viernes, 28 de diciembre de 2012

¡Soy inocente, joé!

Por mas que le he jurado y perjurado al  bobolindo de Nacho que  no tengo nada que ver con el orzuelo que le ha salido hoy en el ojo izquierdo, el muy plasta sigue erre que erre con que seguro que es cosa mía. Joé. ¡Pero mastuerzo! -le he gritado yo tan mosca como la tsé-tse- cómo narices voy a tener yo la culpa de que tú tengas el ojo a la virulé, que una es lista y relista, pero del tema ojuno está más bien pez. Pero el bobolindo, que además de tener la visual un tanto fané, tenía un cabreo de los de antes de la guerra,  me ha largado un pescozón que me ha dejado la oreja derecha a la altura del cogote y ahora tengo que caminar al revés. Mamá, he gritado yo alto bien alto, para que me escuchase media humanidad, que este gumia me ha atizado un mandoble que me ha dejado medio patitiesa.  Pero la Baquero, que andaba dale que te pego a la pestaña, no tenía tiempo para lamentos. Marta, no me des la lata  que llego tarde a la ofi me ha largado la muy muerma, dejándome tirada y llorosa en un rincón del sofá. ¡Juégasela, venga, Marta. No seas tiquismiquis! Véngate, que se lo merecen, me ha musitado al oído mi otro yo, mientras me pasaba una receta de El libro de las brujas para dejar la dentadura negra cual tizón. Oye, y me he dejado convencer, que una a veces es más bien fácil, así que con mi mejor sonrisa, esta sí, blanca Profiden, me he acercado a la cocina y le he agregado un poquito del mejunje al nesquik de mi hermano y le puesto una miajita a la mia mamma en el  café.  Y a quien Dios se la dé, san Pedro se la bendiga, como dice mi abu, que ella en el tema celestial está muy puesta. ¿Quién habla de venganza?. Narices, esto es más bien justicia,  que una era tan inocente como los angelotes del belén.


Marta justiciera.

martes, 18 de diciembre de 2012

¡Pillad al pavooooo!

¡Ehhhhhhhhh, Michael me ha mandado un Christmas! Ya sé que en cristiano se dije tarjeta de Navidad,  pero él dice Christmas,  joé, que para eso es irlandés. Es un paisaje blanco, muy blanco. ¿Casi tanto como él?  El que ha metido baza es el  bobolindo de Nacho, que siempre habla por hablar.  Hay casitas,  arbolitos, pastores, ovejas -en el christmas, se entiende-  un río y creo que hasta un molino y digo creo porque todo está cubierto de nieve.¡Narices, hasta la estrella!,  que parece como lavada con Ariel. ¿Que qué me dice? Pues que Merry Christmas y  que Happy New Year y luego pone su nombre y tres cruces dentro de un corazón. ¡Hummmmmmmmmmm! ¿ A qué es romántico...? Vale, bien, también es un poco cursi, pero a mí me hizo ilusión.  Jopelines, a ver si de esta aprende Rogelio, el  noviete de mi abu, a ser un  poquito más romanticón, porque este año el muy muermo en vez de enviarle un Christmas le ha mandado un pavo. ¿Vivo....? Vivo y requetevivo y si no que se lo pregunten a Baby que lleva dos días sin vivir en sí, tratando de pillar al volatil en cualquier rincón. ¡Joé, pero ni te cuento como corre el alado! Esa especie de moco gigante parece que se está entrenando para la maratón. Mi abu está un poco de los nervios. ¡Pillad al pavo, pillad al pavo! no deja de gritar como una posesa. Claro que a  cada grito el pavo pega un salto y en una de estas va a terminar colgado de la lámpara del salón. Yo le digo a mi abuela, que por qué no mandamos al alado a una pavería -¿se llamará así la guardería de pavos?-  ¿A una pavería, niña ? me respondió mi abuela un tanto mosca, pero si es nuestra cena de Navidad.  ¿Cena.........? ¡Aaaaaaagggggggg! grité yo, mientras el pavo se apalancaba en un estante de la cocina. ¿Será su sino...?  Pues a mí que no me pillen para desplumar al susodicho, que el que quiera pavo se moje el....... Rima con mulo.


Marta y punto.
¡Feliz Navidad!

jueves, 13 de diciembre de 2012

Cuando llega la Navidad

Mi casa ya parece mismamente un belén. Cada año, por estas fechas, a la Baquero le atiza un ataque de morriña y pone el hogar común patas arriba. Y eso, sin contar con la opinión del personal, porque si a Ignacio I el Grande le repatea tener la casa como la feria de Sevilla, a servidora no le mola ni media que su cuarto se convierta en una sucursal del más allá, porque solo en el cielo  pueden reunirse tantas alas y tanto ángelito, joé. La que está que no cabe en sí de gozo es mi abu y es que a ella esto de las Navidades le va. "Mi padre - le larga a todo aquel que quiere oírle-  ponía un belén gigante en la cocina vieja. Habia un castillo de Herodes, un río, un molino, y cientos de ovejitas y pastores. Claro que este año ha cambiado la versión,  y de lo que más se acuerda es del buey y la mula; y es que a la doña le repatea que le cambien la tradición. A veces a la Baquero, con tanto ajetreo, que si pones, que si quitas, que si llevas, que si  traes, acaba por írsele la pinza y algún año ha terminado poniendo el árbol de Navidad en la cocina. Pero hombre, perdón, mujer, que el árbol se pone en el salón como everybody, le dije yo. Y como a ella no le gusta dar su brazo a torcer se largó a toda pastilla a Zara Home y compró un árbolito metálico con lucecitas blancas que parpadean sin ton ni son. Así que ahora, en Navidad tenemos dos abeto, el de verdad y el de filfa. Yo ya no le digo nada, no vaya a poner un tercero. Lo que si hay que reconocerle a la mia mamma es que en eso de la decoración navideña pone empeño y dedicación, porque la muy ploma empieza a colocar adornos a primeros de noviembre, vamos que lleva mes y medio dale que te pego a la bolita. Empieza por  sacar del armario del pasillo todo tipo de cachivaches: que si 20 Papas Noeles que va colocando a troche y moche, que si bolas, estrellas, cintajos y guirnaldas para el abeto; que si un belén de hojalata que alguien le trajo de Guatemala y que si otro de terracota que le regaló no sé quien. ¡Oye y los dos tienen mula y buey! así que tenemos la ganadería duplicada, para regocijo de mi abuela que se va a poner como unas castañuelas. Lo que no sé le  olvida nunca a la muy muerma,  además de ponerme la habitación en plan volatil,  es comprar 27 flores de Pascua rojas, no amarillas, que luego va distribuyendo por toda la casa. Las pobres no duran más que dos días porque con el calor se quedan mustias  cual acelga pocha, pero a ella la vida vegetal no parece importarle. Ahhhh, tampoco se olvida de quejarse amargamente "porque en esta casa no me ayuda nadie y el año que viene no pienso poner ni un solo adorno". Y entonces mi padre, que suele ser más bien prudente, grita ¡biennnnn! y la Baquero se enfurruña y añade un par de lacitos más. A la que no le gusta la Navidad  ni una miajita es a mi chucha, bueno lo que de verdad no le gusta es el árbol, por lo visto la pobre aún recuerda el año que a mi madre se le ocurrió adornar el abeto con muñequitos de chocolate y en cuanto la pulgosa los olió de un muerdo arrancó media rama. El problema es que las luces estaban encendidas y con eso de la tensión la meona number one  terminó con los pelos tiesos cual escarpias. Así que ahora en cuando mi madre enciende el árbol, Baby le dedica una caterva de guaussss, como de aquí a la eternidad. Mi abuela dice que es porque está contenta y nos felicita las Pascuas. Yo no entiendo de lenguaje chuchil, pero mucho me temo que no es verdad. Pero cualquiera contradice a mi abu, y menos aún en Navidad.

Tu amiga Marta

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Simplemente Marta, en vivo y en directo, sólo para chicos.

Jopelines, pues vaya humos que tienen algunos. No te mola que el personal masculino se ha mosqueado cual mamut lanudo porque en mi mensaje del otro día (ese en el que os contaba que para leer  Simplemente Marta únicamente teníais que hacer un click)  a los chicos sólo les citaba con una una barrita y un os (: /os). ¡Oye que también había un el mejor!(/el mejor) ¿Sexista yo...? No te mola.  Encima de que servidora  trata de ser una chica comilfó.
Que sí, que ya sé que también sois seres humanos. Bueno, todos no. Mi hermano, sin ir más lejos, es solo un cochino sapo rastrero. Ah, y humanos lo que se dice humanos tampoco son Justin Bieber, ni Brad Pitt. ¡Esos son superhumanos! Y no me tires más de la húmeda, que no pienso decir ni mu, que seguro que luego alguno reivindica ir en la lista de los súper-súper junto a mi Brad Pitt. Y por ahí si que no paso, que a una también le gustaría ser patilarga como esa rubilacia de Margarita, el nuevo love de mi ex; y aquí me tienes a palmo y medio del suelo;  porque cada una es cada uno. ¿O no, joe? Bueno, pues para no meterme en jardines: Cada cual es cada cual. 

Y deja de ser tan tiquismiquis con el tema del lenguaje y  pincha ya en este  link especialmente dedicado a los Carlos y a los Íñigos y a los Felipes, y a los Pepes y a los Pablos y a los Juanes y a  los...(pon tu nombre)  y a Perico de los palotes. Sí y también a ti.
 http://www.bic-media.com/dmrs/widget.do?bgcolor=000000&layout=singlepage&layoutPopUp=singlepage&isbn=9788484410836



Marta cómica

lunes, 19 de noviembre de 2012

Soy Marta, simplemente Marta

¡Oye, que sepas que me he convertido en una estrellita del cómic! ¿Quieres verme hecha todo un figurín? Pues pincha en el link que encontrarás más abajo. Sí,  justo allí,  encontrarás un capítulo de mi nueva aventura,  Simplemente Marta.  Ah, y no dejes de apuntarte a la república independiente de Martilandia, un país solo para treceañeras/os en el que está prohibida, por decreto, la palabra NO.  Ah y que conste que el libro te lo he dedicado a ti,  porque eres la/el mejor, eres mi amiga/o y porque servidora, que ya es presidente de su propia república, hace lo que le sale del colodrillo. Que una es una. Y punto.
 
