miércoles, 21 de noviembre de 2012

Simplemente Marta, en vivo y en directo, sólo para chicos.

Jopelines, pues vaya humos que tienen algunos. No te mola que el personal masculino se ha mosqueado cual mamut lanudo porque en mi mensaje del otro día (ese en el que os contaba que para leer  Simplemente Marta únicamente teníais que hacer un click)  a los chicos sólo les citaba con una una barrita y un os (: /os). ¡Oye que también había un el mejor!(/el mejor) ¿Sexista yo...? No te mola.  Encima de que servidora  trata de ser una chica comilfó.
Que sí, que ya sé que también sois seres humanos. Bueno, todos no. Mi hermano, sin ir más lejos, es solo un cochino sapo rastrero. Ah, y humanos lo que se dice humanos tampoco son Justin Bieber, ni Brad Pitt. ¡Esos son superhumanos! Y no me tires más de la húmeda, que no pienso decir ni mu, que seguro que luego alguno reivindica ir en la lista de los súper-súper junto a mi Brad Pitt. Y por ahí si que no paso, que a una también le gustaría ser patilarga como esa rubilacia de Margarita, el nuevo love de mi ex; y aquí me tienes a palmo y medio del suelo;  porque cada una es cada uno. ¿O no, joe? Bueno, pues para no meterme en jardines: Cada cual es cada cual. 

Y deja de ser tan tiquismiquis con el tema del lenguaje y  pincha ya en este  link especialmente dedicado a los Carlos y a los Íñigos y a los Felipes, y a los Pepes y a los Pablos y a los Juanes y a  los...(pon tu nombre)  y a Perico de los palotes. Sí y también a ti.
 http://www.bic-media.com/dmrs/widget.do?bgcolor=000000&layout=singlepage&layoutPopUp=singlepage&isbn=9788484410836



Marta cómica

lunes, 19 de noviembre de 2012

Soy Marta, simplemente Marta

¡Oye, que sepas que me he convertido en una estrellita del cómic! ¿Quieres verme hecha todo un figurín? Pues pincha en el link que encontrarás más abajo. Sí,  justo allí,  encontrarás un capítulo de mi nueva aventura,  Simplemente Marta.  Ah, y no dejes de apuntarte a la república independiente de Martilandia, un país solo para treceañeras/os en el que está prohibida, por decreto, la palabra NO.  Ah y que conste que el libro te lo he dedicado a ti,  porque eres la/el mejor, eres mi amiga/o y porque servidora, que ya es presidente de su propia república, hace lo que le sale del colodrillo. Que una es una. Y punto.
 
 
Arrivederchi.....
 
Marta Ortiz, de los Ortiz de toda la vida

 


jueves, 8 de noviembre de 2012

Y luego me dicen a mí....

A mí my father siempre me ha dicho que nunca hay que echarle la culpa a otro. Vamos, que me he ganado más de un tapabullón por largar que el culpable de todo era el gusano rastrero de mi hermano. Y unas veces lo era y otras no. Y si eso sirve para mí, también sirve para los adultos, ¿o no? La verdad es que llevo unos días como de uralita con lo del Madrid-Arena. Al principio, me quedé medio patitiesa por la impresión, luego pensé que era un mal sueño de esos que se despierta una con un ayyyyy, pero a medida que pasan las horas, cuanto más pienso en ello, más triste estoy.  Y sí, sí que es cosa de niños, que tengo 13 años, cerebelo y pienso... y no entiendo ni media a los cincuenteañeros, adultos en general y políticos en particular. Cada vez que veo las imágenes del Arena en la tele,  cada dos minutos y medio, porque las repiten a troche y moche, es que se me encoge el corazón. Y pienso que allí, entre esa maraña de brazos, podía estar también el lerdo de Nacho, porque el muy momio más de una vez se ha colado en un concierto.  No, no es que haya hecho las paces con él, ¡qué va...! pero una cosa es una cosa... Joé. Ah! y también podía estar el tuyo... y el tuyo...; porque Rocio, Katia, Cristina y Belén también tenían hermanos. Lo que más me reconcome las narices, es que el personal - que no para de darle a la húmeda hablando de la tragedia-lo único que quiere es quitarse de en medio y echarle la culpa al otro en un pis pas.Y yo a ellos, a todos ellos, sí que les atizaría un tapabullón en el mismísimo occipucio: al Ayuntamiento, porque el edificio en cuestión es suyo y dio permiso para organizar el concierto (y encima luego la alcaldesa se fue de fin semana al quinto pino a "descansar"); al organizador, por cutre y avaricioso, porque donde caben siete no pueden entrar 2.000;  a  los ¿responsables? del servicio de seguridad que dejaron pasar a un mogollón de tipos sin echar una ojeadita a los bolsos, ni recortar las entradas, y según dicen la cosa tiene truco. Ah y a la policía municipal, por permitir que se colasen los del botellón y a los del botellón... por comportarse como una marabunta humana.  Y no, no pienso olvidarme de los cenutrios que lanzaron las bengalas.  Los únicos que de verdad no tenían culpa de nada eran Rocío, Katia, Cristina y Belén y los demás chicos/as que tan pichis asistían al concierto. Te juro por la cruci que cuanto más pienso en ello más triste me pongo, joé.

Marta supermustia

martes, 6 de noviembre de 2012

Y yo me disfrazo hoy. ¡Qué narices!

