martes, 19 de marzo de 2013

¡Vaya sopavirón!

Tenía tal mosqueo el otro día - mira que me pongo farruca con esos mandurrios que tratan a sus hijos cual paquete de Ajax- que salí del cole rauda cual centella sin volver la vista atrás. Iba yo solita, a lo mío, dale que te pego al tema de la maleta, cuando me soltaron un sopavirón que me dejaron el colodrillo tal que al biés. Al principio no supe de donde venía el machuchón, claro que en cuanto logré recolocar el cerebelo en posición de firmes, me encontré face to  face con Los Sinsangre, sí con los seis. No creas que me agalliné, que una es muy suya, me metí los dedos en la boca, soplé cual huracán y lancé tal pitido que dejé al personal casi sonotone, vamos sordo total. Y ahí los quería ver yo, con las manos en las orejas y la cabeza casi en los pies. ¿Que si les aticé? Les di palpelo y creo que de esta no volverán más, porque mientras andaban medio descuajaringados en plan alfombra, con la marca de mi zapatilla en el papo, les coloque una pegatina en la frente, tipo tirita,  con la siguiente leyenda:  Hasta aquí llegó el patadón de Marta; Ah y les hice una foto y la he colgado en Facebook. ¿Que se van a mosquear de verdad? Pues que se mosqueen y si quieren más que vuelvan. Que una es una y seis son seis.

Súper súper Marta

2 comentarios:

Andrea dijo...

Dí que sí Marta! =) Eso es ser valiente y lo demás son tonterías ^^
Besitos,

Tu muy orgullosa segunda ;)

Alba Luengo dijo...

Muy bueno!!! jajaja eres la mejor esa panda de Los Sinsangre se lo merece!!! jajaja muy bien