 
Arrivederchi.....
 
Marta Ortiz, de los Ortiz de toda la vida

 


jueves, 8 de noviembre de 2012

Y luego me dicen a mí....

A mí my father siempre me ha dicho que nunca hay que echarle la culpa a otro. Vamos, que me he ganado más de un tapabullón por largar que el culpable de todo era el gusano rastrero de mi hermano. Y unas veces lo era y otras no. Y si eso sirve para mí, también sirve para los adultos, ¿o no? La verdad es que llevo unos días como de uralita con lo del Madrid-Arena. Al principio, me quedé medio patitiesa por la impresión, luego pensé que era un mal sueño de esos que se despierta una con un ayyyyy, pero a medida que pasan las horas, cuanto más pienso en ello, más triste estoy.  Y sí, sí que es cosa de niños, que tengo 13 años, cerebelo y pienso... y no entiendo ni media a los cincuenteañeros, adultos en general y políticos en particular. Cada vez que veo las imágenes del Arena en la tele,  cada dos minutos y medio, porque las repiten a troche y moche, es que se me encoge el corazón. Y pienso que allí, entre esa maraña de brazos, podía estar también el lerdo de Nacho, porque el muy momio más de una vez se ha colado en un concierto.  No, no es que haya hecho las paces con él, ¡qué va...! pero una cosa es una cosa... Joé. Ah! y también podía estar el tuyo... y el tuyo...; porque Rocio, Katia, Cristina y Belén también tenían hermanos. Lo que más me reconcome las narices, es que el personal - que no para de darle a la húmeda hablando de la tragedia-lo único que quiere es quitarse de en medio y echarle la culpa al otro en un pis pas.Y yo a ellos, a todos ellos, sí que les atizaría un tapabullón en el mismísimo occipucio: al Ayuntamiento, porque el edificio en cuestión es suyo y dio permiso para organizar el concierto (y encima luego la alcaldesa se fue de fin semana al quinto pino a "descansar"); al organizador, por cutre y avaricioso, porque donde caben siete no pueden entrar 2.000;  a  los ¿responsables? del servicio de seguridad que dejaron pasar a un mogollón de tipos sin echar una ojeadita a los bolsos, ni recortar las entradas, y según dicen la cosa tiene truco. Ah y a la policía municipal, por permitir que se colasen los del botellón y a los del botellón... por comportarse como una marabunta humana.  Y no, no pienso olvidarme de los cenutrios que lanzaron las bengalas.  Los únicos que de verdad no tenían culpa de nada eran Rocío, Katia, Cristina y Belén y los demás chicos/as que tan pichis asistían al concierto. Te juro por la cruci que cuanto más pienso en ello más triste me pongo, joé.

Marta supermustia

martes, 6 de noviembre de 2012

Y yo me disfrazo hoy. ¡Qué narices!

Pues sabes lo que te digo, que si everybody se disfraza el día de Halloween,  yo va y me disfrazo el 6 de noviembre. ¿Qué por qué? Pues porque sí. En cuanto he abierto el ojo esta mañana me he percatado de que iba a tener el día guerrero y es que Marta mustia, vamos mi otro yo, ha empezado a darme la murga antes de desayunar: Mira que eres pelma, mona, me ha largado como saludo la muy quejicosa, antes de disparar una retahíla larguísima de lamentos: que si  no sabe por qué no me disfrazo en Halloween como todo el mundo, con lo que le hubiera gustado a ella ir por ahí vestida de vampirella, o de mujer araña o incluso de bruja. Otra que quiere parecerse a la Baquero, me he dicho para mí y también para ella, porque la muy muerma ha saltado como un resorte: no de bruja no. Y la tipa ha seguido dale que te pego a la húmeda: No si lo tuyo es llamar la atención y destacar, si en el fondo eres una sosa-pija de aquí te espero. Y por allí si que no pensaba pasar yo, así que si quiere disfraz, disfraz y medio, y pese a sus quejas, me he encerrado en el cuarto de la Baquero cinco minutos después de que se diese el piro a la ofi, y me he agenciado una falda tubo de cuadritos que me he ajustado a la altura de las orejas,  un sujetador de flores con relleno, que mola un montón y una blusa de blonda verde musgo, de esas cuasi transparentes que cortan la respiración.  Ah... y así como de pasada le he birlado unos zancos de charol tan altos como mi chucha. ¿Pintarme? Of course. Me he pintado como una puerta: sombra verde en los ojos, un toque de khol,  otro de colorete, y otro más de pinta labios rojo pasión.  Y con la obra de arte ya finiquitada, me he colgado la chupa y me he largado  rauda cual centella por esos mundos de Dios. Ya entraba una en el cole, tan pichi, cuando el muermo de Don Narciso me ha pillado en plena puerta y me ha devuelto " ipso facto" al hogar, con la consigna  de que volviese "a la  velocidad del rayo, vestida de persona normal". ¿Normal de 31 de octubre o de 6 de noviembre? le he preguntado yo, poniendo ojillos de abejaruco. Y él tipo se ha calado las gafas y a punto ha estado de soltarme un tapabullón. ¡Qué falta de sensibilidad con la creatividad ajena! me iba diciendo para mí mientras abría la puerta, cuando mi abuela ha soltado un: ¡Martaaaaaaaa, pero que haces tú en casa... que casi despierta a  media humanidad.  Joé, abu, ponte el sonotone, que me vas a dejar patitiesa. Vamos, di, me ha urgido la doña. Y entonces le he mentido cochinamente: es que me había dejado las gafas... y ya sabes que yo sin gafas... vamos,  como tú sin sonotone. Ha fruncido el morro, pero no ha dicho ni mu. Claro que yo le he asegurado: Me vuelvo al cole en un pis pas, en cuanto me limpie la cara y me vista de 6 de noviembre. ¿Cómmoooooo? ¿Quéeeeeeeee? le he oído gritar, pero yo ya andaba a galope por el tercero, saltando escalones de tres en tres. Y que sepas que me pienso disfrazar cuando quiera, le he soltado en pleno salto a Marta mustia.  A mí no me impone la ropa un cochino Halloween. 

Marta Free.

viernes, 2 de noviembre de 2012

¡Qué rollo de Halloween!

No, si ya sé que luego dirán que una es rara, joé, pero a mí eso de andar por ahí con los dientes colgantes, con el ojo mustio y la pierna renquean te como que no me va.  Ah y tampoco me mola ni media vestirme de mujer pantera, ni de lady Gaga ni siquiera de una de las Monster High. Pero por qué narices tengo que salir a la calle hecha una monstruita, eh le solté yo a la Baquero cuando la muyyyy se puso de uñas porque servidora se negó en redondo a  participar del jolgorio-gore que medio vecindario había organizado en el jardín. Lo tuyo son ganas de llamar la atención, me largó la muy muerma antes de soltarme un discurso de esos que duran una eternidad: que si la fiesta es muy divertida, que si a todo el mundo le gusta,  que luego te quejarás de que te llamen... Que a ver por qué no vas a ir tú si van todos los adolescentes del barrio, Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla. Ah y pronunció adolescentes, como si estuviese diciendo in-cons-cien-tes. Hay que tener mala  milk. Le miré con ojos de abejaruco y a puntito estuve de soltarle cuatro cosas: señora, déjeme en paz, pero entonces sonó el timbre de la puerta unas dos mil veces: riinnggggggggg,  ringggggggggggg, riiinggggggggggg; y 1997 veces más; y tras el repetitivo soniquete  se oyó un ¡Ay Jesús! y un pataplaf. Era mi abu que se había quedado patitiesa al ver la cara sangrante de un tipo con un puñal tipo farola que le atravesaba el gaznate de parte a parte. Venga abu, despierta, que es un disfraz  le gritó el muerto viviente de Nacho a mi pobre abuela. Abuela que soy yo, volvió a decir  mi lerdo-hermano que acababa de volver al hogar. Y la doña abrió y el ojo y casi lo vuelve a cerrar, cuando mia mamma le atizó un golpe de abanico en plena ceja. Venga, vamos, mamá despierta, repetía la Baquero, dale que te pego al vaivén.  No si eso es de lo más divertido, metió baza Marta mustia. Sí, es  para partirse... lancé malévolamente yo. De esta, el año que viene me disfrazo. Y la Baquero, con ojos de acelga pocha, me miró lanzándome dardos envenenados pero no dijo ni chitón.

lunes, 22 de octubre de 2012

De cacos, de mafias... y de Li

Alló, alló, alló... ¿Hay alguien por ahí? El otro día me pilló la Baquero cuando iba a contarte la historia de Li,  alias, el niño del rollito de primavera y  ahora que la muy muerma está en la ofi tengo un ratito para largar, así que empiezo a desembuchar. Bueno, el caso es que cuando el padre de Li, mafioso I Chang, descubrió que mi amigo era hijo suyo -como lo adivinó no lo sé-  decidió mandarle a la China para que allí aprendiese todos los manejos de la mafia china, vamos, para que fuese un caco de aquí te espero. Tú eres mi heredero, dice Li que le dijo su caco-progenitor, y algún día tendrás que estar al frente de todos mis chanchullos. Bueno, el dijo negocios, lo de chanchullos lo digo yo. Al parecer, el tipo tenía en mente que el pobre, después de su excursión hasta las chimbambas,  se estableciese en Madrid, para dirigir un nuevo garito de todo a 100, o a 500 o a 10.000, que había montando muy cerca de Cuatro Caminos.  Es que tienes que curtirte y ser un Chang en toda regla, le largó Chang I,  después de soltarle una arenga sobre los sagrados vínculos familiares. Y antes de que el pobre pudiese decir ni Confucio,  ya estaba surcando los mares y chocando y rechocando contra el oleaje del océano Índico.  Más vale que ojillos de ojal estuvo al quite, y en la primera  ocasión salió pitando del barco. Pala no conveltilme en manjal pala latas, me aclaró. ¡Acabáramos! al final eran ratas. Y ya no puedo darte más datos, ni decirte ni mu, porque ahora  Li  está protegido por  el inspector Requejo que anda como loco por echarle el guante al mafi-caco de su padre. ¿Y a mí que me suena eso de Cuatro Caminos? A ver si el vampiro va a ser el padre de Li. ¿Por qué? Joé, porque le chupa la sangre a todo el que le rodea. Y eso si que es ser un vampiro en toda regla.

