jueves, 17 de mayo de 2012

Súper Marta y Cía al ataque

Es que... es que... no me lo puedo creer.  Li, el del lío del Dragón de Jade, ha vuelto al planeta Tierra. Y yo que lo daba por perdido en las Chimbambas.  Joé. El caso es que ayer al salir del cole íbamos Cari y yo a lo nuestro, vamos larga que te larga, hasta que mi amiga se quedó muda cual almirez. Y eso en ella es raro raro... Así que me volví a mirarle por si se había evaporado en el asfalto y la vi, lívida cual lenguado, mirando al infinito. Con las mismas, más que nada para que saliese del trance, le atice un tozolón en el mismísimo colodrillo que casi  le salto los empastes.  Tras un ohhhhhhhh prolongado, Carifoca empezó a gritar cual loca cabra: Era Li, estaba allí. Y servidora, amante de la precisión en el lenguaje, le increpó: Vamos, aclárate mona, ¿era Lí o estaba alí? A lo que Cari, rígida cual listón, me respondió: so lista era Li, Li Chang, de los Chang de toda la vida. Y estaba allí, mirándonos con ojos de huevo. ¿Pero cómo nos va a mirar con ojos de huevo Li, el ojos de ojal? estuve a punto de soltar,  yo en plan graciosilla, pensando en los ojos más bien rasgados del Niño de Rollito de Primavera. Pero visto el color de mi amiga,  más bien mustio, decidí quedarme muda a perpetuidad. El caso es que Li ha vuelto. ¿Tendremos a la mafia china pisándonos los talones? me pregunté. No me dio tiempo ni de rebobinar el cerebelo, porque de pronto ¡zas! me di de narices con una panda de chinos más bien bajitos que nos miraban con ojos asesinos. Tras un ahhhhhhhh y tres joés Cari y yo nos dimos el piro tan rápido como el tren bala japones. Corrimos y corrimos hasta que perdimos de vista a los  tipos de los ojillos rasgados.  Jopelines, esta vez nos hemos librado por los pelos le dije yo a mi amiga, que tenía mirada de urraca. Pero la muy muerma no estaba por compartir peligros sin cuento,  así que me soltó con muy mala milk:  Oye rica, que la que organizó el lío en El Dragón de Jade fuiste tú, así que apáñatelas como puedas. Y se fue.... La muyyyy..... Y aquí sigo yo, como de incógnito, con unas gafas de sol que le he mangado a mi hermano y una peluca negra y lacia cual acelga vigilando el vencindario. ¿Será verdad que vienen a por mí esos chinos traidores...? Corto y cierro.

3 comentarios:

Andrea dijo...

Ayayayayyyy... Aún tendrás razón cuando dices que esos chinos van a por ti... En fin, espero que quedes viva xD. Un beso

lylybomba dijo...

Espero que te lo pases bien con esos chins... Porque te van a perseguir toda la vida!!!!
Besos guapi

sara dijo...

Jaaja...eso, eso....MUCHA SUERTE MARTA, GUAPISIMAA! BSS