martes, 21 de junio de 2016

Bye bye England.... For ever and ever y mas

Seis bragas, el champú color, mi móvil, mi cargador, un barra de labios rojo pasión, la máquina super de fotos de mi hermano, un bocata de chorizo, otro de tortilla de jamón, galletitas de vainilla, helados al por menor... Iba servidora, previsora la más,  apuntando unas cosillas que iba a necesitar en las England, cuando sonó  un clic clac en la puerta de entrada, seguido de un grito atronador: ¡Martaaaaaaaaaaaaaaa. Ven aquí.... yaaaaaaaaaa! Ir yo...Que va...La que salió pitando fue Baby, porque a mi chucha los estruendos le sientan fatal. Así que al grito de guauuuuu, guauuuuu, guauuuuu guauuuuu Baby se fue derechita hacia la entrada. Y allí se tropezó con la mía mamma que iba en plan vendedor ambulante cargada hasta los topes de bolsas...el bolso, el ordenador... oye y en un plis plas se montó un mogollón... Que te quites, que voy...que te piso que no te piso, que te ladro, que no. Ayyyy, uyyyyy, ñiccc, ñiccccc....guau, guauuu, guauuuu, mi tíborrrrr......ohhhhhhhh... crashhhhhhhh. La chucha acabó desgañitada de tanto ladrar.Y la Baquero, con los restos de su tíbor preferido entre las mano, terminó despanzurrada en medio del hall, eso sí, con los morros a la altura del salón.

¡Martaaaaa, he dicho yaaaaaaa!, alcanzó a farfullar my mother!  Pero yo últimamente no había hecho nada especial....¡A lo peor va a ser el inglés, me rumió mi otro yo ..! Le/me miré de refilón: ¡Cállate so ceniza, cómo va a ser el inglés si todavía no he dicho ni mu.  No,  yo no había dicho ni esta boca es mía, pero la muyyy muyyy muyyyy de mi teacher había largado un montón. Suerte la mía, joé, se habían encontrado en la compra, entre las acelgas y el chuletón,  y allí cotorrearon a lo grande. Mira que hay que ser desaprensivas joé y metomentodos y gaznápiras y sinsorgas y... y..... y.... es que me quedo sin palabras. Jopelines. Sí, sin palabras, yooooooo.

Al final  la mía mamma en plan tigre malayo, me mando empacar...Y te vas a Brighton ya...! Así que aquí me tienes. Seis bragas... un champú color... la súper crema flux de estiramiento total, de la Baquero, of course,  su anti-ride de última generación, su perfume de Loewe...su bikini de rayas y sus zapatos rojos de tacón... No, si yo otra cosa no seré...je, je...pero rencorosilla sí soy

Y cuando ya andaba una con el coco por Porsmouth y la neurona clever a la altura de Vinaroz, llegó Ignacio I el Grande, my father, y le soltó a bote pronto a la Baquero: Por cierto, después de lo del Brexit ya te puedes ir olvidando de enviar a Marta a Brighton. La niña en agosto no va a Inglaterra. Y no hay más que hablar. ¡No te _o_e (adivina el palabro) con los euroescépticos...! chamulló. Eso, eso, eso... grité yo. La mía mamma,  la gaznápira, se quedó mustia cual acelga pocha... mientras yo miraba a mi padre con los ojos como donuts echando chispas de purita emoción... Es que Ignacio I, el Grande, es el mejor.

Oséase que me quedo en Spain y no voy a tener que chapurrear en inglés ni comer alubias dulces con té in the morning ni sandwiches de pepino ni kidney pie... ni esto ni lo otro ni lo de más allá... A lo mejor este verano termino en Valdelapera, el pueblucho de mi abu, justo a medio camino entre Cádiz y Vladivostok.


Tu amiga Marta,
happy happy totallllll



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