Seguiré informando
Marta cotilla.

jueves, 11 de octubre de 2012

Yupi por Andrea y Lía

Hello, hello,   chicas,  más vale que vosotras me entendéis, porque el personal que me rodea, vamos el mundo en general, es que no me hace ni repajolero caso. Joé. Bueno, ya empiezo a estar menos mustia.  Ayyyyyy, ayyyyy y  hasta empiezo a tener ganas de largar... he dicho largar... no estudiar. El cole me tiene frita. vamos que no me acostumbro a este rollo  y mira que lo intento cada año. No, ya sé que no es ninguna novedad. Jopelines, pero es que yo a esto no le cojo el punto.  ¿No podría empezar a estudiar a los 40? le pregunté a mi padre el otro día.  Y sin dejarle decir ni mu, continué: Y así, podría  aprovechar el tiempo sin perder la juventud machacándome la neurona e Ignacio I sonrió. Y yo me animé y seguí: Y después, cuando ya llevase  media vida de jolgorio, vamos cuando ya fuese una carroza como tú, podría ponerme a estudiar. Pero oye eso ya no le hizo tanta gracia, no sé si por lo del carroza o porque a él, que ya está en la cuarentena, le  tocaría ponerse a pencar. Ah! y  hasta los cuarenta quién pagaría tus gastos, me soltó así a bote pronto el muy mandurrio. Porque yo, me aclaró,  yo tendría que estudiar. ¡Narices, en eso no había pensando! Así que retruécanos verdes,  mi sino está unido a estos cochinos libros y apuntes y mochila.  Claro que una no piensa pasarse de lista, que luego el cerebro se acostumbra y puedes convertirte en una pitagorina de esas que andan por ahí sacando sobresalientes a mogollón. Ufff ¡qué horror!
Oye, que sepáis que he recibido un mensaje de Michael, mi nuevo amigo irlandés. Me dice que está bien, que en Kilkenny, su pueblo,  llueve perros y gatos (este chico está pallá)  y que está deseando que llegue el verano para verme en Vinaroz. Hummmmmmmm. ¿Es o no es para emocionarse? Y me dice aún más cosas, pero esas son top secret. Vamos que son sólo para mí.
¿Os acordáis de mi ¿amigo? Li. El pobre no se dio el piro porque sí.  Fue el pedazo de mafioso de Chang, vamos el dueño de  El Dragón de Jade, quien, cuando descubrió que era su hijo,  porque Li es hijo de Chang, decidió mandarle de vuelta a  China. Así, allí, te harás un hombre, dice que dijo. Y le largó para Beijing en un barco de carga atiborrado de pelos ¿serán perros?  y de ratas, ¿serán latas?. Más vale que el barco hizo escala en Singapur. Y allí lo pescó el inspector Requejo a quien alguien le había dado el soplo. Ejem, ejem... ¡hola mamuchi! El resto os lo cuento otro día que acaba de llegar mía mamma por sorpresa y ya me tiene el ojo puesto en el mismísimo cogote. Mira que es plasta, la muyyyyyyyy.

Besitos de Marta Largona

lunes, 8 de octubre de 2012

Marta mustia al ataque.

Ay...uyyyyyyy....Joé. Ya estoy aquí. Marta mustia probando... Un, dos, tres. Un dos tres. ¿Hay alguien ahí? No, no estoy desparecida en combate, es que sigo lánguida cual lenguado y mustia cual  calamar. Narices,  es que a una eso de tener que volver al cole tras  el verano, le tiene frita. Vamos es que es... UNA CRUELDAD. Eso, eso por no hablar de esa cochina manía de levantarte de madrugada a golpe de cornetín. Jopelines, que una no tiene alma de vampiro, le grité yo a la mía  mamma el primer día que tocó la corneta cuando el sol todavía andaba abriendo el ojo por las Seychelles o más allí. Oye, que si hubiese nacido para murciélago me hubiesen puesto un par de alitas, ¿no? añadí. Claro que la muerma de la Baquero, mira que es momia la muyyyyy, me metió de un empujón en el baño al grito de:  Ahora te toca a ti. Ah y te quedan seis minutos. ¿Seis minutooooooos...? Narices, como si en ese tiempazo  una pudiese recuperar el habla, el anda, poner a punto el ojo y rebobinar el cerebelo...  ¡Ayyyyyyyy, con lo bien que andaba una libre cual pajarillo, revoloteando por las playas de Vinaroz...! Qué no, que este verano no he estado en Cádiz. Este año, mis plastas-padres han cambiado de campo de golf y han dedicado el verano a ir dale que te pego a las bolitas por las tierras  de Castellón.  
Ufff,  tengo tantas cosas que contarte...  Que sepas que al fin he mandado a la merde el  aparato dental. Ahora tengo los dientes chulis. Ah y me he cortado la melena...  y, oh sorpresa,  me he agenciado un nuevo amigo que está de chúpame y moja. Se llama Michael y es irlandés. Es  alto, tan alto como un gigantillo y tan blanco como la pared. Bobo-Nacho, que el muy lerdo es del Madrid, dice que parece del Atlético porque tiene el cuerpo a rayas blancas y rojas. Je, je, je, es que pareces un cangrejo a medio cocer, le soltó el muy insolidario con los descoloridos del norte. ¿Qué en que hablamos...?  En spanglish. Él parlotea en spanish y yo chapurreo en inglés. Michael ya sabe decir: mi querer... y yo le respondo muy suelta:  well, well, well, yes, yes, yes. De esta, el verano que viene me largo a Cork, en Irlanda,  y  a lo mejor hasta aprendo irlandés.
Psssssssss que  tengo noticias de Li.  Sí, el  Li Chang de Beijing? Oye que al fín cumplió su promesa y largó.... Síiiiiiii, largó todo lo largable. Si quieres te cuento la historia.

Adioooooosssssssss, bye, bye. adieu, arrivederci

Marta casi renovada

lunes, 17 de septiembre de 2012

Marta modorra ataca de nuevo

Joe, estoy lenta cual tortuga. Sí, lenta, vagoneta, sosona, vamos que me ha sentado fatal  la rentrée, como dicen esas pijas cursis que hablan: Puessss que síiiiii, puessss que nooooo. Vamos, ya me entiendes. Tengo el coco un poco pallá y la coleta pacá y no sé que hacer, me aburro, me cabreo, estoy de mala milk.  Jopelines, pero no es todo por esa cochina vuelta al cole. Y anda que la cosa tiene tela. Se pasa servidora dos meses hecha un princesa -si me ha vuelto a dar el perrenque princesil- y luego vuelve una aquí y parece que se  zambulle en el eterno día de la marmota, vamos que todo se repite, que todo sigue iguallllllllll. ¡Repámpanos verdes fritos ! Es que.. es que... es que es como para pirarse de nuevo a la playa deVinaroz y quedarse allí churruscada y ojiplática mirando al mar for ever.  Jopelines y yo que venía dispuesta este curso a dar guerra, a ir de original, a mandar a pavirrio a media humanidad y la otra media a Tombuctú... pero se me ha quedado inscrustada en el cerebelo un tipo de modorra estival que para dar un paso tengo que pensaarrrlooooo y volverrrlloooooo a pennnnnsarrrrr. En tres palabras, como dice la gumia de mi madre, estoy medio alelada.  Eso sí, la muyyyyy..... lo dice por mi bien. Por eso todavía no me he lanzado a la vorágine y  no he empezado a largar todo lo largable sobre esto, aquello y lo de más allá. Pero en cuanto coja carrerilla os vais a enterar, porque lo mio de este verano ha sido muy fuerteeeeee. Claro que aunque modorra y un tanto momia, aquí estoy, firme cual columnata, dispuesta a darle pal pelo a todo facinerosos que se cruce en mi camino. Ah y a bobo-Nacho también. ¡Que lo sepas!

