widget.do?bgcolor=000000&layout=singlepage&layoutPopUp=singlepage&isbn=978848419365


miércoles, 2 de mayo de 2012

Hablando para mis adentros





A partir de ahora sólo pienso hablar conmigo misma. Joé, así nadie te replica: que si tú has dicho esto, que si tú has dicho aquello... Y además, así siempre me daré la razón. ¿Siempre? Bueno, casi siempre, porque de vez en cuando se pone farruco mi otro yo, vamos Marta pedorra, y cuando yo, Marta guay, digo blanco, la muy mustia de mi otro yo, suelta ¿blanco....? Pues yo creo que es negro. Y si yo digo que quiero ir a Palencia, por poner un ejemplo, a ella le gustaría ir a Albacete. Claro que eso no pasa siempre. En general nos llevamos bien... siempre que no hablemos de Marcos. Es que a una como que le apetece perdonar a ese landrú infiel. ¡Me mira con unos ojillos... !Y además me ha pedido mil veces que le cuente mi viaje a Estambul, precisamente ahora que todos huyen de mí por plasta. Jo, Marta que ya me sé lo de la Galata. No, ahora no que tengo prisa... Que sí, que sí, pero me lo cuentas otro día... suelta el personal a diestro y siniestro cuando una quiere irse de la húmeda sólo un poquito. Bueno, pues al pedazo de infiel de Marcos le va la marcha e insiste una y otra vez: ¿Oye Marta, no me vas a contar tu viaje?  Y a servidora como que se le ablanda el corazón. Al fin de cuentas es, bien, era, mi novio de toda la vida, ¿no? Claro que entonces aparece  Marta mustia para darme la vara. ¿Qué le vas a perdonar después de lo de la Margaritona? ¡Niña, tú no tienes dignidad!  me suelta la muy mastuerza en mi mismísima cara. Jopelines pero es que cada vez que le veo me entra una tiritona y el estómago se me vuelve del revés. Y se me ponen los ojos lánguidos cual lenguado... ¿Y...? ¡Tú lo que eres es una cursi, pedazo de niñata! Y tú una súper envidiosa porque a ti ni te mira, so lerda. ¡Jo, jo, jo. Chica estás del ala, pero si tú eres yo! Ahhhh... pues va a ser que sí. Joé, que lío tengo conmigo misma. De esta voy a tener que ir al psicoanalista de mi madre, un loquero argentino que está más pallá que pacá. ¿Se me estará yendo la olla?