Pues sabes lo que te digo, que si everybody se disfraza el día de Halloween,  yo va y me disfrazo el 6 de noviembre. ¿Qué por qué? Pues porque sí. En cuanto he abierto el ojo esta mañana me he percatado de que iba a tener el día guerrero y es que Marta mustia, vamos mi otro yo, ha empezado a darme la murga antes de desayunar: Mira que eres pelma, mona, me ha largado como saludo la muy quejicosa, antes de disparar una retahíla larguísima de lamentos: que si  no sabe por qué no me disfrazo en Halloween como todo el mundo, con lo que le hubiera gustado a ella ir por ahí vestida de vampirella, o de mujer araña o incluso de bruja. Otra que quiere parecerse a la Baquero, me he dicho para mí y también para ella, porque la muy muerma ha saltado como un resorte: no de bruja no. Y la tipa ha seguido dale que te pego a la húmeda: No si lo tuyo es llamar la atención y destacar, si en el fondo eres una sosa-pija de aquí te espero. Y por allí si que no pensaba pasar yo, así que si quiere disfraz, disfraz y medio, y pese a sus quejas, me he encerrado en el cuarto de la Baquero cinco minutos después de que se diese el piro a la ofi, y me he agenciado una falda tubo de cuadritos que me he ajustado a la altura de las orejas,  un sujetador de flores con relleno, que mola un montón y una blusa de blonda verde musgo, de esas cuasi transparentes que cortan la respiración.  Ah... y así como de pasada le he birlado unos zancos de charol tan altos como mi chucha. ¿Pintarme? Of course. Me he pintado como una puerta: sombra verde en los ojos, un toque de khol,  otro de colorete, y otro más de pinta labios rojo pasión.  Y con la obra de arte ya finiquitada, me he colgado la chupa y me he largado  rauda cual centella por esos mundos de Dios. Ya entraba una en el cole, tan pichi, cuando el muermo de Don Narciso me ha pillado en plena puerta y me ha devuelto " ipso facto" al hogar, con la consigna  de que volviese "a la  velocidad del rayo, vestida de persona normal". ¿Normal de 31 de octubre o de 6 de noviembre? le he preguntado yo, poniendo ojillos de abejaruco. Y él tipo se ha calado las gafas y a punto ha estado de soltarme un tapabullón. ¡Qué falta de sensibilidad con la creatividad ajena! me iba diciendo para mí mientras abría la puerta, cuando mi abuela ha soltado un: ¡Martaaaaaaaa, pero que haces tú en casa... que casi despierta a  media humanidad.  Joé, abu, ponte el sonotone, que me vas a dejar patitiesa. Vamos, di, me ha urgido la doña. Y entonces le he mentido cochinamente: es que me había dejado las gafas... y ya sabes que yo sin gafas... vamos,  como tú sin sonotone. Ha fruncido el morro, pero no ha dicho ni mu. Claro que yo le he asegurado: Me vuelvo al cole en un pis pas, en cuanto me limpie la cara y me vista de 6 de noviembre. ¿Cómmoooooo? ¿Quéeeeeeeee? le he oído gritar, pero yo ya andaba a galope por el tercero, saltando escalones de tres en tres. Y que sepas que me pienso disfrazar cuando quiera, le he soltado en pleno salto a Marta mustia.  A mí no me impone la ropa un cochino Halloween. 

Marta Free.

viernes, 2 de noviembre de 2012

¡Qué rollo de Halloween!

No, si ya sé que luego dirán que una es rara, joé, pero a mí eso de andar por ahí con los dientes colgantes, con el ojo mustio y la pierna renquean te como que no me va.  Ah y tampoco me mola ni media vestirme de mujer pantera, ni de lady Gaga ni siquiera de una de las Monster High. Pero por qué narices tengo que salir a la calle hecha una monstruita, eh le solté yo a la Baquero cuando la muyyyy se puso de uñas porque servidora se negó en redondo a  participar del jolgorio-gore que medio vecindario había organizado en el jardín. Lo tuyo son ganas de llamar la atención, me largó la muy muerma antes de soltarme un discurso de esos que duran una eternidad: que si la fiesta es muy divertida, que si a todo el mundo le gusta,  que luego te quejarás de que te llamen... Que a ver por qué no vas a ir tú si van todos los adolescentes del barrio, Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla. Ah y pronunció adolescentes, como si estuviese diciendo in-cons-cien-tes. Hay que tener mala  milk. Le miré con ojos de abejaruco y a puntito estuve de soltarle cuatro cosas: señora, déjeme en paz, pero entonces sonó el timbre de la puerta unas dos mil veces: riinnggggggggg,  ringggggggggggg, riiinggggggggggg; y 1997 veces más; y tras el repetitivo soniquete  se oyó un ¡Ay Jesús! y un pataplaf. Era mi abu que se había quedado patitiesa al ver la cara sangrante de un tipo con un puñal tipo farola que le atravesaba el gaznate de parte a parte. Venga abu, despierta, que es un disfraz  le gritó el muerto viviente de Nacho a mi pobre abuela. Abuela que soy yo, volvió a decir  mi lerdo-hermano que acababa de volver al hogar. Y la doña abrió y el ojo y casi lo vuelve a cerrar, cuando mia mamma le atizó un golpe de abanico en plena ceja. Venga, vamos, mamá despierta, repetía la Baquero, dale que te pego al vaivén.  No si eso es de lo más divertido, metió baza Marta mustia. Sí, es  para partirse... lancé malévolamente yo. De esta, el año que viene me disfrazo. Y la Baquero, con ojos de acelga pocha, me miró lanzándome dardos envenenados pero no dijo ni chitón.