Besitos de Marta momia

martes, 24 de julio de 2012

Ya tengo escamas.... y aletas


Y están a puntito de salirme las branquias. Llevo tantas horas metida en la piscina que se me ha quedado el body,  flácido cual acelga pocha. Claro que tanto nadar y nadar me estoy poniendo cachas, porque una, lo reconozco, es más bien birriosa, pero no todo van a ser virtudes y más  virtudes. ¿Virtudes...? Tú lo que eres es una optimista empedernida. Y tú, un envidioso de la merde. No quien habla no es mi otro yo, es el lerdo de mi hermano, que está a punto de hacerme una aguadilla. Joé y mira que odio yo las aguadillas. Pues el muy memo dedica media mañana a revolotear junto a mi cual tiburón. ¡Hola Martita... Que voy! me amenaza con un toniquete grillil. Y yo patitiesa. Eso sí, yo no le quito ojo, pero en un cuanto me despisto mirando al socorrista, un tipo color chocolate de lo más macizo, el muy Mambru bucea bajo mis piernas, tira de una de mis patillas y servidora cae hasta el fondo de la piscina como si  fuese un lastre. Narices, claro que pido auxilio y así, con la bocota bien abierta, lanzando gritos desgarradores me hundo. Y a a tragar y tragar agua y más agua. Jopelines, pero si el otro día el presidente de la comunidad de vecinos le dijo a Ignacio I el grande, vamos mi padre, que este año le iban a pasar una factura extra  por despifarro de agua, porque ya me había bebido media piscina. Os cuento esto para que sepáis esas del clan que andais perdidas por esos mundos de Dios, que aquí servidora, sigue al pie del cañón defendiendo el Clan de Súper Marta y Cia. Sí, aunque sea sola. Sí aunque sea en la piscina. Que desde el agua también se puede estar ojo avizor.
Marta acuática.

jueves, 12 de julio de 2012

Li lacio cual acelga y el inspector Requejo de farra

¡No te mola! Llevo aquí esperando la intemerata la llamada de Requejo, pero el poli anda missing. Así que harta de estar tiesa cual estaca he llamado a la comisaría y me han largado que el inspe está de vacaciones. Así con todo el morro. Y como  Li ya estaba verde cual limón y lacio cual acelga,y  servidora  estaba hasta los mismísimos de bajarle comida, de bajarle agua, de llevarle  a hacer pis y de escuchar sus miles de quejas: Malta que no sel yo, Malta que yo sel buen chico, Malta que mi no sel mafioso. Malta, polfa... ha soltado así sin más al Niño del Rollito de Primavela y le ha mandado a enlosar la Gran Muralla y que se entienda la poli con él. Eso sí, me ha prometido que el 1 de septiembre, a las 9 de la mañana,  estará como un clavo en la puerta de mi casa para largar a lo grande del caso de El Dragón de Jade. Joé, que una también quiere irse de vacaciones. Así que con las mismas me voy a zambullir en la piscina y me voy a quedar allí hasta que las ranas críen pelo o aún mejor, hasta que me convierta en sirena.  Siempre, claro, que la mía mamma, Ignacio I el Grande, mi abu,  el bobolindo de Nacho o la perra-cerda de Baby no opinen lo contrario.
Ah, pero no sonrías pedazo de caco, facineroso, mastuerzo, so malandrín, que el clan de Súper Marta sigue ojo avizor y no te vas a ir de rositas. Que aquí el que la hace la paga. Te lo juro por la cruci.

Súper Marta acuática

domingo, 24 de junio de 2012

La sombra de El Dragón

Una por una, ninguna.
¿Recuerdas el follón de El Dragón de Jade? Sí mujer, te lo conté en Súper Marta y Cía. Bueno, el caso es que al final todos, incluido el Inspector Requejo, pensamos que Li  nos había tomado la melena. Vamos, que nos había contado un cuento chino y que estaba más liado que una croqueta con el pedazo de mafioso de El  Dragón, el tal Chang.  Después de darle muchas vueltas a la mollera todo quedaba claro, el tal Chang era el padre de Li y por eso mi ex-amigo había desaparecido en el hiperespacio. Joé, así que cuando el otro día abrí la puerta y me di con Li de narices casi me da un patatús. Y yo que huía de él por las esquinas. Vamos, que cuando me tropecé de golpe con el ojillos de ojal  mi otro yo se pegó un susto de órdago y lanzó un grito continuado: Ayyyyyyyyyyyy Liiiiiiiiiiiiiiiiii, Ayyyyyyyyyy Liiiiiiiiiiiiii, que parecía mismamente que estaba cantando la canción de los enanitos de Blancanieves. Ante sus aullidos,  Li se lanzó a por mí y me puso la mano en la boca y entonces si que casi me da un repente, porque pensé que el mafiosillo me iba a dar el pasaporte, vamos que me iba a mandar al otro barrio. Claro que si una se quedó de uralita, él  se quedó  rígido cual liston cuando Marcos, ah sí, mi Marcos,  le atizó un machucón en el mismísimo colodrillo al grito de: Suéltale o te machaco, so chino. ¿Que qué hacía allí Marcos? Venía a decirme que él iba a ser de mi clan, o sí o sí. Vamos que no admitía un no por respuesta. Entre los dos arrastramos a Li que estaba lánguido cual lenguado hasta la cocina de mi casa y cuando una ya estaba a punto de despertarle de un languarinazo con doble tirabuzón, el tipo abrió los ojos en plan rayita y empezó a largar que pol favol le escuchase, que llevaba meses huyendo del tal Chang, que había tenido que desaparecer porque su vida corría peligro, que había vuelto hacía una semana y que me había estado buscando por todo Madrid, pero que cada vez  que intentaba acercarse yo desaparecía en un plis plas, y que si no le cleía llamase al Inspector Requejo. Que él era una víctima. ¡Una  víctima!, insistía. Y servidora con los ojos cual donuts. ¿Y si decía la verdad? Mire a Marcos y él me miró a mi. Y vuelta a empezar. Así que miro que te miro,  decidimos llamar al inspector Requejo para que nos aclarase la situación,  pero el tío  andaba dando la barrila por Carabanchel o eso me dijo su ayudante. Así que le dejé un recado para que me llamase ipso-flauto. Pero de ipso-flauto nastis de plastis y  aquí sigo, firme cual columnata, esperando su llamada. Hasta entonces, por si las moscas, tengo encerrado a Li en el trastero de mi casa, atado cual chorizo de Cantimpalos.  Esta vez no me la pega.  Corto y cierro.

Marta

miércoles, 20 de junio de 2012

Que le den a Marcos el infiel


Una por una, ninguna. He dicho.
Mi amiga Andrea dice que a Marcos hay que hacerle sufrir, al menos un poquitín, por ser infiel. Ah y por ser chico. Joé. Eso no lo dice Andrea, lo digo yo ¿Es que las chicas solas no podemos poner el mundo patas arriba? Pues eso. Así que una que es fiel a su clan y no como el susodicho -narices que palabro, tengo que apuntarlo para soltarlo en clase de lengua-,  ha mandado a Marcos a hacer calceta a Las Chimbambas. Al menos hasta que las ranas críen pelo. Y punto. Claro que las del resto de mi clan no han dicho ni mu. Las muyyyy.... Mi abu me dice que no me enfurruñe que estarán de exámenes o de vacaciones. Jopelines como servidora y no abandono al clan a su suerte. Claro que no pienso contarles mi encuentro con Li. Pues sí, listillas, El niño del rollito de plimavela se  presentó en mi casa con todo el morro y me dejó patidifusa. No te mola que el desaparecido también tiene algo que ver con el caso del vampiro de Cuatro Caminos? Es que... es que... estos chinos son la monda. Corto y cierro.

Marta vuestra casi amiga

miércoles, 13 de junio de 2012

Marcos, el infiel, reaparece

¡No te mola! Ahora que el mundo en general y mis compi-amigas en particular saben que hemos montado un súper clan de los de antes de la guerra va el infiel de Marcos y reaparece. Jopelines, y no sé como tomármelo. No te digo... El muyyyy.....va y me llama por teléfono y me dice así como a bocajarro que el también quiere hacerse de mi clan. Y una, que a veces es más bien lerda, se quedó callada cual almirez. Más vale que mi otro yo, vamos Marta mustia, soltó desde el interior de mi gaznate: ¿Oye y de tu Margaritona quéeeeeeeee? Yo todavía muda cual ciempiés me quedé ojiplática, mientras Marcos soltaba por esa boquita que si todo había sido un malentendido, que esa niña y él sólo eran amigos. Bueno ni siquiera amigos, porque cuando la Margaritona se enteró de que Marcos se quería hacer de mi clan y pertenecer a una sociedad ultra-secreta, se agarró un mosqueó de órdago y le soltó algo así como: O conmigo o sin mi. Y Marcos que debía andar hasta los mismísimos masculló un PUES SIN TI que la dejó sin habla. Bueno, al menos eso dice mi ex-novio.  Ahora, cualquiera sabe ¿no? Y yo me pregunto y OS PREGUNTO: ¿Le hacemos del clan o le decimos que se dé el piro mismamente a Tumbuctú? La duda me corroe, joé. Así que contestadme rápido que una no es de piedra y me mira con unos ojillos...

Vuestra amiga Marta

P.D. ¿Por cierto habéis oído hablar del vampiro de Cuatro Caminos? ¿No? Pues estad al loro que ese puede ser nuestro primer caso.

viernes, 8 de junio de 2012

Soy del clan. Lo juro por la cruci

Es que una no llega a todo, joé. Por muy súper heroína que servidora sea solo tengo dos manos y dos piernas y dos cabezas... Bueno, una, jolín, es que tú nunca te equivocas.  Por eso, se me ha ocurrido la idea de que mientras me tienen acogotada los Chang - el otro día divise de lejos a Li en las escaleras del metro y en cuanto me vio se le pusieron los ojos redondos y eso que es chino - necesito la ayuda de súper detectives, vamos de tipos como tú que tengan alma de sabueso para  mantener a raya a los cacos y malajes de la ciudad. Oye que no es broma, que lo digo en serio. Que alguien tiene que encargarse de dar pal pelo a Jonatan, ese  macarrón  de la clase que se come su bocadillo y el tuyo, o a esa rubita bobalinda que se mete con Marta, mi amiga gordita del 2º E. O a esos graciosos de la pisci que cada verano se encargan de que te bebas media piscina. Y mira que odias las aguadillas. Ah, eso por no hablar de esos tipos rubicundos que te arrean un machucón por un anda quitame esas pajas. Jopelines, es que si somos de un clan nos defenderemos entre todos y no habrá nadie que nos tosa. Vamos que seremos  mismamente como Los hombres de Harrelson pero sin metralleta. ¡Y eso mola! ¿Que eres más bien cagueta?  Jopelines, pues entonces te encargas de estar al loro de todo lo que pasa en tu clase, en tu casa, en tu piscina. Que hay una abuelita en apuros,  me lo largas. Que un gilipuá maltrata a su perro o te la tiene jurada. Pues todo, todito me lo cotilleas ipso facto. Y alguien se encargará de atizarle un  machucón o dos o doscientos, hasta que espabile.
Oye pero esto del clan es cosa seria. Así que si quieres formar parte de esta sociedad ultra-secreta, ponte una mano en el corazón y la otra de frente en plan Hau, y jura bien alto: "Soy del clan de Marta, lo juro por la cruci". Sí,  como juraban los cruzados en las películas.  Ah y  en el clan encontrarás a Marta y Emma y a Sara, Juan Mari y María Luisa y Celina y Cloe y Alejandra y Mini. Ah y a la mitad de 2º F. ¡Somos un clan de tomo y lomo!
Espero tus informes ya mismo.
Y no olvides nunca el santo y seña: Una por una, ninguna.
Tu amiga Marta

jueves, 31 de mayo de 2012

El CLAN de Súper Marta y Cía

Se buscan treaceañeros con olfato detectivesco para compartir aventuras.
Si lo tuyo es la investigación y quieres husmear misterios sin cuento y dar pal pelo a cacos, malandrines  y demás facineroso que se precien, incluidos los Chang, hazte de mi clan. Te aseguro acccccióooooooooon.

Súper Marta

martes, 22 de mayo de 2012

Qué lío con Li

Tengo como dos ojos achinados pegados en el mismísimo cogote. Joé. Este cochino Li ha venido dispuesto a darme la vara y ahora, mire por donde mire, sólo veo chinos y más chinos. Me empieza a patinar la neurona, pero es que después de la barrila que me dieron mi padre y el inspector Requejo con los peligros sin cuento que habíamos corrido mezclándonos con la mafia china, una que no es miedosa, sino pru-den-te, está más bien acoyonada. Y todo por culpa de ese traidor de Li. El tipo apareció un día en mi clase, y después de darle un par de lecciones de idioma, entró a formar parte de Detectives sin Fronteras. Jopelines, fue él quien entró a investigar en El Dragón de Jade, lo elegimos más que nada por el tema ocular, bueno también por el idioma, pero podía haber entrado yo misma haciéndome la china muda, -eh, sin risitas- si no hubiese sido porque tengo los ojos "del colol del cielo" y porque mi pelo es más bien rubio y como que en China para nada... Por eso entró el mambrú de Li. Y luego el muyyyyyy... nos contó una historia que ni Agatha Christie. Vamos, un cuento chino. Jolines, según nos largó después el inspector Requejo,  el tío resultó ser hijo del dueño de El Dragón, vamos un miembro del clan de los Chang, unos mafiosos de tomo y lomo. Y ahora el muy mangurrio vuelve al planeta Tierra ¿Qué querrá...? Yo por si acaso estoy ojo avizor y chino que se me acerca, chino al que le atizo un cocotón. Ayer por ejemplo, al salir de casa se me puso a la altura del ojo una tipa regordeta de ojillos de ojal  y antes de que dijese ni mu le hice un pase de kung-fu y la dejé patitiesa. Luego resultó ser la dueña de la tienda de comestibles de la esquina. ¡Una señora muy amableeeee.....! según la petarda de la Baquero, que me hizo bajar a pedirle perdón millón y medio de veces. Es que está estresada con los exámenes, le dijo mientras me miraba con ojos de huevo. Perdónela señora Ming. Yluego me soltó un chorreó de los de aupa. Que si estaba tonta, que si ahora me íba a dedicar a atizarle kung-fu al vecindario? Yo puse cara de naranja amarga y a puntito estuve de contarle lo de Li, pero luego lo pensé mejor y me quedé callada cual cerrojo. A ver si vas a largar lo de Li  y luego esta muerma no te deja salir de casa, me dijo mi otro yo. Y por una vez, y sin que sirva de precedente, estuve de acuerdo.  Así que a partir de ahora si quieres verme no busques a una tipa rubia, más bien bajita. Bueno bajita sigo siendo, joé, pero he cambiado de look: llevó una peluca negra, larga y lacia y unas gafitas de sol con corazones que me ha prestado mi amiga Cari.  Es más que nada por lo del incógnito. Vamos, para pasar desapercibida. Corto y cierro. Marta

jueves, 17 de mayo de 2012

Súper Marta y Cía al ataque

Es que... es que... no me lo puedo creer.  Li, el del lío del Dragón de Jade, ha vuelto al planeta Tierra. Y yo que lo daba por perdido en las Chimbambas.  Joé. El caso es que ayer al salir del cole íbamos Cari y yo a lo nuestro, vamos larga que te larga, hasta que mi amiga se quedó muda cual almirez. Y eso en ella es raro raro... Así que me volví a mirarle por si se había evaporado en el asfalto y la vi, lívida cual lenguado, mirando al infinito. Con las mismas, más que nada para que saliese del trance, le atice un tozolón en el mismísimo colodrillo que casi  le salto los empastes.  Tras un ohhhhhhhh prolongado, Carifoca empezó a gritar cual loca cabra: Era Li, estaba allí. Y servidora, amante de la precisión en el lenguaje, le increpó: Vamos, aclárate mona, ¿era Lí o estaba alí? A lo que Cari, rígida cual listón, me respondió: so lista era Li, Li Chang, de los Chang de toda la vida. Y estaba allí, mirándonos con ojos de huevo. ¿Pero cómo nos va a mirar con ojos de huevo Li, el ojos de ojal? estuve a punto de soltar,  yo en plan graciosilla, pensando en los ojos más bien rasgados del Niño de Rollito de Primavera. Pero visto el color de mi amiga,  más bien mustio, decidí quedarme muda a perpetuidad. El caso es que Li ha vuelto. ¿Tendremos a la mafia china pisándonos los talones? me pregunté. No me dio tiempo ni de rebobinar el cerebelo, porque de pronto ¡zas! me di de narices con una panda de chinos más bien bajitos que nos miraban con ojos asesinos. Tras un ahhhhhhhh y tres joés Cari y yo nos dimos el piro tan rápido como el tren bala japones. Corrimos y corrimos hasta que perdimos de vista a los  tipos de los ojillos rasgados.  Jopelines, esta vez nos hemos librado por los pelos le dije yo a mi amiga, que tenía mirada de urraca. Pero la muy muerma no estaba por compartir peligros sin cuento,  así que me soltó con muy mala milk:  Oye rica, que la que organizó el lío en El Dragón de Jade fuiste tú, así que apáñatelas como puedas. Y se fue.... La muyyyy..... Y aquí sigo yo, como de incógnito, con unas gafas de sol que le he mangado a mi hermano y una peluca negra y lacia cual acelga vigilando el vencindario. ¿Será verdad que vienen a por mí esos chinos traidores...? Corto y cierro.

lunes, 7 de mayo de 2012

Súper Marta y Cia solo para ti.


¿Quieres ser la primera en leer Súper Marta y Cia? Sí, leerlo antes de que llegue a las librerías. Pues te doy permiso para que cotilles mis aventuras, porque en el fondo me caes bien y joé para eso están las amigas ¿no? Oye, pero luego no vayas largando por ahí que si esto que si aquello, o lo de más allá. ¿Que qué tienes que hacer? Jopelines, pues clickar en uno de los links que aparecen más abajo. Sí, mujer en esos que están en azul. Ves como soy una tipa guay, aunque ALGUNAS digan que se me va la olla.  Ciaooo.  Marta

http://bit.ly/IFYtWH
http://www.bic-media.com/dmrs/widget.do?bgcolor=000000&layout=singlepage&layoutPopUp=singlepage&isbn=978848419365


miércoles, 2 de mayo de 2012

Hablando para mis adentros





A partir de ahora sólo pienso hablar conmigo misma. Joé, así nadie te replica: que si tú has dicho esto, que si tú has dicho aquello... Y además, así siempre me daré la razón. ¿Siempre? Bueno, casi siempre, porque de vez en cuando se pone farruco mi otro yo, vamos Marta pedorra, y cuando yo, Marta guay, digo blanco, la muy mustia de mi otro yo, suelta ¿blanco....? Pues yo creo que es negro. Y si yo digo que quiero ir a Palencia, por poner un ejemplo, a ella le gustaría ir a Albacete. Claro que eso no pasa siempre. En general nos llevamos bien... siempre que no hablemos de Marcos. Es que a una como que le apetece perdonar a ese landrú infiel. ¡Me mira con unos ojillos... !Y además me ha pedido mil veces que le cuente mi viaje a Estambul, precisamente ahora que todos huyen de mí por plasta. Jo, Marta que ya me sé lo de la Galata. No, ahora no que tengo prisa... Que sí, que sí, pero me lo cuentas otro día... suelta el personal a diestro y siniestro cuando una quiere irse de la húmeda sólo un poquito. Bueno, pues al pedazo de infiel de Marcos le va la marcha e insiste una y otra vez: ¿Oye Marta, no me vas a contar tu viaje?  Y a servidora como que se le ablanda el corazón. Al fin de cuentas es, bien, era, mi novio de toda la vida, ¿no? Claro que entonces aparece  Marta mustia para darme la vara. ¿Qué le vas a perdonar después de lo de la Margaritona? ¡Niña, tú no tienes dignidad!  me suelta la muy mastuerza en mi mismísima cara. Jopelines pero es que cada vez que le veo me entra una tiritona y el estómago se me vuelve del revés. Y se me ponen los ojos lánguidos cual lenguado... ¿Y...? ¡Tú lo que eres es una cursi, pedazo de niñata! Y tú una súper envidiosa porque a ti ni te mira, so lerda. ¡Jo, jo, jo. Chica estás del ala, pero si tú eres yo! Ahhhh... pues va a ser que sí. Joé, que lío tengo conmigo misma. De esta voy a tener que ir al psicoanalista de mi madre, un loquero argentino que está más pallá que pacá. ¿Se me estará yendo la olla? 

viernes, 20 de abril de 2012

Muda cual ciempiés



Mi amiga Cari dice que soy una petarda. Que me dedico a contar batallitas como su tío abuelo, que tiene mil y un años y está sordo cual turrón. Y la muyyyyyy no se corta e  insiste que si creo que al mundo mundial le interesan mi vida y milagros. Joé, además, la muy mandurria me ha soltado así, como si tal cosa, que está hasta el gorro de mi viaje a Estambul y que si me creo que el personal me va a escribir a mí contándome sus cuitas. Narices, y ahora que lo pienso, aquí sólo largo yo. Y pensando y pensando y devanándome la mollera, me he percatado de que a mí no me cuenta sus cuitas ni Baby y eso que se pasa el día ladra que te ladra la muy pig. Así que sabéis lo que os digo,  que ya no pienso farfullar ni media, es más, ni siquiera pienso deciros que  Súper Marta y Cía estará en las librerías el 10 de mayo. Pues eso, que lo sepáis, a partir de ahora no pienso irme de la húmeda nunca más. Que luego encima me llaman plasta. Y lo juro por la cruci.

La casi muda Marta

martes, 17 de abril de 2012

Ya no quiero ser princesa. Y punto

Estoy... estoy... de uralita. Oye, que hay gente que mata elefantes porque sí. Ah y también mata búfalos y leones y osos. Y luego, además, van y se hacen fotos para enseñárselas a los amigos, vamos como cuando saltas el plinto y haces doble tirabuzón y todos te aplauden y tú te crees una estrella.  Y encima sonríen y saludan a la cámara como si fuesen los reyes de la selva, mientras el pobre bicho despanzurrado mira al más allá. Y no, no es que hayan tenido que defenderse del ataque de un animal -me refiero al paquidermo- que se ha puesto farruco. No, es que hay gente que hace dopecientos mil kilómetros, armada hasta los dientes, sólo para cargarse en un plis plas a un bicho que un minuto antes ni churreaba ni murreaba, vamos que  iba a lo suyo, deambulando tan ricamente por la sabana. Joé, hay que ser bestia. Y no, ahora no hablo del paquidermo.  Pues sabes lo que te digo, que a ese personal  que le va matar bichos, yo lo tendrían  diez años liquidando las ratas de las alcantarillas y  los suburbios de las ciudades, que ahí si que tienen trabajo. Y los mandaría a África Central en patinete a eliminar a guantazos la mosca tse-tsé. Bueno y ya de paso, les encargaría de pasarles el hilo dental  a los cocodrilos del Nilo, que para eso sí que hay que tener valor.
Jopelines que no me voy de la húmeda, que hay gente muy mustia a la que le gusta despanzurrar animales. Claro que cuando eso lo hace un rey de verdad, pues como que a una se le quitan las ganas de ser princesa.

Marta

viernes, 13 de abril de 2012

Mogollón en el Gran Bazar

Mi amiga Andrea dice que soy una exagerada, que seguro que, a pesar de todo, me lo he pasado muy bien en Estambul. Más vale que Leire me comprende. No, si Estambul es una ciudad guay, si los que son unos plastas son los cenutrios de mia familia que quieren empapuzarme de cultura en minuto y medio y joé, lo que no puede ser no puede ser y punto. Ah y eso por no hablar de la pava de Patricia López. Narices, se puede saber por qué la muy gurrumina tuvo que elegir Estambul como lugar de vacaciones. Mira que requeteodio a esa cursi. Andrea dice que no es para tanto, claro que ella no estaba allí. Imagínate que de pronto, cuando estás en el más allá, aparece esa tipa que te rechincha de tu clase. ¿Es o no es para cabrearse? Ah y me he dejado el aroma de castaña asada que inunda Estambul y que tengo incrustado en el mismísimo cerebelo. Bueno y sí, lo reconozco, me gustan sus mezquitas, (aunque no tanto eso de ponerse el velo) y sus mosaicos ( aunque me repatea subir y bajar escaleras al por mayor) y sus valclavas y sus dulces de pistacho y sus delicias turcas y sus panecitos hinchados como globos y rellenos de queso... Así me he puesto yo, que  tengo una cara que parece una luna llena (eso por no hablar de esa parte de mi cuerpo que no puedo nombrar porque las señoritas no tienen C_ L _). No, no me he conformado con la media luna de la bandera nacional; turca, joé, que todo hay que explicarlo.
Lo que de verdad me pirrió, donde me lo pasé de muerte fue en el Gran Bazar. ¡Qué pasada! Imagina cientos y cientos de tiendas, miles y miles de bolsos, fulards, figuritas, especias, pulseras, collares, camisetas, jerseys... Y millones de personas que correteaban por su interior y cientos de tipos que te perseguían hablando castellano,  italiano, inglés, narices si hablaban hasta turco. Recórcholis, es que  todos son multilingües, como si hablar otra lengua fuera fácil, ¿Qué se lo pregunten a mi teacher de inglés? Je, je, je. Claro que cuando una estaba ya emocionada cual loca cabra, cuando me lanzaba a los puestos de cabeza dispuesta a comprarme dos mil y un recuerdos de Estambul, aparecía la mano de mi madre que me pillaba por el cogote al grito de: ¡Marta, hoy no compras ni una pulsera más! ¡Repámpanos fritos - gritaba yo- entonces para que me has traído aquí, para hacerme sufrir!  Más vale que Ignacio I el Grande andaba al quite, y al volver al hotel siempre me había agenciado una pulserita, unos pendientes o una camiseta más. Si es que mi padre, como dice mi abu, vale un Potosí. Ah y esto no te lo pienso explicar, si no sabes que significa se lo preguntas a tu abuela, o le dices que te lo explique a mi abu.
¿Qué quieres saber qué pasó con la pava de Pava de Patricia López? Joé, pues cuéntame tus vacaciones, si aunque sólo hayas ido a ver capirotes, porque aquí  la úníca que se va de la húmeda soy yo. Ah y no lo dejes para el año 2013, que servidora  es cotillona per se y me reconcome la curiosité.

Bye, bye.....Marta

jueves, 12 de abril de 2012

Aquí la torre Galata, aquí Marta

Narices, cuando a los adultos se les mete en el colodrillo que hay que culturizarse, pues  eso, hay que culturizarse. Así que después de mi visita a Hagia Sophia, los muy.... de mis progenitores cumplieron su amenaza y a las 6 menos cuarto del día siguiente tocaron el clarín: Todos arriba, tenemos que ir a ver la Torre Gálata. Yo con los ojos todavía pegurrutiados por las legañas me quejé, joé, pero es que se va a derrumbar antes de las 10. ¿Pero que dice esta niña? me espetó la gurrumina de mia mamma, a la vez que de un tirón me quitaba el edredón en el que estaba medio rebozada. ¡Arriba, ya! Sí señor, a sus órdenes señor, asentí yo. Claro que antes de que consiguieran sacarme del hotel, y después de ponerme hasta el colodrillo de miel, yogures y valclavas,  servidora se agenció unos dodotis por aquello de no ir dando el cante. Así que perfectamente empaquetada y con un faldita diminuta, no pensaba volver a ponerme pantalones vistas las dificultades de manejo, nos dirigimos en troupe hacia  la madrugadora torre.  Claro que a Ignacio I el Grande se le ocurrió que ya que hacía tan buen día podíamos ir caminado. Joé, grité yo, pero si tenemos el tranvía aquí mismo. Pero si nos dejará justo en frente de la cochina torre, insistí. Pero sí....traté de meter baza de nuevo. Pero nadie me escuchó. Es que aquí nadie me hace caso, me quejé amargamente mientras corría para pillar a los Órtiz que habían seguido caminando como si tal cosa.  ¡Vaya familia de la merde!, me dije para mi misma. O eso creí yo, porque justo cuando terminaba la palabra merde, alguien me soltó un sopavirón en el mismísimo colodrillo. Gritaba yo un uyyyyyyyyy, bien sonoro,  mientras nos desplazábamos hacia el más allá a golpe de calcetín, cuando se nos cruzó en el camino la Mezquita Azul, que el día anterior no habíamos visto porque les pillamos en pleno rezo. Así que dale que te pego a la mezquita. Quitate las zapatillas, ponte velo, calzate unos calcetines guarris que mia mamma previsora llevaba en su mochila, para contemplar un techo gigantesco atiborrada de florecillas azulonas y una moqueta llena de orantes mirando a la Meca.  Jopé, pero aquí no hay mujeres susurré yo y mi padre, señalando unos cúbiculos que había el fondo me respondió:  es que las mujeres rezan aparte. ¡Pero eso es una DISCRIMI... empecé a largar. Pero la mano de Ignacio I, tapándome la boca impidió que siguiese parloteando y la  pobrecita NACIÓN se quedó medio estrangulado en mi gaznate. Miré a mi padre como miro a mi hermano, es decir con requeteodio, hasta que me quitó la mano de la boca. ¡Marta, aquí hay que comportarse y respetar sus costumbres!, me soltó mi progenitor mirándome con ojos de grulla. Así que me quedé muda a perpetuidad y en cuanto los muy muermos dieron la visita por finiquitada los Ortiz al completo continuamos nuestra ruta por el cercano Oriente. Caminamos y caminamos, y seguimos caminando y cuando yo ya tenía los pies hechos mixtos, mi hermano señaló un punto en el cielo. ¡Mirad, allí se ve la torre!
¡Y hasta allí tenemos que ir andando! grité yo. Pues sí, cruzamos un puente. Ascendimos mismamente el Kilimanjaro, paso más o paso menos, y cuando llegamos a los pies de la famosa torre con la lengua fuera y los pies en plan membrillo, nos encontramos ¡uy sorpresa! con una fila larguísima de japoneses y americanos con cámara en ristre. Voy a terminar con complejo de hormiga, espeté yo hasta los mismísimos de tener que esperar mil horas al sol. O de indiota, me soltó el lenguaraz de ese que dicen es mi hermano, haciendo una gracieta más bien tonta con eso de la fila india. Ni le contesté, miré hacia otro lado displicente justo en el momento en que la fila se movió a golpe de empujón y me vi enclaustrada en un ascensor diminuto que iba hacia las nubes. Papá, mamá, grité yo mientras ascendía a las alturas. Estaba sola, bueno acompañada por  un tipo bajito con  bigote, una señora enlutada con ropajes que le cubrían de pies a cabeza, tres mocosos que me miraban como a un bicho raro, dos japoneses tamaño llavero y un tipo gigantesco que hablaba un dauchen, cartofen, diguen... Creo que era alemán. Y así en grupo, me llevaron en volandas por unas escaleras estrechitas hasta lo alto de la torre, desde donde oh milagro, se veía medio Estambul. ¿Has visto que vista? le oí decir a alguien a mi espalda. Y cuando ya estaba a punto de soltar alguna pulla por una frase tan tonta, la voz volvió a martillear en mis tímpanos, ¿Has visto que vistaaaa? Jopelines, no podía ser cierto, allí estaba la pava de Patricia López. Intenté camuflarme cual columnata y desaparecer en el hiperespacio, pero justo en ese momento oí la voz de mi madre que gritaba a toda pastilla: ¡Uy Maarta, has visto a quien hemos visto...? Le miré con ojos de urraca, mientras murmuraba para mí misma... No, sí ya decía yo que estas dos mustías tenían algo en común.

Más news tomorrow. Te espero en el Gran Bazar. Adióoooooooooossssssss. Marta

miércoles, 11 de abril de 2012

Hasta los mismísimos de velos y caminatas

Jopepelines, mira que estaba yo feliz cual perdiz con eso de irme a Estambul, pero la plasta de la Baquero y el muermo (sólo por esta vez )de Ignacio I el Grande han querido culturizarme en plan bestia, vamos hacer una "inmersión cultural en profundidad" , así que servidora ha acabado mismamente hecha unos zorros. Vamos, que ni repajolera idea tenía una de que su visita a Constantinopla iba a consistir en hacer la maratón de mezquita en mezquita, de museo en museo y vuelta a empezar. Que sí, lo reconozco, que una debe ser muy burra joé, pero he terminado de minaretes hasta... Sí,  hasta allí mismo.

Imaginate el plan:  6 de la mañana up, lánzate a por el desayuno, yogur y más yogur y pastelitos llenos de miel y hojaldre, se llaman valclavas o algo así, y con las manos aún pegurrutiadas por la miel lánzate a las calles a hacer una excursión al más allá, vamos mismamente a Hagia Sophia. ¿Pero no íbamos a ver Santa Sofía?  me quejé yo. La respuesta, un cocotón de mi hermano acompañado de la frase: Niña, no seas mema que eso es Santa Sofía. Ah!... exclamé yo, jolín, pues podían ponerlo más claro. Cocotón y medio más tarde llegamos a una fila larga, larguísima... Más bien interminable. Sí,  aquella era la fila para visitar la iglesia-mezquita-museo. Uff aquí nos van a dar la mil, pensé para mí.Y acerté. Tres horas después empezó la función. Que si te quitas los zapatos, que si te pones el velo cual ursulina,que si visitas mil y un rincón polvoriento. Y dale que te pego a  las escaleras, que arriba que abajo, que vuelta a subir.  ¡Oh, no, nos hemos dejado de ver un mosaico! Pues otra vez  a trepar escaleras para ver, más bien adivinar, al rey no sé que... Y venga japoneses que te atropellan y dale con los americanos que te espachurran y tú que te haces pis. Oye mami,  aquí por casualidad no habrá un servicio. ¿Un servicio en este momento, pero niña es que no tienes sentido común? me soltó la muy desaprensiva de mia mamma, escandalizada porque el arte me la trajese al pairo. ¡Seráaaaa...! Así que meándome viva continúe viendo lámparitas, farolillos, vitrinas... hasta que llegó la hora de... ¡Joé, si de visitar la Mezquita Azul! Ah, no, por ahí si que no pensaba pasar, así que poniendo mi cara más mustia, y apoyándome en una columnata por la que se pasa un dedo y te concede un deseo, solté a voz en grito. Sí, pues me meo aquí mismo. Y como mi madre sabe que una es de muelle flojo, mia familia al completo emprendió  zafarrancho para dar con un servicio donde la niña pudiese desaguar. Y lo encontraron claro que lo encontraron, pero allí no había taza, sólo un agujero en el suelo, con dos muescas, tipo suelas, para que pusiese los pies. Desaguar desagué, pero me meé los pantalones, las zapatillas, los pies... Me pringué hasta las pestañas. ¡Qué merde! ¡Que guarrindongada! me quejé amargamente... mientras mi madre me miraba con ojos de urraca. Jo, y cualquiera se lava las manos aquí, solté yo, mientras le echaba el ojo a un lavabo que debía ser del tiempo de las Cruzadas. Y así, asquerosa y humedita y con las manos empaquetadas entre kleenex,  me llevaron al hotel para que me cambiase de ropa. Si es que el que con  niños se acuesta... le oí decir al mastuerzo de  bobo-Nacho. Le miré con mi mirada de hielo, pero el muy gilipuá no se congeló.
Todavía estaba en la ducha cuando mi oído barrunto una nueva amenaza: ¡Y mañana a la torre Galata! Pues esta vez servidora irá con dodotis, dije alto, muy alto, pero para mis adentros. .
Si  quieres más informasao sobre mis holidays-maratón te espero mañana. ¡Ciaooooooo!

jueves, 29 de marzo de 2012

Bye bye, me largo a Estambul.

Seguro que me has echado de menos. ¿No? Joé, pues yo a ti sí. Llevo un mes muda cual ciempiés y estaba a puntito de estallar. Tenía tantas ganas de escribir, tanto que contar... que los dedos se me iban solitos al teclado y los ojos los tenías como pegurrutiados a NOB. Pero servidora a aguantado como si fuese Superwoman, porque una promesa es una promesa y un viaje a Estambul...¡Un viaje a Estambul! Que sí, que te lo juro por la cruci, que Ignacio I el Grande, mi padre y su señora, alias la Baquero, me llevan esta Semana Santa a Estambul. También viene el plasta de Nacho, el gusano rastrero de mi hermano. Jopelines, pero por una semana en Constantinopla una sería capaz de aguantar al mismísimo Don Narciso, el plasta-dire de mi cole. Que digo, viajaría a Estambul con la pava de Patricia López, una pavisosa de mi clase que me tiene frita.
Y ahora escucha, porque te voy a contar el meollo de la cuestión. Mi padre me cameló con el viaje a Estambul, sólo y ese sólo lo dejó muy clarito, si yo era capaz de pasarme un mes enterito sin tocar el ordenador. - A ver si tienes fuerza de voluntad- me dijo. Y me lo soltó así, sin anestesia ni nada. Tengo que reconocer que lo dudé un segundo, pero segundo y medio después, me lancé a su chepa y le juré por todo lo jurable que iba a cumplir mi promesa. Vamos, que iba a estar desblogada por un mes.  Claro que ahora que se ha cumplido el plazo, me he lanzado en picado a por NOB y aquí estoy, dale que te pego a la tecla.
Ando de los nervios con eso de las maletas, narices no sé que ropa llevarme. Hasta el momento he metido cinco bragas, dos camisetas, una falda y un jersey. Claro que también tendré que llevarme zapatos ¿de tacón? (a ver si puedo mangarle unos a mi madre) y un abrigo, y un paraguas y un gorro, y una máquina de fotos y un cuaderno para tomar apuntes... A este paso en vez de viajar en avión voy a tener que coger el Orient Express. ¡Qué pasa, ¿no has leído a Agatha Christie?
Así que bye bye until next week, o hasta la week siguiente, porque el sábado volaré cual cometa y aquí no pienso aterrizar hasta el día.... Y si te da envidia te chinchas. Que tu a lo mejor te vas al pueblo  con tu abuela, a vestirte de capirote, mientras servidora sufre un montón navegando por el Bósforo.
Venga, vale, bien que ya te dejaré ver mis fotos. Que sí, que te lo juro, que en cuanto vuelva a Madrid pienso contarte todo mi viaje, con pelos y señales.

Arrivederchi..........Marta

martes, 28 de febrero de 2012

Jo, ya puedo largar...

Jopelines al fin me ha levantado el castigo la muerma de la Baquero y me ha devuelto MI ORDENADOR. No te digo como se puso la muy sonsosa por allí quítame unas pajas, vamos por mangarle a mi lerdo hermano 20 euros el día de San Valentín. "Además de manganta eres una cursi, pedazo de niñata, "me largo  el muy cenutrio en mi misma cara. " Mira que enviarte tú misma un regalo por San Valentín. Vamos, esto va a dar mucho que hablar... Y alargó ese hablarrrrrrrr una eternidad. Recórcholis me dije para mis adentros, este sinsorgo va a dejar mi fama a la altura del betún. Y de pronto me entraron unos sudores... y empecé a sentirme rarita y así como de pronto le solté a mi hermano una vomitona en pleno pescuezo que lo dejé pallá. Y entre los gritos de mi hermano: pedazo de guarra, asquerosaaaa y los ladridos de Baby que no pierde una ocasión para dejarme fatal, apareció mia mamma que bebe los vientos por su niñito y en cuanto lo vio hecho una guarrindongada metió baza. ¿Cómo...? ¿Qué.ha pasado aquí..? insistía la muy cotillona con sus ojos clavados en mi gaznate.Y el gusano rastrero de mi hermano, mientras se apartaba el vomito de la mismísima coronilla,  descubrió el pastel. Que si yo le había mangando esto, que si yo le había vomitado aquello. Así que mi casi madre me puso un doble castigo: por manganta y por vomitona reincidente. ¡Jo y que culpa tengo yo de que mi estómago vaya por libre, gritaba yo mientras la Baquero encerraba con siete llaves mi  ordenador en el buró de su cuarto. Y no te vas a acercar a él en dos semanas, me gritó la muyyyyyyyy como remate final. Joé esto es crueldad mental, insistía yo ante la mirada de uralita de mi madre.

Ah, pero que se chinche, me he pasado quince días en huelga de brazos caídos, sin decir ni mu y tragándome todo lo tragable en televisión. Vamos que he protagonizado el culebrón del mes: No sin mi ordenador. Y al final a la Baquero se le han bajado los humos y me ha devuelto a NOB (es que mi ordenador tiene nombre), y aquí estoy, dispuesta a largar todo lo largable.

Y hablando de largar... Por ahí hay mucha falsa, porque cuando servidora, languida cual merimé, contó que en San Valetín  nadie le había mandado ni una cochina flor,  el personal se quedó más bien mudo... Bueno todas no, más vale que Marta, Leire, Andrea y alguna anónima  solidaria reconocieron que ellas flores más  bien pocas. Repámpanos,  qué alivio, me dije,  no he sido sólo yo. Pero qué pasa, que  todas las demás tuvistéis regalo? ¿Noooo? Pues eso se dice. Digo yo.

jueves, 16 de febrero de 2012

Que se chinche San Valentín

No sé a ti, pero a mí en San Valentín nadie me mandó flores. Que digo flores... Nadie me envíó ni una cochina flor. Qué narices, tampoco recibí bombones. Ni tarjetas, ni sms, ni nadie me felició en Facebook. No, si ya sé que es todo una cursilada, joé pero es que una también tiene corazón. ¡Pero si hasta mi padre le mandó una orquídea  a la muerma de la Baquero! Ah y a mi abu le llamó Rogelio y hasta lerdo-Nacho recibió un mensajito de esos bobalicones con mucho amor.

Y estaba tan hasta los mismísimos, tan harta, tan mustia, tan cabreada que al final me hice el regalo yo. Le mangué 20 euros a Nacho, que se chinche por mandurrio y por ligón, llamé a Supercort y me envié una piruleta gigante con forma de corazón. Ah y puse un cartel bien grande, para MARTA, de su rendido admirador.

Joé y me llegó en plena cena y dejé a la concurrencia patitiesa y muda por la emoción. Y  yo como si tal cosa, con la mirada perdida y la melenita al viento como esa lacia de lo que el viento se llevó.

Ah y como largues ni media te enteras. Que el que avisa no es traidor.

lunes, 30 de enero de 2012

La rebelión de las treceañeras

Jopelines, lo admito, me he pasado una semana languida cual acelga pensando en Marcos y en su traición. El muyyyy landrú. Claro que si se ha creido el infiel de Marcos que voy  a estar triste a perpetuidad por sus cochinos huesitos va de ala. Hasta allí podía llegar la cosa. Que se chinche y rechinche que el mundo está lleno de macizos. Y si él mira con ojos lánguidos a esa paviosa-gigantilla-ojos birriosos de 2ºF, pues yo le voy a poner unos ojitos de cuco  a Borja, ese amigo de mi hermano que está tan cachas como Superman. Joé, ya me siento mejor.  Al principio Marta sonsa se quedó como al biés, claro que después atacó Marta guerrera y aquí estoy hecha una estrella -no,  todavía no me han hecho princesa- pero una no estaba  por la labor de lloriquear por un chico ni un minuto más.
Flip, flop, flip, flop. Dos flexiones más y estoy como nueva. Y ahora me voy a atizar una raya en el ojo, larga y negra como la de Nefertiti. Le voy a birlar a la Baquero una barra de labios roja cual amapola, para ponerme los labios cual rosetón y me voy a atizar una manita de brocha que voy a dejar pálida a la misma Beyoncé.
Ah, y qué sepas que eso de que las chicas somos el sexo débil es asquerosamente falso.Se lo debió inventar algún mastuerzo para tener a su chica  acochinada. Así que a partir de ahora que se preparen los chicos que les vamos a dar palpelo. ¿Te apuntas? Pues unéte al club de las mujeres Kio-Kio, unas tipas de lo más guerreras que darán que hablar.

Jope, también tuvo algo de bueno la traición de Marcos. He hecho nuevas amigas: dos Martas, Andrea, Emma y Celia, me dieron marcha cuando estaba mustia cual merimé.  

Ah y escribidme joé que no puedo estar yo todo el día larga que te  larga y vosotras mudas cual cimpiés.
Por cierto Marcos, lo tuyo y tu Margarittaaa, me la trae al pairo.

viernes, 20 de enero de 2012

Marcos es mío, mío y mío que lo sepas

Sí, lo reconozco, desde que me he convertido en casi princesa no le he hecho ni repajolero caso a Marcos. Marcos, sí mujer, mi casi novio. Claro que yo no pensaba que el muy mastuerzo le iba a poner ojitos tiernos a esa bobalinda del 2º F de la ESO.  La muy cursi se llama Margarita y tiene una melena lacia cual acelga que le llega hasta el mismísimo culo. Ah y unos ojos verdes tirriosos y además mira como al bies. Y la muy mandurria es la primera de la clase, y también juega al tenis y al golf y salta el plinto y es alta como una gigantilla. La odio, la odio y la odio.  Y a Marcos también. ¡No te mola! ¿Qué como lo sé? Joé porque les espío. El otro día me camuflé en el cole cual rosetón, me aposenté tras una columnata y empecé mi labor de vigilancia. Tres minutos después los muy lerdos pasaron ante mis narices y  ni siquiera me vieron. A mí, a súper Marta. ¡Ayyyyy Margarita, que te la cargas! Y el muy memo de Marcos la miraba como si fuese una porcelana china y la muy sonsa florida le sonreía con cara de gusarapo.

Marcos, pedazo de infiel,  que sepas que esta no te la perdono y como pille a tu Margarita por banda la voy a deshojar en un plis plas. Te lo juro por la cruci. Y el que la hace la paga.

Marta vengadora

martes, 17 de enero de 2012

¿Y de mis reyes qué?

¿A tí los reyes te han traido lo que les habías pedido? Oye pues a mí nasti de plasti.  No te mola. Y mira que lo había pedido con interés, y les había mandado una carta llena de florecitas y festones y dejé comida para los camellos y un trozo de roscón para los reyes y mangué un poco de licor de café de ese que se pimpla mi abu. Joe, el año que viene lo tienen crudo, que se vayan a cenar a su repajolera casa. Porque a mí,  al margen de una bragas de algodón, grandes cual tienda de campaña que me trajeron en nombre de mi abuela -y mira que yo había pedido un tanga rojo-  un libro súper chulo: El herbario de las hadas, de parte de mi padre y un vestido relamido cual acelga, con un lazo en pleno  culo, -con perdón- de parte de la Baquero, no he recibido nada más. No, no me han hecho princesa. Pero pienso insistir hasta ponerme morada. Pienso gritar a los cuatro vientos que esto es una injusticia y que una también tiene sus derechos. Y pienso gritar alto, bien alto. Además, cada vez somos más aspirantes. Mira la lista, Marta y Sandra también están ahí. Claro que mia mamma, que a veces se pone un poco farruca, dice que bastantes cosas tienen los reyes en qué pensar, que si Urdangarín esto,  que si Urdangarín aquello. Vamos, como para ocuparse de mis derechos dinásticos. Jopelines, pues que al menos que me contesten ¿no? Digo yo.
Eso sí, algún cenutrio, léase lerdo-Nacho- me dejó una corona dorada de plasticucho, tipo chino, con una tarjetita también dorada en la que se podía leer: Para la princesita de esta casa. Ah, y junto a la corona también había una varita. Joé que yo quiero ser princesa y no hada, le solté al muy mastuerzo, mientras se desternillaba vivo. No si no me chincha la corona, me fastidia el despiporre. Pues a lo que iba, los reyes no me han mandado  ni una simple cartita de esas que te dan las malas noticias con muy buenos modos, una tipo.. Muy señora mía, lamentamos informarle de que su petición este año no puede ser atendida, si es tan amable vuelva a pedirlo el año que viene.
Claro que por lo menos alguien me escribe. Me han escrito tres Martas, a este paso terminaremos formando una ONG, Martas sin fronteras. Y en la lista de princesas cada vez somos más: Sandra López y Marta García son dos nuevas aspirantes.
Ah, pero que se chinche el mundo en general, porque que sepas que cuando Marcos me vio tan triste y languida cual lenguado,  me regaló un colgante. Sí, un colgante en forma de corazón.  Ayyyyyyyyyyy (suspiro).

domingo, 1 de enero de 2012

2012. Este es mi año

Jo, a mí lo del 2012 me mola. No sé pero tengo el barrunto de que este va a ser mi año. A lo mejor hasta me hacen princesa porque una, que es de ideas fijas, piensa pedírselo a los Reyes otra vez. Así que se vayan preparando, los Reyes claro, que servidora les va a dar una murga de aquí te espero,  que no pienso estar aquí esperando toda la vida. ¿O no? ¿Que qué tal Nochevieja, y Navidad..? Puaffff, el mismo rollo de siempre. Me pongo hasta las cejas de langostinos, me atiborro de mazapanes y polvorones; me pongo bombiza  de turrón de chocolate y al final acabo vomitando junto al árbol de Navidad, o mismante en el árbol. Bueno, no siempre la historia termina así...  hay veces que vomito en la puerta de la cocina, en el hall, en el baño o en el cuarto de mi hermano, eso suele ser siempre sin querer. Je, je, je. Es que soy de vómito fácil. ¡Que niña tan repugnantita! soltó el gilipuá de mi hermano antes de que mi padre le atizase un pescozón en el mismísimo occipucio. Porque yo en plena vomitona no tenía el body para insultos. Claro que esta me la paga. Será mastuerzo el muy cretino, aprovecharse de la debilidad ajena.
¿Y a ti que tal te ha ido? Lo has pasado bien o como siempre. Jopé cuéntame algo que aquí la única que larga soy yo y empiezo a estar hasta los mismísimos. ¿Oye que piensas pedirle a los Reyes? Hazme una lista y la intercambiamos. ¿Qué cómo? Joé, pues escríbeme al blog.

Marta 2012, a un paso de ser princesa